|Narrador omnisciente|
—Esta vez no te escapas Bieber —Murmura Brenda, cuando por fin ve llegar a los chicos con un poco de leña en sus manos.
—Creí haber dicho que olvidaras el asunto. No voy a cantar —Se queja el susodicho, tras un gran suspiro de cansancio.
Y así es, nadie ha sido capaz de convencer a Justin para que toque al menos una canción. Brenda jura y perjura que no quiere cantar porque no lo hace en lo absoluto bien, intenta enfadar a Justin para que este se anime a cantar. En el fondo, ella sabe, o al menos sospecha que sí, que el chico canta de maravilla.
—Dile algo Devonne —Ordena, sorprendiendo a la chica.
—Y yo... ¿Por qué tendría que decirle algo? —Pregunta confundida.
—No lo sé, porque eres la única que no ha dicho nada desde que nos ha dado la noticia —Explica Brenda.
Justin la observa con detenimiento. Si ella pidiera al menos una vez lo que tanto sus amigos le han insistido no dudaría ni por un segundo en acceder. Cantar esa canción que hace poco a compuesto para ella es algo que anhela, sobre todo, hacerlo frente a ella.
— ¿De verdad no te intriga si quiera un poco saber cómo canta Justin? —Vuelve a insistir Brenda hacia Devonne, quien suspira en rendición y lo piensa mientras observa al chico que tímidamente ha dejado de mirarla para fijar su vista en el mediano y bonito fuego que Ryan ha conseguido encender.
—Bueno... —Pausa Devonne —Es posible que tal vez un poco de intriga sí que tenga —Justin sonríe, pues aunque no la esté viendo sí que le presta atención a Devonne.
— ¡Ves Justin! Devonne también quiere escucharte. Anda por favor, solo una canción pequeñita, aunque sea el estribillo.
Justin suspira en rendición. Dirige su mirada hacia Devonne y esta asiente con una enorme sonrisa en su rostro. No son necesarias las palabras, saben perfectamente con la mirada lo que dicen. Justin pregunta si ella quiere oírlo y ella simplemente asiente.
—Está bien —Murmura Justin. Entra en una de las habitaciones que tiene el lugar y trastea. Los demás chicos esperan confundidos frente al fuego. Segundos después, Justin sale de la habitación con una guitarra hermosa y vieja. Pide espacio, afina un poco el instrumento y cuando por fin lo tiene listo comienza a tocar los primeros acordes de aquella hermosa canción que ha compuesto para Devonne. O al menos las pequeñas partes a las que ha conseguido ponerles letra.
Don't you give up, nah, nah, nah
I won't give up, nah, nah, nah,
Let me Love you, let me love yo
Don't you give up, nah, nah, nah
I won't give up, nah, nah, nah,
Let me Love you, let me love yo
Oh yeah, no, no, no.
So go through the darkest of days
Heaven's a heartbreak away
Never let you go, never let me down
Oh It's been a hell of a ride
Driving the edge of a knife
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1. En el Corazón no se Manda (TERMINADA)
Fanfiction"No hay obstáculos cuando el amor es fuerte" 🌺 Portada realizada por @lady_noche 🌺 Booktrailer realizado por mí @sandritadlbiebs
