- ¿Inseguridades? -

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Han pasado ya varias semanas, se podría decir que mi amistad con Camila es increíble, me gusta demasiado, hasta había faltado a mis entrenando para salir con ella. Fuimos al parque un par de veces, comimos helados, fuimos al cine, no hemos besado mucho, si increíblemente ya se nos hizo costumbre.

Hoy decidimos ir al cine nuevamente, veríamos una película que nos han recomendado, y es propia de nuestro país, se llama ¨la distancia más larga¨, se ve bastante interesante.

Al salir de el colegio quedamos en vernos en el cine dos horas después, con la finalidad de que nos diese tiempo de comer, cambiarnos, y así fue.

Cuando llegue a mi casa mi madre ya tenia el almuerzo preparado, y a un lado una nota.

¨Fui al supermercado a comprar unas cosas ahí esta tu almuerzo,

dios te bendiga tu mami ¨


-Al menos no esta en casa- suspiré.

Yo amo a mi madre, pero realmente no tolero a veces su actitud, tiene demasiados defectos, su perfeccionismo por ejemplo, además le da mucho cuidado a lo que dice la gente, y por otra parte el tema religioso me hace pensar que ya cae en el fanatismo. De cualquier forma trato de no prestarle mucha atención.

Al revisar me doy cuenta de que me preparo una pasta de vegetales con salsa de tomate cacera, amo la comida de mi madre, debo admitirlo.

Comencé a comer y al finalizar, subí a mi habitación, me desvestí y afeite el poco bigote de puberto que me sale.

-Algún día tendré barba- suspiré.

Tome una ducha, me cepille los dientes y me acosté en toalla para descansar un par de minutos, puse una alarma y me deje llevar por el cansancio.

-it's time to wake up, it's time to wa..¨- apago la alarma.


Froto mis ojos, realmente sentí que había descansado, me levante, cepille mis dientes nuevamente, y me dispuse a escoger mi atuendo de hoy, unos jeans grises, un swetter negro básico y unas botas marrones eran más que suficiente. Un poco de perfume y estaba listo.

Salí de mi casa y tome un taxi. Al llegar al centro comercial camine hasta el cine ignorando a todo el mundo a mi alrededor. Me fui a la taquilla y compre un par de entradas. Luego compre un par de cotufas, refrescos y un chocolate.

Mientras que esperaba sentado alguien toca mi espalda, volteo instintivamente y era ella.

-Hola Santi- Me saludo dándome un beso en los labios.

-Hola Cami, ¿lista para la peli?- pregunté enseñando las entradas.

- ¿Ya las compraste? que pena Santiago, toma- dijo mientras sacaba dinero de su pequeña cartera.

- No no no, no te preocupes- finalicé negándome a tomar el dinero.

-Esta bien, pero para la próxima invito yo- comentó tratando de parecer molesta.

-Esta bien- mentí. - Ya es hora, entremos - agregué con una amplia sonrisa.

Entramos en la sala de cine, la cual se encontraba bastante vacía, tomamos nuestros asientos, estos estaban al final.

Comenzó la película, y las luces se apagaron, empezamos a comernos las cotufas y reírnos de ciertas escenas.

Camila apoyó su mentón en mi hombro y sentí que temblaba un poco producto del frió, inmediatamente la aparte un momento, me quite el sweater quedando con el toso descubierto y se lo entregue.

-Pero Santiago- dijo apenada.

-Shh estamos viendo una película- la interrumpí con una sonrisa.

Sonrió y se coloco mi sweater, puse mi brazo sobre su obro y ella me abrazó fuertemente por mi cintura desnuda.

Continuamos viendo la película, y francamente tenia muchos deseos de besarle, nada más su contacto me hacia sentir extraño. No aguante más, levante su mentón con la mano que tenía libre y la bese.

Nuestros labios se juntaron mientras tomaba su nuca suavemente, comencé a besarle más atrevidamente mientras ella seguía mi juego, su aliento tenia un sabor dulce, y su lengua me parecía simplemente deliciosa. Ella comenzó a hacer movimientos circulares en mi abdomen lo cual hizo que me dieran escalofríos, yo sujete su cabello fuertemente al instante, el beso se volvió mucho más intenso cuando ella coloco su mano sobre mi muslo, mi cuerpo se estremeció al instante.

Mordí sus labios suavemente mientras rozaba su mejilla con mis dedos, Camila comenzó a apretar mis muslos lo cual hizo que sintiera como mi pene comenzaba a levantarse. Coloque mi mano sobre su cintura y la apreté, un gemido se escucho ligeramente entre nuestro beso.

Acerque mis labios hasta su cuello y comencé a besarlo lentamente, podía sentir como se estremecía, su mano subía lentamente hasta que podía sentirla a centímetros de mi miembro.

Caí en cuenta ante lo que estaba ocurriendo y pose mi mano sobre la de ella, me aparte un poco, le di un beso casto y solo la abracé.

-Soy un idiota, lo arruine todo- pensé.

Al salir de la sala de cine, acompañe a Camila hasta su casa, me sentía algo culpable por lo que había hecho debe pensar que soy un idiota. Cuando llegamos no aguante más.

-Lo siento- susurré avergonzado.

-¿Por qué te disculpas Santi?- preguntó sorprendida.

-Por lo del cine, soy un idiota- respondí.

-Cállate- dijo, y acto seguido me robo un beso.

Cuando se separo, no pudo evitar reírse, supongo que debe ser por lo ruborizado que estaba.

-Nos vemos mañana luego de salir del colegio, hable con mis padres, te invitaron a cenar para que los conozcas, así que, hasta mañana Santi- se despidió dándome un beso en la mejilla y se fue.

Yo solo pude quedarme parado como un idiota viéndola hasta que se marcho.



Modelos de papel. #Wattys2016Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora