Capítulo 10

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|Justin|

***

Horas, días, semanas... ¿Cuánto tiempo más piensa durar esto? Estoy cansado de esperar. Llevo demasiado tiempo esperando una buena noticia que me permita seguir adelante, algún indicio que indique que esta maldita pesadilla está a punto de terminar. Necesito que James entre por esa puerta y me diga de una vez por todas que ha encontrado la manera de extirpar el tumor, en estos momentos es cuando más necesito el apoyo de Dios.

Buenos días bro.

Por primera vez en mucho tiempo vuelvo a sonreír. Hace días que no veo a mis amigos, porque ni siquiera, por una buena causa, los han dejado venir a visitarme.

¡Por fin! ¿Han accedido a dejaros entrar?

Digamos que somos un poco pesados, nos han dejado entrar para que de una vez por todas nos callemos y los dejemos en paz —Río, pero un leve dolor de cabeza detiene mis risas —¿Se sabe algo?

Por el momento no —Interrumpe mi madre las palabras que estaba a punto de formular —Pero creemos que hoy le dan de alta.

¿Eso quiere decir que todo está bien?

¿Bien? —Murmuro —Chaz, tengo un puto tumor en el cerebro, nada puede ir bien.

Para mi sorpresa y el de todos los presentes, mis palabras no son del todo suaves. Más bien hay un ápice de furia y miedo en ellas. Me sorprende mi cambio repentino de humor, hace un momento estaba demasiado positivo y ahora no puedo evitar sentirme negativo.

Un pequeño golpe en la puerta, seguido de los pasos de James hacia la habitación, interrumpen el incómodo silencio. Su cara lo dice todo, nada ha salido como esperaba, lo que tiene que decir no es para nada agradable.

¿Pasa algo? —Pregunta Ryan, al ver que el doctor mira a todos los presentes con cara de preocupación.

No son buenas noticias ¿verdad? —Suspiro, intentando apartar la mirada de todos los presentes. En el fondo sabía que algo así estaba a punto de suceder, nada puede irme bien en este mundo, mucho menos sabiendo que no he sido un santo en la vida.

El tumor se encuentra en un lugar peligroso, un lugar donde solo una persona puede ser capaz de operarlo.

***

|Narrador omnisciente|

Nadie hubiera podido imaginar cuan avanzada está la enfermedad. Semanas, e incluso meses ha estado Justin aguantando el dolor que sin duda alguna es insoportable. Es imposible explicar como ha llegado a aguantar tanto.

El doctor ha dejado bastante clara la situación. El tumor ha crecido. Justin nunca debió ocultar la gravedad de su situación. Si el dolor había aumentado tenía que haberlo comentado. James podría haber buscado una solución.

—Por el momento no puedo hacer nada más —James teclea unas cuantas palabras en el ordenador —Lo único que puedo hacer es recetar una dosis mayor de medicación —Cada palabra que sale de su boca carece de emoción —Esto debería calmar el dolor y detener la expansión del tumor —Finaliza con el ordenador e inmediatamente entrega una hoja de papel a las personas presentes frente a él.

—Lo dice como si no estuviera seguro doctor.

—Jeremy, Pattie, voy ha ser completamente sincero. No sé el camino que esté cogiendo su enfermedad, se suponía que la medicación que le había recetado tenía que funcionar, pero no fue así. Como dije en su momento hay alguien capaz para extirpar el tumor, pero es casi imposible dar con él. Puedo intentar contactar con él, pero no prometo nada. Siempre está muy solicitado, tiene una lista de espera larguísima, y sinceramente, Justin necesita esa operación cuanto antes.

1. En el Corazón no se Manda (TERMINADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora