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Había tenido el mejor viaje de su vida.

Literalmente. Había ido a un lugar que no conocía, con una persona que poco a poco fue volviéndose importante, y volvió mas enamorado que nunca.

Sí, le gustaba ser esa persona que creyó que nunca volvería a ser.

Luego de todo lo vivido, el abuso psicológico, los insultos, el maltrato... el infierno que pensó que viviría siempre desde que murió Taeyong, por fin estaba saliendo y podía creer que se merecía todo lo bueno de la vida.

Ambos se detuvieron frente al departamento de Jisung y se quedaron uno segundos en silencio, sin embargo, Minho lo rompió.

—¿Quieres decir algo? Estás muy pensativo... —vio que Jisung estaba a punto de abrir la boca para hablar, pero lo interrumpió—. Que no sea eso de "te lo pagaré luego", porque no necesitas hacer eso.

El ajeno negó y sonrió. Lo abrazó.

No hacia esas cosas desde hacia un tiempo, ni siquiera con su hermano, pero sintió las ganas de hacerlo. Se sentía bien ahí, en todos los sentidos posibles. Minho le correspondió.

—Gracias —confesó una vez se separó—. Por todo lo que has hecho.

Lee tomó su rostro y lo besó suavemente. 

—No debes agradecer nada. Los últimos viajes que he hecho... fueron horribles, me alegra haberlo hecho contigo esta vez, así que te seguiré eligiendo.

—Mientras haya un jacuzzi... —ambos rieron—. Bromeo. 

—Lo sé. Tengo que irme —dijo, mirando su reloj—. Tengo una audiencia dentro de unas horas y quiero dormir, algo que tú deberías hacer también —pinchó su frente a modo de juego.

—Si... oh, esta noche, iré al club, por si quieres pasarte y ser mi guardaespaldas profesional —le guiñó el ojo.

—¿Cómo es eso? —sonó demasiado interesado.

—Se le llama... —una señora pasó por el pasillo, por ello, se acercó al oído ajeno para musitar—. Fantasía sexual. 

—No entiendo como me sorprendes siempre. Si termino temprano... te cuido... —pensó en las palabras—. Llevando a la policía, y es un aviso para que no vayas, ¿qué piensas?

—Mejor no —palmeó el pecho, mientras apretaba sus labios en una línea.

Minho rio. Le dejó un beso en la frente y  luego se retiró del edificio.

Jisung entró en su departamento y lo primero que vio fue a Felix comiendo. Saltó de la emoción para luego comenzar a contarle el grandioso viaje que había tenido, catalogándolo como "un sueño cumplido".

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La semana se había pasado volando. Y estaba agradecido por ello. 

Había pisado muy pocas veces el suelo de su casa, no mentía cuando decía que tenia unas audiencias retrasadas y una montaña de papeleo en su oficina, pero la idea de terminar a un horario fijo para luego irse con Jisung, le gustaba mas.

Al fin descubrió lo que era sentirse enamorado. Se dio cuenta de que la mujer que ahora mismo estaba bajando las escaleras, nunca había sido el amor de su vida, siempre puso el trabajo por delante de su persona y se dio cuenta que no era así.

Así no se podía vivir. Pero Jisung tenia algo que no sabia qué, pero esperaba pasar el suficiente tiempo para poder descubrirlo, aunque dudaba si esa era la mejor opción, quizás si vida se mantendría en orden sin saber eso, algo así como mantener la chispa.

—¿Cuál es el nombre de la otra?

La voz lo aturdió. Largó un suspiro mientras se buscaba un vaso con agua. La tomó, sentía una inmensa sed.

—Te pregunté algo —espetó Minju, a la vez que entraba en la cocina.

Minho ni siquiera contestó, se rio mientras le daba la espalda, la mujer no se dio cuenta.

Volteó para ver su rostro enojado, sintió que ya no estaba viviendo bajo su mandato o el de su padre, así que podía hacer lo que se le cantara. Se dirigió a la isla, abrió su maletín y sacó unos papeles junto a un bolígrafo.

—Fírmalos y te lo diré —negoció.

La mujer pegó un grito ahogado, ahora era ella quien sentía la sed. Su cuerpo tembló a causa del escalofrió que le recorrió, el cual también congeló su sangre.

—¿Qué...?

—¿Quieres el nombre? Entonces, firma. 

—¿Entonces si me has engañado? —la mujer rio, pero no porque le resultara gracioso, sino que fue mas como una autodefensa para que su psiquis no resultara herida—. ¿Cómo pudiste?

—Me cansé.

—Realmente esperaste a la muerte de tu padre, eres un cobarde.

Ambos se miraron a los ojos, pero el hecho de que Minho estuviera tan tranquilo, le daba terror.

—Sí... te puedo decir lo que eres en este mismo momento, pero me cansé de que te humilles sola. Firma, ahora —señaló el papel con su dedo índice.

—Te quitaré hasta el último centavo.... tengo como probar que me engañaste.

Su respiración comenzó a acelerarse, su corazón palpitaba demasiado, tenia ganas de matarlo, pero no lo haría.

—Minju —llamó su atención, para que se salga de esa burbuja llena de odio y de venganza—. Ya te he dicho que te puedes quedar con todos los bienes, tú lo necesitarás mas que yo.

—¿Encima te burlas...?

—No, simplemente es un hecho. Firma ahora. 

—¡Lo haré, mierda, lo haré! —se acercó mientras lo señalaba con su dedo. Sus ojos estaban rojos por las lágrimas, pero a la vez podía distinguir el enojo—. Mañana seremos los mejores esposos del mundo, ya establecimos ese trato.

—Y lo cumpliré.

No tenia mas nada que decir, sí había algo que conocía de la persona que tenia delante, era que siempre cumplía con sus palabras.

Firmó.

Tiró el bolígrafo con ímpetu sobre la isla, y se fue de allí.

Minho miró los papeles de nuevo. El divorcio estaba hecho, pero había algo que no se había dado cuenta, así que la llamó de nuevo y le anunció:

—Mi padre te había dejado una herencia —Minju abrió en grande sus ojos, al fin había alguien que reconocía todo su esfuerzo—. ¿Sabes lo estúpido que suena? Nunca hiciste nada bueno. No saliste de la casa a menos que sea para almorzar con tus amigas, ir de compras, o hacerte las uñas. Te están regalando algo que no mereces, porque no te amo, nunca lo hice —le dejo el papel a la vista, la mujer empalideció y tembló por completo—. Firmaste un acta de renuncia a esa herencia —su rostro se transformó—. Dijiste que querías solo los bienes, y los tienes. Esto, no te corresponde.

—Te destruiré —musitó con su voz temblorosa.

Minho sonrió, guardó los papeles para luego acercarlos al juzgado.

—Lo harás después de la fiesta, entendido. Te espero con ansias.

Se fue de esa casa.

No se había dado cuenta lo mucho que se estaba ahogando ahí adentro, así que cuando salió, el aire que respiró le daba la bienvenida a su nueva vida.

Ahora, debía afrontar otra cosa que no quería ni siquiera pensar.

━ 𝑆𝑜𝑚𝑒𝑡𝒉𝑖𝑛𝑔 𝑈𝑛𝒉𝑜𝑙𝑦 ✧ 𝑀𝑖𝑛𝑆𝑢𝑛𝑔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora