- Consciencia -

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    Pasaron un par de semanas, todo estaba relativamente estable, tanto en mi hogar como en el colegio y con Cris. Desde que mande al cuerno a Camila acostumbraba a mirarme feo durante las clases, e incluso hacer comentarios fuera de lugar para tratar de humillarme delante de mis compañeros, algunos le seguían el juego, otros solo se quedaban callados, sin embargo me traía sin cuidado. Ya toda la escuela sabía de mi y de Cristofer, y no precisamente por mi boca, pero no me importaba, solo me preocupaba que mis padres no se enterasen y la opinión del resto me tenia sin cuidado.

Esa asquerosa perra era todo lo contrario a lo que me imagine, y más similar a Francisco de lo que pensaba, por su parte el estaba más feliz que nunca viendo como su hermanastra me ¨bullineaba¨, sin embargo para mi el seguía siendo el mismo patético y patán de siempre.

Durante todos estos meses algo había cambiado en mi, y no se trata solamente de la aceptación hacia mi sexualidad, si no también mi personalidad, mis reacciones, la forma en que veía las cosas no eran las misma que al comienzo del curso, era una persona bastante diferente a lo que yo solía conocer de mi mismo, era gratificante que mi autoestima se encontrara estable y sana, y mi confianza había aumentado.

Ya no era el mismo chico torpe y reservado, no diré que me convertí en un ¨niño malo¨ pero realmente me comportaba como un verdadero maldito, y pues mi popularidad lentamente había comenzado a crecer, ya tenia más amistades dentro y fuera de clases, y a los que no le agradaba simplemente los ignoraba. Al parecer mi franqueza y falta de filtro le gustaba a las personas, y a los que no simplemente no me toleraban, me convertí en esa clase de chicos que solo puedes amar u odiar.

Todo estaba en su lugar, y realmente estaba muy feliz, mi novio y yo pasábamos bastante tiempo juntos, mi madre le tenia mucha confianza y estaba contenta de que al fin tuviese un ¨mejor amigo¨; me dejaba dormir con más frecuencia en su casa porque sabía que el se encontraba solo en ella todos los días, lo cual era una felicidad para ambos, ya que podíamos ¨dormir¨ juntos casi siempre.

Los fines de semana tratábamos de hacer cosas diferentes, el sabe que odio la rutina, así que íbamos mucho a la playa, la montaña y a veces visitábamos los pueblos alejados de la ciudad para poder almorzar juntos y comer platos y deliciosos dulces criollos.

El viernes por la tarde al salir de clases Cris y yo decidimos ir un rato a la playa, a ver el atardecer y comer unas chucherías.

-¿Cuanto tiempo falta para que terminen las clases?- preguntó sonriendo.

-Una semana prácticamente- Respondí dudoso.

-Estupendo, me hace falta un descanso- comentó.

-Igual a mi- agregué sonriendo.

Saliendo del colegio, decidimos caminar un poco, y luego tomaríamos el transporte publico, cruzando la calle unos chicos venían caminando, tenían un aspecto del asco, parecían ladrones.

Note que Cris estaba algo asustado, pero yo trate de mantener la calma, ya que eran unos 4 tipos y que además mientras caminaban no paraban de observarnos.

-Crucemos la calle Santiago- me pidió mientras seguíamos avanzando.

-No, va a ser muy obvio- me negué.

Nos encontrábamos a unos 5 metros de distancia, y realmente comenzaba a preocuparme, uno de los muchachos el más bajito, de 1.70 de estatura le da un golpecito en el hombro al más alto de todos, señalándonos, este sonrió de manera intimidante. Al estar justo al frente de nosotros nos trancaron el paso.

-Tu debes ser el mariquito- dijo el más alto con voz ronca y muy ruda.

-¿Que te pasa? - respondí molesto.

-Nos salió alzadita la mariquita- Agrego riéndose.

Los demás que estaban con el solo se reían y nos observaban como buitres al rededor de la carroña, uno de ellos era un negro con el cabello rapado, su mejilla tenia la marca de un profundo corte cicatrizado, y vestía una franela estampada con un horroroso diseño, el otro era moreno, más alto que el y con el cabello negro quemado y planchado hacia arriba, el enano era catire, pero su cara de chimpancé delataba su mediocre procedencia, y el más alto era un moreno musculoso con los lados de la cabeza rapados y con el cabello con pinchos en el tope.

-Déjanos en paz, no te hemos hecho nada, ni te conozco- dije ya algo obstinado.

-Claro que los dejaremos ir luego del regalito que nos mandaron a darte- respondió el negro con la mejilla rajada.

El miedo y la adrenalina comenzaban a recorrer mi cuerpo, voltee y vi a Cris muy asustado con el rostro pálido, nos tenían rodeados y la calle esta sola.

-Cris vete- ordene en un susurro.

-No te voy a dejar solo aquí- respondió en el acto.

-De aquí no se va nadie- dijo el catire empujándome.

Reaccione empujándolo, pero uno de los tipos me golpeo en el estomago y casi me saca el aire. Tome fuerzas y lo golpee justo en el rostro.

-Sujétenlo- ordeno el alto.

Dos me toparon por los brazos tratando de inmovilizarme, yo forcejeaba con fuerza pero en el acto me golpeo en estomago y luego en la cara.

Cristofer trato de ayudarme pero el negro se le fue encima, y ambos comenzaron a pelear mientras a mi me pegaban en el rostro, partiéndome la mejilla y haciendo que escupiera sangre. Trataba de defenderme, pero eran tres contra uno, y nada más con el alto que me soltaba golpes a diestra y siniestra tenia todas las de perder.

-Dale dale- era lo que podía oír antes de agacharme para tratar de cubrir mi estomago por el rodillazo que uno de ellos me dio.

Caí en el suelo y trate de protegerme poniéndome en posición fetal.

-Esto es por marico- dijo uno.

-¿No que eras machito pues?- oí gritar del otro.

-Santiago- mascullo Cristofer.

Yo solo sentía golpes fuertes en mi estomago y espalda, e incluso podía oír como un par de costillas se me crujieron, trataba de proteger mi cabeza con mis manos pero una patada en mi nuca hizo que las luces se apagaran y perdí la consciencia en el acto.  



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Well guys, he aqui el capítulo número veintitrés de ¨Modelos de papel¨, las cosas han cambiado por lo que han podido ver, y por otra parte aquí les doy un claro ejemplo de homofobía y el bullying que tienen que afrontar muchísimas personas todos los días de su vida... 

Por otra parte ¿un regalo? ¿quien estará detrás de esto? ¿que piensan ustedes? 

Espero que le haya gustado mucho este capítulo y que me lo hagan saber en los comentarios acá abajito, les quiero agradecer otra vez a mis viejos y nuevos lectores y a todas esas personas que me dan sus votos los adorooooo<3

Cuídense mucho y disfruten esta semana sangana con mucha conciencia, nos vemos pronto XOXO...<3

Modelos de papel. #Wattys2016Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora