La escuela se dividía en 5 cursos diferentes. Marcos, Nico y Rubi iban a quinto A, Tiago a quinto C, y Tomás a quinto E. Aquel día, el profesor de biología entró con determinación en la clase.
-¡Hagan parejas de a dos! ¡Iremos a buscar fósiles al cerro!
La mano de Dana invadió rápidamente el pupitre que Nico y Marcos compartían, tomando a su novio para si. Dana era buena chica, por lo que Marcos sonrió y se acerco por la espalda su amigo.
-Hey Rubi, esta parejita ya me dejó solo de nuevo, pero supongo que tu no harás lo mismo ¿no?- dijo esto con la voz más seductora que tenía.
Rubi le parecía muy lindo. Y aunque el chico afirmaba ser heterosexual, él lo dudaba realmente. ¿Para algo tenía su radar no? Rubi era más bajito que él. Su pelo rubio estaba ya bastante largo, y hacía que su rostro se viera aun más tierno. Y la forma en la que se sonrojaba cuando Nico hacía algún chiste con su nombre era realmente adorable. La conclusión era, el chico era excesivamente dulce, y a Marcos aquello le atraía. No se casaría con él pero ¿cual era la razón para no jugar con él un rato? Le movió el pelo al joven mientras se levantaba para pasar su brazo por encima de su hombro.
-¡Estamos listos profesor!- dijo alegre.
Rubi lo miró algo sonrojado. Obviamente no iba a negarse a ser su pareja cuando lo miraba con aquellos ojos marrones. Los ojos de Marcos podían no ser singulares, pero miraban con la intensidad de un depredador, y aquello ponía a Rubi los pelos de punta. Sin embargo, no le seguiría los juegos. Hizo que el brazo de Marcos cayera al suelo.
-Lo que digas...
Lo dijo tratando de parecer serio. Quizá hasta agresivo. ¿Qué acaso ahora él también iba a actuar como Tomi? Aun en su mente, Marcos no podía dejar de llamarlo así.
-Oh, Oceano lindo...- lo molesto abrazandolo por la espalda, antes de que Tomi invadiera su cabeza.
-¡Te dije que no me llames así! ¡Rubi! Mi nombre es Rubi.
-¿Alguien ha dicho Oceano Índico?- La cara de Nico apareció de la nada seguida de su sombra femenina.
-Lindo dije Nico. Lindo.
Mientras Nico y Marcos se mataban de la risa Rubi los observaba en silencio. Aunque lo molestara, no podía negar que sabía que años después extrañaría a esos idiotas. A fin de cuentas, el siguiente sería el último año que ellos estarían en la misma escuela.
-Sois unos idiotas.- dijo fingiendo estar ofendido.
-Oh cosita linda no se enoje.- exclamó Marcos.
Y ahí estaba de nuevo el pelirrojo abrazándolo. Quizá aquello no estuviera tan mal después de todo.
Durante el camino al cerro, Marcos se quedó dormido sobre el hombro de Rubi. Este lo miró algo alterado. ¿Era aquello en su estomago a caso amor? No quería que lo fuera. No quería ser gay. Es decir, no es que él tuviera algún problema con eso, pero las cosas ya eran suficientemente liosas en casa como para darles aquello encima. Sin embargo los labios de Marcos se veían tan lindos a aquella distancia. Unas filas más a delante, Nico y Dana hacían muestra pública y excesiva de su amor. ¿Podría el alguna vez hacer algo así? ¿Quizá con Marcos? Movió la cabeza negando todas aquellas ideas estúpidas en su cabeza. El movimiento despertó a Marcos.
-Oh imbécil hermoso, si me miras así vas a obligarme a comerte la boca.- dijo Marcos en aquel tono tan seductor que usaba para bromear.
-No seas idiota.
Pero allá iban de nuevo todas las dudas. Todas las que se había negado tantas veces. ¿Es que realmente le gustaba Marcos?
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Amigos de la infancia (Yaoi)
RomanceUn grupo de amigos de la infancia. ¿Será una simple casualidad que todos ellos descubran que su sexualidad no es la que esperaban? Quedense para leer la inexplicable historia de los chicos de El club de los ganadores. Aviso: La imagen de portada NO...
