-¿Nuestra cita? ¿así lo veía ella? ¿como una cita?- pensé.
No pude evitar emocionarme, Camila tomaba nuestra insignificante salida como una cita, no pude evitar sentirme ansioso.
-Po o or su puesto- tartamudee.
-Que tierno- comento mientras sonreía tímidamente.
Era imposible sentirme extraño, ella simplemente ponía mi mundo de cabeza.
Caminamos y salimos del colegio, decidimos ir a una heladería que quedaba junto a un parque, conversamos de muchas cosas, es una chica sumamente inteligente toca el piano, y además es políglota, habla español, ingles y francés a la perfección, y por otra parte baila ballet como Celeste, vive con su padre, su madrastra y su hermanastro, el cual se había mudado un par de meses antes a la ciudad. Teníamos gustos muy similares en muchos sentidos, incluso la ropa.
-Debo admitir que me encanta tu estilo- afirmé con una sonrisa.
-El tuyo no esta nada mal- agregó a manera de alago.
Al llegar a la heladería le ofrecí que escogiese el que prefiera, casualmente se decidió por pistacho y amarena, mis sabores preferidos. Nos sentamos en unos banquillos en el parque, cerca de una laguna repleta de patos.
-Aún no puedo creer que tengamos tantas cosas en común - comenté contento.
-La verdad es que si, eres un chico bastante agradable Santi - agregó con una sonrisa.
-Tu igual, nunca pensé que una chica tan bella como tu pudiese ser tan inteligente y poco creída- suspiré rascándome la nuca.
-Tonto- respondió. Pude notar como sus mejillas se tornaban ligeramente rosas.
-Se ha hecho un poco tarde Santi, creo que debo irme - afirmó.
-Entiendo. Sonreí. - ¿te acompaño hasta tu casa? - pregunté.
-Seria estupendo - respondió con una amplia sonrisa.
-Perfecto -. Camila vive a un par de cuadras de ahí, caminamos en silencio, y en algunas ocasiones sacábamos un tema rápido de conversación y luego se desvanecía.
-Es aquí- se detuvo en frente de una casa.
No era una casa cualquiera, era enorme y muy hermosa, había una gigantesco portón separando la de la calle, y se podía divisar unos hermosos jardines y hasta una fuente, lógicamente no era una casa común y corriente, el portón era dorado, y la casa que parecía de tres plantas estaba pintada de un hermoso color hueso.
-Gracias por todo Santi, de verdad la pase estupendo- agregó con una sonrisa.
-Gracias a ti por aceptar mi invitación- respondí algo apenado.
Ella se acerco a mi rostro, me miro directo a los ojos y me beso.
Quede atónito, no podía creerlo, sus labios suaves rozaron los míos, mis mejillas ardían, y sentía como una electricidad recorría mi cuerpo, el contacto de sus pequeños labios me habían dejado paralizado.
El beso solo duro un par de segundos, ella me miro sonrió algo sonrojada y acto seguido entro por el portón hacia su casa. Yo solo quede paralizado, lleve mis dedos a mis labios y aun podía sentir el calor de los suyos.
-Me beso- Pensé.
Aun no lo podía creer, comencé a caminar de regreso al parque aun impresionado, la chica más hermosa de todas me beso, debí parecer un completo idiota parado ahí sin hacer nada ¿que pensara de mi luego de eso? ¿me volverá a hablar? si me beso es porque debo traerle aunque sea un poco.
Sonreí - debo gustarle, susurré.
Me senté un momento en el parque a contemplar las estrellas, es algo que me encantaba hacer, aunque sea algo inmaduro, quizá. Me gustaba buscarle formas a las nubes, me sentía feliz, a pesar de el día tan frustrarte que tuve, todo había salido bien, había dado un paso inmenso con Camila y a pesar de que había actuado como un idiota, fue inevitable.
Todo había salido fantástico, y nada podía cambiarlo, estaba feliz y me sentía satisfecho. Ya era un poco tarde, y no iba a conseguir autobús, sin embargo me daba igual, comencé a caminar hacia mi casa, aun habían personas transitando así que no iba a ser tan peligroso cruzar unas cuantas cuadras solo.
Pasaron unos veinte minutos, y ya estaba cerca, y comenzó a sonar mi celular, era una llamada de Cristofer, me había olvidado totalmente de el durante la tarde con Camila, que mal amigo soy, pero espero que su día haya sido tan bueno como el mio, y su madre este bien.
-Cristofer- conteste el celular.
-Santiago- contesto con la voz ronca y entre cortada.
-¿Estas bien? ¿como esta tu madre?- pregunté en tono preocupado.
-Santi.. mi mamá, mi mama falleció- respondió con la voz cortada.
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Modelos de papel. #Wattys2016
Teen FictionDesde que llegas a este mundo todos tienen ciertas esperanzas en base a ti, ya inconscientemente sin haberlo planeado tienes un patrón ¨correcto¨ de proceder, incluso pensar, o aún peor sentir... ¿qué ocurre cuando echas a un lado todas estas norma...
