-Mucho gusto, Bruno Bottiglione. comentó ofreciendo su mano.
-El gusto es mío señor- contesté estrechando su mano fuerte mientras miraba a sus ojos para no parecer intimidado.
-Así que tu eres el famoso Santiago, hemos escuchado mucho de ti hijo- comentó en tono burlesco mientras posaba su mano en mi hombro.
-¡PAPÁ!- exclamó Camila ante el comentario incomodo.
Inconscientemente todos comenzamos a reír, ya se había roto el hielo y era cierto lo que ella me dijo, sus padres son bastante amables. Ambos lucen muy jóvenes, y visten muy lindo.
La cocina es bastante amplia, tiene un mesón hermoso de granito negro, unos bancos de madera con cojines que hacían juego con el mesón, muchas estanterías de madera, flores por todos lados y tiene una ventana que da hacia una piscina
Julia entro en la cocina y vi que traía las bolsas que yo le había entregado, y comenzó a colocar las cosas en la inmensa nevera.
-¿Y todo eso Julia?- preguntó el padre de Camila curioso.
-Son un par de cosas que trajo el joven Santiago- respondió.
-¿Tu trajiste algo Santi?- pregunto la señora Elizabet en tono incrédulo.
-S..si- contesté apenado.
-Que atento, no te hubieses molestado de verdad- comentó algo sorprendida.
-No se preocupe- respondí con una sonrisa.
El señor Bruno fue al refrigerador y se dio cuenta de que había traído helado.
-Veinte puntos Santi, mantecado mi favorito, y justo cuando se había acabado- comentó con una sonrisa.
-¿Se había acabado?- preguntó Camila molesta. -No me digas que..-
-Si- la interrumpió su padre.
-Ese muchacho, acaba de llegar y ya anda haciendo desastre, y lo peor es que ni se va a dignar a comer con nosotros- agregó la señora Elizabet en tono seco.
-Bueno, tengo noticias para endulzarles la vida amargaditos- dijo Julia en tono chistoso. - la cena esta lista.
-Bueno que esperamos, vamos a cenar- dijo su madre contenta.
-En hora buena Julia, muero de hambre- agregó el padre de Camila sobando su barriga.
Fuimos todos hacia el comedor que tenia ya los platos pulidos en frente de cada silla , y en el centro estaba la comida, la señora Julia realmente se había destacado, preparo diferentes platillos con muy variados contornos, en realidad habían muchas opciones para comer, tres tipos de ensaladas, pollo a la broaster, carne asada, pecado empanizado y mucho más, aunque yo me decidí por una porción de puré de papas, un pescado, un poco de ensalada y eso era suficiente para mi.
-¿No te servirás más nada Santi?- preguntó la señorita Elizabet. -Hay pollo, carne y cerdo- ofreció.
Yo odio la carne roja, y difícilmente como pollo, podría ser vegetariano, pero como en mi país no hay muchas opciones para poder serlo me limito a comer pescado, granos y ensaladas. De todas formas no podría decirlo, seria muy descortés de mi parte.
-Muchas gracias Señ... Elzabet, ya escogí el pescado, y creo que me serví suficiente de todas formas gracias de nuevo- contesté con una sonrisa.
-No te preocupes cariño-respondió.
-Cuéntanos de ti Santi, ¿que edad tienes? ¿que te gusta hacer?- Pregunto su padre.
Termine de masticar el puré y respondí- Tengo 16 años, en abril cumplo los 17, y pues, estoy en natación, ya tengo 4 años entrenando, pronto habrá una competencia por cierto. Además, me gusta dibujar, voy bastante a la playa, por eso estoy algo quemado- reí - por otra parte vi que tienen una cancha de tenis, hace tiempo yo lo practicaba- finalice algo apenado.
-Me parece estupendo, ¿aún sabes manejar una raqueta?- preguntó señalándome con el tenedor.
-Supongo que si, el cuerpo tiene memoria según lo que tengo entendido- sonreí nerviosamente.
- Bueno hijo un día de estos le damos un set tu y yo- respondió.
-Seria magnifico- interrumpió Elizabet.
-A mi me encantaría- contesté con una sonrisa.
-La comida esta magnifica- afirmé.
-Me alegra que te haya gustado Santi- comentó Camila.
-Puedes venir cuando quieras hijo eres un muchacho muy agradable y bien parecido- dijo su padre con una sonrisa.
-Muchísimas gracias por su hospitalidad de verdad- contesté con una amplia sonrisa.
-¿Que hay de comer ?- preguntó una voz muy familiar detrás de mi.
Volteo por impulso y no podía creer lo que veía.
-Francisco al fin te dignas a bajar- dijo Elizabet en tono cortante.
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Modelos de papel. #Wattys2016
JugendliteraturDesde que llegas a este mundo todos tienen ciertas esperanzas en base a ti, ya inconscientemente sin haberlo planeado tienes un patrón ¨correcto¨ de proceder, incluso pensar, o aún peor sentir... ¿qué ocurre cuando echas a un lado todas estas norma...
