HEEKI HOONKI | Ni-ki regresa a Corea con un único deseo: retomar sus estudios en su antiguo instituto y disfrutar de una vida tranquila y divertida. Sin embargo, sus planes se desmoronan apenas pone un pie en el Instituto.
Lo que empezó como un regr...
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Podía recordar muy bien aquella vez que sus padres habían presentado a Park Sunghoon a él, fue tan confuso... muy extraño.
Aquel día pareció nublarse y no tardó en una pequeña tormenta iniciar.
Como si el universo intentara advertirle que después de quel día... nada bueno pasaría.
Bufó fuertemente con desconfianza y se preparó para hablar.
—¿Qué fue todo eso?
Pronto la atención de ambos adultos estaba sobre él.
—¿Qué? —la mujer preguntó.
—¿Por qué me presentaron con Park Sunghoon? —Heeseung se cruzó de brazos mientras caminaba por toda la sala de estar de su hogar.
Sus padres se miraron entre ellos.
—Ya te dijimos Heeseung, la familia Park y nosotros tendremos muchos proyectos juntos y con ellos juntas y cenas, ¿qué mejor que nuestros propios hijos se lleven bien?, ¡a partir de ahora se verán más seguido! —su padre parecía emocionado.
Heeseung se detuvo en seco.
—¿Qué?, ¿nos veremos más seguido? —frunció el entrecejo.
Pronto aquel choque en la cafetería con Sunghoon apareció en su mente y tragó pesado.
—Sí, estoy segura de que serán buenos amigos. —su madre sonrió.
Si claro... buenos amigos.
Heeseung bajó la mirada. —Debo irme... —no esperó respuesta y se fué a su habitación.
Mientras caminaba iba pensando en lo que sus padres le habían dicho.
¿Llevarse bien con Park Sunghoon?, sin duda no quería; aquello era imposible y más después de aquella humillante situación en la cafetería.
Después de aquel día todos comenzaron a odiar a Park Sunghoon y amar a Lee Heeseung, se sentía bien ser apoyado, pero sabía que eso había estado provocando poco a poco odio y rencor en el duro corazón de Park Sunghoon.
Lloriqueó y se tiró a la cama.
—Ahora no podré ni verle la cara a Park Sunghoon mañana... —la voz de Heeseung se perdió entre la almohada y comenzó a patalear.
Sí, sin duda nunca podría verle la cara a Park Sunghoon.
¿Intentar ser su amigo?
¡Menos!
Las semanas habían transcurrido y el odio hacia Park Sunghoon fue disminuyendo.
Como sus padres habían dictado, Heeseung y Sunghoon se vieron varias veces pero nadie del instituto estaba enterado.
En el Instituto solo eran desconocidos y rivales...
Sus pasos eran confiados y tranquilos, sentía la mirada de todos en él pero no le importaba.