Dos meses después......
-Papá, ¿Seguro que está bien que vaya? Puedo quedarme a ayudarlos –
-Seguro, Liv- me sonrió – Disfruta tu viaje y mándame fotos de todo-
-Gracias por apoyarme en esto, papá- le sonreí
-Te lo debía, cariño. Ahora ve y cuidate-
El rugido de los motores llenó la cabina mientras el avión se deslizaba por la pista. Con el cinturón apretado y la frente apoyada en la ventanilla, sentí cómo el suelo se alejaba a toda velocidad. El cuerpo me pesaba por la presión del despegue, pero el corazón latía ligero, casi volando antes que el propio avión. Debajo de mí, las luces de mi ciudad titilaban como si fueran diminutas luciérnagas, haciéndose más y más pequeñas hasta desaparecer en la oscuridad.
Las horas pasaron lentas y rápidas al mismo tiempo. Entre películas que no terminé, conversaciones lejanas de los pasajeros y la turbulencia que me zarandeaba de vez en cuando, yo solo podía pensar en una cosa: Nueva York. Cuando el capitán anunció el descenso, me pegué al vidrio como si pudiera atravesarlo. Allí estaba el horizonte de Manhattan, emergiendo entre un mar de nubes: rascacielos plateados, puentes que parecían brazos extendidos y una luz dorada bañando todo. Era como ver un escenario que tantas veces había imaginado en fotografías, solo que esta vez estaba ahí, frente a mí, real.
El aterrizaje fue un sacudón, pero ni lo sentí. Apenas puse pie en el aeropuerto, el caos me envolvió: maletas rodando en todas direcciones, gente hablando en distintos idiomas, anuncios luminosos que colgaban desde el techo. Afuera, los taxis amarillos se alineaban como un ejército inacabable. Me subí a uno y le pedí al chofer que me llevara a Manhattan.
El trayecto fue como abrir un libro gigante de postales vivientes. Primero, el Puente de Brooklyn se alzó ante mí con sus arcos de piedra gris y sus cables tensados como las cuerdas de un arpa colosal. Lo fotografié de inmediato y envié la imagen a mi papá: Mira esto, ¿no es increíble?.
A medida que entrábamos en la ciudad, la vida me golpeó como una ola. El taxi avanzaba entre calles llenas de grafitis coloridos, cafés pequeños rebosantes de gente con portátiles, y puestos callejeros de pretzels y hot dogs que dejaban un olor irresistible en el aire. El chofer me llevó por Times Square, donde me quedé boquiabierta: pantallas gigantes iluminaban todo como un sol artificial, anuncios de Broadway competían con los rostros sonrientes de modelos y superhéroes, y la multitud parecía una marea interminable. Tomé otra foto apresurada, casi sin mirar la pantalla, y se la mandé a mi papá con un mensaje corto: Esto parece otro planeta.
El recorrido siguió por la Quinta Avenida, elegante y deslumbrante, con vitrinas de lujo que parecían exhibiciones de museo. En un momento, levanté la vista y ahí estaba el Empire State Building, tan alto que tuve que sacar medio cuerpo por la ventanilla para abarcarlo entero con los ojos. Sentí un mareo leve, pero también una fascinación infantil.
Finalmente, el taxi se detuvo en Washington Square Park. Bajé y me quedé quieta en la acera, como si temiera romper la magia si daba un paso más. Frente a mí, el arco blanco de mármol se erguía majestuoso, enmarcando el cielo azul y, a lo lejos, la silueta del Empire State. Estudiantes caminaban de un lado a otro con mochilas al hombro, cafés en la mano, auriculares puestos. Algunos se reían en grupos, otros estaban sentados en el suelo del parque tocando guitarras o pintando. El aire olía a café recién hecho mezclado con humo de cigarrillos y el perfume de las flores que adornaban las jardineras.
Me interné en el campus de la New York University y me sorprendió cómo sus edificios se mezclaban con la ciudad misma: algunos antiguos, de ladrillo rojo, otros modernos y de vidrio. La universidad no era un lugar aislado; era parte viva de Nueva York, latiendo en cada esquina. Cada paso que daba me llenaba de una certeza nueva: aquí podría ser mi futuro.
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Little Victories
FanfictionOlivia LaRusso descubrirá que se puede sanar las heridas del pasado con el tiempo y con la llegada de personas peculiares a su vida. ¿Miyagi Do o Cobra Kai? ¿Su familia de sangre o Su familia por elección? Hawk x oc fem Robby x oc fem Miguel x oc f...
