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Capítulo XXVII

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4 Años Antes




El día se encontraba bastante oscuro, las nubes grises opacaban los rayos del sol. Y el estruendoso sonido de la lluvia inundaba el lugar. Las gotas de lluvia bajan precipitosamente hasta desaparecer en el suelo, formando pequeños ríos.

Las nubes en forma de neblina invadían las calles, a tal punto que era difícil ver.

El sonido de la lluvia se estaba volviendo algo fastidiosa. Los ojos azules de la pelinegra se encontraban perdidos en algún punto de la calle, intentando poder observar algo. Los sentimientos dentro de ella la estaban consumiendo, desgarrándola por dentro y acabando con todas sus ilusiones.

El sentimiento de soledad la invadía, al igual que el frío en sus huesos. Hace tiempo que la lluvia la había empapado por completo, haciendo tiritar todo su cuerpo.

-¿Qué haces aquí a fuera? ¿Acaso te quieres enfermar? - la mujer no respondió en ningún momento, se aferró a si misma para evitar sentir frío, pero era completamente inútil.

Todas sus ilusiones se habían desvanecido hasta apenas unos minutos, cuando observo al pelinegro bajar del auto con una mujer. Tenía la leve duda de que el tenía novia, pero en el fondo de su corazón quería creer que eso no era cierto.

Había aceptado sus sentimientos por el mayor, desde que empezó el segundo grado de secundaria. Cuando todos empezaban a tener citas y empezar noviazgos con chicos de su edad.

Durante toda su vida no había sentido el amor romántico, más el cariño que el mayor le ofrecía, la hacía sentir plena y feliz.

Dejo de estar sola en cuanto lo conoció, cuando aún sin conocerla se preocupaba bastante por ella. Como nadie lo había echo.
Sus sentimientos cambiaron, ya no empezaba a ver al pelinegro como algún tipo de hermano mayor, si no como la persona de la cuál estaba enamorada.
Pero en realidad su mente le jugo una buena broma, ¿Como pudo pensar en que ellos serían alguna vez una pareja? Se llevaban 10 años, era obvio que el nunca la vería de otra forma más que como a una niña. Una pequeña infante, necesitada de atención y amor.

Se sentía como una completa estúpida, ¿Realmente les daba tanta lástima?, ¿Cómo para cargar con ella a todos lados?. Ella creía que se habían convertido en familia después de pasar tanto tiempo juntos. A pesar de no llevarse tan bien con Vladimir, o con Lily, pero los gemelos la adoraban.

Su cuerpo dejo de tiritar al momento de sentir la chamarra del pelinegro sobre de ella. Levantó la mirada, observando a la mujer pelirroja en frente del auto del doctor, sostenía un paraguas que la cubría del agua, a ella y a Vladimir quien se encontraba aun lado de ella. Al levantar un poco más la vista, observo el paraguas que los cubría, y el rostro de Sasha sonriéndole desde atrás.

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⏰ Última actualización: 6 days ago ⏰

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