Aquel pareció el final del grupo. Y quizá lo fue. Pero no fue el final de Tiago y Marcos. Pasaron unas semanas de silencios incómodos, hasta que una noche, Marcos volvió a aparecer en casa de Tiago. Cómo la primera noche que se besaron, el sol empezaba a ponerse, y Tiago no podía dejar de mirar por la ventana, melancólico, recordando todo lo que había perdido, y en lo mucho que extrañaba los brazos de Marcos. Este otro caminaba por aquellas calles que tantas veces había recorrido. Esas calles donde alguna vez había llorado por Tomás, borracho. Por las que había caminado hasta la casa de, en aquel entonces, su mejor amigo. Minutos antes de que lo besara. Minutos antes de que su vida cambiará para siempre. Ahora se preguntaba si habría entrado aquella noche en casa de Tiago de haber sabido lo que pasaría. No podía afirmarlo, pero por solo un momento de estar con él habría hecho lo que fuera. Con ese pensamiento llegó a la puerta de Tiago. Llamo a la puerta. Al otro lado, el melancólico chico camino sin mucho animo a la puerta. Pero eso cambio cuando la abrió. Al otro lado de su patio, Marcos, con un traje de chaqueta, llevaba una rosa en sus manos. Lo miró, y no pudo evitar sonreír. Abrió la puerta y sintió el frío de la noche comenzando a abrazarlo. Pero no dejo que eso lo frenara. Así que observó como Marcos avanzaba hacia él, con los ojos brillantes y el rostro enrojecido por la vergüenza. Cuando llego a su lado comenzó a hablar.
-Tiago... Cuando te conocí, te prometo que nunca habría pensado que te diría esto. Pero te amo. Te amo más que a nadie y Tomás siempre ha sido un error. La cagué. Pero no puedo permitirme perderte por eso. Porque eres todo para mi. Has sido siempre mi paz, mi calma, mi felicidad. Y no puedo renunciar a ti por un error. Te prometo que nunca volveré a hacerlo yo...- los ojos de Marcos buscaron un escape a la vergüenza y la culpabilidad que le producían los recuerdo de lo que había hecho- yo fui un imbécil, y te lastime. A ti. La persona a la que más he amado. La persona a la que más amo. Por favor. Perdóname. -Marcos miro de nuevo a Tiago, tendiendo la rosa. Esperando que Tiago pudiera perdonarlo. Esperando cerrar los ojos y olvidar todo lo ocurrido. Volver a besarlo y...
-Yo... Puedo perdonarte Marcos. Pero me costará volver a confiar en ti. ¿Estas dispuesto a tener paciencia y conquistarme?
Marcos sonrió y lo miró. Eso era todo lo que necesitaba oír.
-Tengo toda mi vida solo para ti Tiago. Te amo.
Marcos se acerco y dejo caer la rosa, tomando entre sus brazos a Tiago, para, después de varias semanas, volver a besarlo. Esta vez sin dudas, sin miedo. Completamente convencido de que todo les iría bien.
Rubi, consiguió superar a Tomás, y uso lo que había pasado para componer su primer disco. Comenzó a tocar en bares, donde conoció a su productor, que sería también su novio.
Nico siguió con Dana, estudio medicina y tuvo 3 hermosos hijos.
Y de Tomás, nadie volvió a saber. Desapareció como prometió, de la vida de todos.
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Amigos de la infancia (Yaoi)
RomansaUn grupo de amigos de la infancia. ¿Será una simple casualidad que todos ellos descubran que su sexualidad no es la que esperaban? Quedense para leer la inexplicable historia de los chicos de El club de los ganadores. Aviso: La imagen de portada NO...
