-Bendición-
-Dios te bendiga, ¿que tal la pasaste estos dos días?- preguntó mi madre mientras yo entraba a la casa.
-Normales, bien- contesté en tono seco.
-¿Seguro? te noto raro- insistió.
-Si, solo estoy algo agotado, la playa me cansó- mentí.
-Esta bien Santi- comentó con una sonrisa.
Gracias a Dios no estaba enfadada, tenía ánimos de discutir, no tenía ánimos de nada, solo quería tumbarme en mi cama, dormir y nunca despertar, ¿cómo es posible que en solo dos días todo se pueda venir abajo?
Perdí a la chica que me gustaba y a mi mejor amigo o mejor dicho a mi único amigo, pero ya lamentablemente no lo podía ver de esa forma, estoy solo inundado por esta miseria.
Como todo puede salirse de control en un abrir y cerrar de ojos, no había necesidad de que todo esto ocurriera.
-Si tan solo el no hubiese- hice una pausa.
Suspiré tumbándome en la cama con el cabello aún mojado por la salada agua del mar.
¿Por qué me beso? ¿por qué lo hizo? me pregunté maldiciendo por dentro de mi. Y ¿Por qué sentí la necesidad de comprobar si me había gustado o no?
Subí mi mano hacia mi rostro, rozando mis labios con mis dedos y recordando el momento en el que se fundieron con los suyos.
-¿Me habrá gustado?- pensé. - ¿de verdad me habrá gustado el hecho de que bese a un chico?
Esa sensación de miedo vuelve a recorrer mi cuerpo.
Es tan injusto, me repetí una y otra vez rompiendo en llanto. No se como podre verle la cara mañana de verdad, se que mi actitud en la playa no fue la mejor, pero me atrevo a decir que el alcohol fue el culpable. Fue muy inmaduro de mi parte haberlo dejado solo en la cueva luego de haberle gritado de esa forma, cuando llegó a la playa pude notar que sus ojos se encontraban rojos de tanto llorar y además el simple hecho de no haber hablado con el durante todo el camino siento que empeoró las cosas, y para rematar su prima se iba a las ocho de la noche, y volvería a quedarse solo en su casa.
Trate de dormir, pero mis pensamientos no me lo permitían, sentía la necesidad de llamarlo, y disculparme.
Terminé rindiéndome, tome mi celular y le escribí un mensaje.
12:30 hey, ¿estas?...
12:35 si.. ¿qué ocurre?
12:35 ¿Podemos hablar?
12:37 ¿Ya?
12:38 si, ya..
12:40 um.. Ok, ven a mi casa si quieres.
El problema no era llegar a su casa, sino salir de la mía, la única opción que me quedaba era salir por la ventana bajando por el árbol que se encontraba a un lado tratando de hacer el menor ruido.
Es la primera vez que trato de escaparme de mi casa, espero que no me descubran porque será la ultima vez que volveré a ver la luz del sol.
Tome una ducha de cinco minutos para quitarme el agua salada y lavar rápidamente mi cabello, tome un bóxer limpio, un short y una simple franela.
Salí de la ventana cuidadosamente, y me aferré al enorme pino, bajando lentamente mientras sentía como mi piel se maltrataba contra las ramas.
-A mi solo se me ocurre usar un short en esta situación- pensé frustrado.
Trate de caminar sigilosamente hasta que llegue a la casa de Cristofer, respiré hondo tratando de ignorar los incontrolables latidos de mi corazón y el vació enorme que sentía en el estomago que me producía unas desagradables ganas de vomitar, y toque el timbre, un minuto después la luz de la sala se encendió y Cris abrió la puerta.
-Ho-Hola- dije.
-Hola, puedes pasar- comentó en tono seco dejándome entrar.
Se sentó en uno de los sofás y yo me senté en el que quedaba justo al frente del suyo.
-¿Y bueno?- preguntó sin apartar la vista de mi.
Instintivamente aparte la mirada. -Sólo quería disculparme-
-De veras no te entiendo, si fue un error de mi parte haberte- hizo una pausa. - Haber echo eso, lo entiendo, pero tu, tu seguiste- alegó.
-Lo sé, es que no sé que ocurre conmigo, creo - me detuve. -Creo que estoy confundido- aseguré.
Cris suspiró, y volteo a otro lado.
-Cris... No sé que decirte- comenté decepcionado.
- Santiago, ¿qué sientes por mi? - preguntó serio viéndome a los ojos.
-No lo sé Cristofer. - Lo miré algo molesto. Esto no es fácil para mi- agregué.
-Esta bien- Comentó serio. - Creo que ya no tenemos más nada que hablar al respecto, mejor olvidemos todo lo ocurrido y no ha pasado nada. finalizó.
Sentí una punzada que me atravesaba el pecho.
Cris se levantó de su asiento y se fue caminando hacia las escaleras dándome la espalda.
Me levante rápidamente y fui detrás de el tomándolo por el hombro.
Comenzaron a escaparse lagrimas de mis ojos y agache la cabeza para que no lo notase. El solo se quedo inmóvil.
-Cre-creo que me gustas- balbuceé.
El se volteo, y levanto suavemente mi mentón haciendo que lo mirase directamente con los ojos aún húmedos, me seco las lagrimas con su pulgar y acaricio suavemente mi mejilla con su otra mano.
-¨Si es amor puro y sincero, que más da si es entre caballeros¨- susurró.
Me miro por un par de segundos más, produciendo que en mi se formase un sentimiento de timidez e intimidación, Cristofer se acerco lentamente hundiendo sus labios en los míos, pero esta vez ya no había marcha atrás, me gustaba el beso, me gustaba un chico, me gustaba mi mejor amigo.
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Bueno chicos, este capitulo es algo corto, pero la historia dio un pequeño giro hahaha, sin embargo aún faltan muchas más sorpresas, muchísimas gracias de verdad a las personas que me han leído hasta ahorita es realmente lindo y gratificante<3
Espero les guste este capítulo, y me hagan saber su opinión y criticas tanto positivas como constructivas, además espero que no me odien por haber creado un poco de intriga al final juju.
Nos vemos el lunes, gracias nuevamente<3
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Modelos de papel. #Wattys2016
Teen FictionDesde que llegas a este mundo todos tienen ciertas esperanzas en base a ti, ya inconscientemente sin haberlo planeado tienes un patrón ¨correcto¨ de proceder, incluso pensar, o aún peor sentir... ¿qué ocurre cuando echas a un lado todas estas norma...
