-Santiago-
-Santiago hijo ¿estás bien?-
-Corazón reacciona por favor-
Son las únicas palabras que podía oír en el vacío, entre tanta oscuridad.
-Hijo reacciona por favor- oí entre sollozos.
Pude abrir mis ojos lentamente y con mucho esfuerzo, pero una luz me enceguecía, se trataba del doctor revisándome con su linterna.
-Se ve bastante estable, sin embargo hay que hacerle más pruebas- aseguró el doctor.
-Gracias a Dios despertó-
-Campeón ¿cómo te encuentras?- pregunto el doctor sosteniendo su estetoscopio contra mi pecho, lo cual me generó algo de dolor al instante.
-Bi-ien- tartamudeé frotándome los ojos.
-¿Qué te duele? ¿puedes respirar bien? - continuó preguntando.
-Me duele todo- respondí con una sonrisa-
-Por lo que veo en tu placa, no muestras ninguna fractura- aseguró colocando el papel fotográfico a contra luz, y observándolo detalladamente.
-Menos mal- Conteste.- No soportaría tener un yeso ni por un día.
-Hijo ya Cristofer me comentó lo que pasó, menos mal que no te hicieron más daño- dijo mi madre en tono serio ininterrumpido.
Una corriente eléctrica atravesó todo mi cuerpo, comencé a sudar frio, y trague un bocado de aire en un segundo de los nervios.
-Ah-h si-i, ¿te comentó?- pregunté tartamudeando nerviosamente.
-Si, no quiero que vuelvas a enfrentarte a un delincuente, Santiago Viscaino las cosas materiales van y vienen, pero la vida es una sola- reclamó enfadada, casi llorando.
Tardé un par de segundos en entender la situación, o mejor dicho lo que Cris ¨le había comentado¨...
-Lo lamento madre- respondí agachando la cabeza avergonzado.
-Ay hijo, lo lamento soy yo, tu en este estado y yo cargándote de más cosas, perdóname, pero por favor no vuelvas a hacer una cosa como esta- se disculpó llorando aún más afligida.
-Perdóname tu mamá por haber sido tan irresponsable- repliqué acariciando su mejilla.
La puerta sonó, y alguien entro lentamente, se trataba de Cristofer que al verme algo ergido en la camilla se abalanzó casi corriendo a abrazarme.
-Eres un idiota- dijo llorando.
-Perdón por no haberte escuchado de verdad- Respondí con lagrimas en los ojos.
-Ambos fueron muy valientes, estoy orgullosa de ustedes- confesó mi madre.
-Todo fue mi culpa no debí...
-Simplemente- me interrumpió Cristofer.- Simplemente fue algo que escapo de nuestras manos, ellos se acercaron a nosotros e intentaron robarnos, y como nos resistimos su rabia fue tanta que se ensañaron hasta dejarlo inconsciente.
-Lo sé chicos, no fue su culpa, lo importante es que aprendan de esta experiencia, y por favor no vuelvan a resistirse, gracias a Dios no portaban un arma, porque no sé de verdad que sería de mi si les ocurriese algo a alguno de los dos, tu también eres como un hijo para mi Cristofer- Alegó mi madre viéndolo dulcemente.
A Cris se le humedecían los ojos, esas palabras le habían tocado el alma, el abrazó a mi madre fuertemente por un par de minutos mientras lloraba en silencio.
Fueron momentos muy emotivos, charlamos todos, nos reímos, mi hermanita hacia chistes crueles pero sé que en el fondo, solo trataba de ser dulce, a pesar de las circunstancias, todo continuaba estando bien, me dieron de alta, solo tenía unos fuertes moretones y me recetaron un par de pastillas. Sin embargo sentía que me faltaba algo.
-¿Donde esta papá?- pregunté mientras salía de la clínica.
-Cariño tuvo una conferencia de ultimo momento, y no pudo venir, pero me mandó a decirte que te ama mucho y que lo disculparas-
-Ah, esta bien- respondí en tono seco.
Todo el camino que condujimos a casa estuvo protagonizado en un rotundo silencio, estaba tan decepcionado, realmente nada podría compensar la forma en que me había fallado como padre.
Llegando a casa, deje mis cosas en mi habitación, y tome una ducha rápida. Mi madre me trajo una crema para los moretones, y me las apliqué, me sentía molesto, incomodo y frustrado, quería salir de la casa, así que me vestí rápidamente, me coloqué un sweater gris de tela delgada, unos shorts cortos deportivos y me fui directo a casa de Cris, si crucé dos palabras con mi madre fue mucho.
Avisé que me quedaría a dormir en su casa, y mi mamá no puso objeción, solo me pidió que me cuidara, y que no inventara salir a ningún lado después de estar allá.
Salí de mi casa, y me dirigí a la de Cris, y justo al llegar a su puerta toco el timbre.
Escucho unos pasos cerca de mi, lo cual me extraña, a esta hora no camina nadie por aquí, al voltear veo la silueta de una chica rubia alta, tenia un vestido suelto, y unos tacones algo altos, la chica se detiene justo a unos 8 metros de mi sobre la acera, me observa, puedo detallar una sonrisa en su rostro, la cual se me hace muy familiar.
¨-¿Camila?¨- pensé-
-Cristofer abre la puerta, y me sobre salto, vuelvo a mirar a donde estaba la chica, pero ya no había nadie. Quede totalmente paralizado.
-¿Te encuentras bien Santiago?-
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Demasiado tiempo sin escribir, pido disculpas a mi pequeño grupo de lectores, pero realmente me había desentendido un poco de la novela, pero lo importante es que volví, y con muchísimas ganas de escribir y entretenerlos con esta humilde historia.
¿Qué piensan de este Capítulo? aunque es bastante corto, ya que no me gusta aburrirlos con capítulos muy largos ya esta comenzando a haber un poco de misterio en torno a la vida de Santiago Viscaino.
les agradezco mucho a las chicas que han estado muy interesadas en este nuevo capítulo, espero que les haya gustado, les quiero agradecer también a todas esas personas que me han dado sus votos, realmente me han motivado muchísimo a escribir con la tan poca experiencia que tengo HAHA
Bueno, nos vemos muy pronto, que tengan una feliz madrugada<3
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Modelos de papel. #Wattys2016
Novela JuvenilDesde que llegas a este mundo todos tienen ciertas esperanzas en base a ti, ya inconscientemente sin haberlo planeado tienes un patrón ¨correcto¨ de proceder, incluso pensar, o aún peor sentir... ¿qué ocurre cuando echas a un lado todas estas norma...
