|Devonne|
—¿Sabes? La primera impresión que das no ha sido buena.
—¿Qué?
Levanto la mirada, encontrándome a mi lado a un chico castaño de ojos mieles. Tiene apoyado el codo sobre la mesa, y su cabeza descansa sobre su mano. Lleva una sonrisa de oreja a oreja, pero puedo observar que esta no llega a sus ojos. No parece una sonrisa real.
—Eres un poco maleducada. Ayer ni si quiera te dignaste a mirarme, y hoy si no hubiera hablado, tampoco te habrías dado cuenta de mi presencia. ¿Así es como te comportas en un lugar lleno de gente?
Frunzo el ceño, ¿quién demonios es este tío para hablarme así? Yo sólo quería desayunar con tranquilidad. No he podido pegar ojo en toda la noche, y tampoco quería despertar a las demás. Es temprano, y no me había dado cuenta de que había gente a mi alrededor, y tampoco lo he sentido sentarse junto a mí.
—¿No vas a decir nada? —Estuve todo el día de ayer metida en la habitación, no tuve ganas de comer, y mucho menos tengo ganas ahora de aguantar a estúpidos que no saben hacer otra cosa que no sea molestar.
—No tengo por qué hablar con gente como tú —Su mirada sigue fija en mí, me está poniendo nerviosa.
—¿Cómo yo? —Ahora es él quien frunce el ceño.
—Gente estúpida que no sabe hacer otra cosa más que molestar. Si no me he dado cuenta de tu presencia lo siento, quizás tienes que empezar a entender que no eres el centro de atención —Quizás he sido un poco dura con él, pero no pienso permitir que un desconocido me arruine el día, bastante mal lo estoy pasando ya como para tener que aguantar estupideces de un niño malcriado.
Dejo la bandeja con el desayuno sobre la mesa y me levanto de la silla, camino hacia la puerta y salgo del comedor ignorando sus gritos y bufidos...
|Justin|
Le grito que se detenga, pero no lo hace. Intento seguirla, pero un fuerte dolor de cabeza me lo impide. Nuevamente tengo que sentarme y esperar, odio esta maldita enfermedad, odio este maldito dolor, no quiero estar a base de medicación, necesito que todo esto termine de una vez, no sé si pueda seguir soportándolo.
Cubro mi cabeza con los brazos, dejándola descansar sobre la mesa. Suspiro, cerrando los ojos, esperando...
—¿Estás bien Justin? —Levanto la cabeza, y al ver quien es la vuelvo a agachar —Veo que no, será mejor que busque a alguno de tus amigos.
—¡Ni se te ocurra! —Grito, deteniéndola. Si hay algo que odio es hacer que Ryan o Chaz se preocupen por esto.
—Justin, por favor —Parece preocupada, y es que, a parte de mis amigos, ella es la única que lo sabe todo. Desgraciadamente fue ella quien me encontró en el suelo hace un par de meses, fue ella quien llamó a la enfermera del instituto, y fue ella quien permaneció a mi lado todo el tiempo. No tuve otra opción, ella no dejaba de insistir, así que se lo conté todo.
—Estoy bien Brenda, solo tengo que descansar unos minutos y se pasará —No parece convencida, pero de una forma u otra lo deja pasar. Minutos después levanto la cabeza, y la veo frente a mí, bebiendo de su delicioso café —¿Dónde están tus amigas? Es raro verte sola por aquí.
—Tefi sigue dormida, y Devonne... Bueno, ella no sé donde está.
—¿Devonne? —Pregunto confundido.
—La chica nueva. La viste ayer en nuestra mesa.
—Vaya... —Susurro.
Así que se llama Devonne... Me interesa... No entiendo el por qué, pero deseo poder descubrir eso que la tiene tan decaída.
—¿Estás mejor? —Su voz interrumpe mis pensamientos.
—Sí. Es un simple dolor de cabeza, te dije que solo necesitaba descansar. Deja de preocuparte Brenda, eso suele pasar siempre, sólo necesito cerrar los ojos y permanecer quieto un par de minutos.
Me levanto, me acerco a ella, dejo un beso sobre su cabeza y salgo del comedor en busca de Devonne. Sus ojos tristes es algo que no logro sacar de mi memoria, quiero poder hablar con ella, poder saber que es lo que le ocurre, y para ello debo encontrarla primero.
Estoy irreconocible, Ryan tiene razón. Antes no me preocupaban las personas, y mucho menos si no las conocía. Ahora que sé lo que ocurre en mi interior no hago más que querer ayudar a la gente. No tiene sentido, porque hay veces que quien necesita ayuda soy yo, no ellas. Pero como dicen por ahí, siempre se intenta ayudar a los demás para dejar de lado lo que ocurre en el interior de uno mismo.
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1. En el Corazón no se Manda (TERMINADA)
Fanfic"No hay obstáculos cuando el amor es fuerte" 🌺 Portada realizada por @lady_noche 🌺 Booktrailer realizado por mí @sandritadlbiebs
