- Sus ojos, su calor -

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Tomamos un taxi y nos dirigimos a su casa, pasamos todo el camino riendo de idioteces, pero aún sentía un vacío terrible, mas preferí disimular.

Al llegar, bajamos las bolsas y entramos, su casa esta es muy bonita, nunca había ido, estaba sola, y por lo que vi en perfecto orden, aún no entendía que debíamos organizar.

Era algo similar a la mía en lo que a la estructura respecta, una cocina, sala, comedor y baño abajo, la única diferencia es que arriba habían solo dos habitaciones, una en donde dormía su madre y otra en donde dormía el y su hermano.

Dejamos las cosas que compramos en la cocina y subimos a dejar mi morral en su habitación, esta era muy bonita, Cris tienen muy buen gusto, ya que su habitación esta muy bien decorada.

Habían dos camas pequeñas a cada lado del cuarto, las paredes tenían muchas fotos y recortes de revistas, varios espejos y una enorme ventana que daba vista hacia la calle, un enorme closet y un televisor pantalla plana pegado a una pared, en su cama algo desordenada se encontraba su laptop, y la de su hermano estaba completamente impecable.

-¿Quien decoro tu habitación?- pregunté asombrado.

-Yo, ¿te gusta?- respondió embozando una sonrisa.

-Realmente si- afirmé. -¿A tu hermano no le molesta?- pregunté.

-Para nada, solo venia luego de trabajar, a dormir, y la mayor parte del día se la pasaba haciendo sus diligencias o en el trabajo- respondió explicándose.

-Oh, entiendo- comenté.

Coloque mi morral en la cama de su hermano y bajamos a la cocina, comenzamos a sacar las cosas de las bolsas, empezamos a meterlas en el refrigerador y alacena.

-¿Me prestas tu baño?- pregunté.

-Claro, pero no te lo vayas a llevar tío- respondió riendo.

-Muy graciosito tu- respondí fingiendo molestia.

Fui al baño y orine, me sentía muy agotado, supongo que debe ser el sueño. Me lave las manos y la cara en el lavabo.

-Santi ven que te quiero presentar a mi prima- gritó Cris desde la cocina.

-Voy- grité.

-Aquí estoy- dije con una sonrisa.

-Santi te presento a mi prima Marian, Marian el es Santiago- nos presentó.

-Mucho gusto Santiago Viscaino- le ofrecí mi mano con una sonrisa.

-El gusto es mío, Marina Sargino- contestó estrechándola y sonriendo.

Era una joven muy hermosa sin duda alguna, tenia unos hermosos ojos color verde, cabello era castaño claro liso que contrastaba claramente con su tez blanca y pecosa, sus labios estaban pintados con un rosa suave, era un poco más bajita que yo, llevaba un sweater grande color cafe con unos short cortos y unos botines.

- Y bueno, ¿que esperamos? ¿cocinamos o vemos películas primero?- preguntó Cris entusiasmado.

- ¿Que prefieres tu?- le pregunté a la bella chica.

-Tengo algo de hambre- respondió con una sonrisa penosa.

-Entonces cocinaremos- interrumpió Cris rascándose la nuca entre risas.

Comenzamos a cocinar, realmente no hicimos gran cosa, y ninguno de nosotros tenía mucha experiencia como cheff, sin embargo decidimos arriesgarnos a hacer un pasticho, buscamos la receta en Internet, y pusimos manos a la obra.

Modelos de papel. #Wattys2016Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora