2- Adaptación

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Me quede de pie al borde de la cama, inmóvil, mientras pensaba como iba a despertarlo y no pude evitar fijarme en su cuerpo. Aunque estaba de espaldas se notaba que su complexión era fuerte y seguro que era mas alto que yo, su cabello no era muy largo y era pelirrojo, como la chica que vi en el jardín, por lo tanto debía ser su hermana.
Abrí las cortinas para que entrase claridad a la habitación y al hacerlo oí como Roger se revolvía en la cama,así que me dispuse a despertarlo.
-Señor, es hora de levantarse- dije desde una distancia prudente ya que no sabía si tenia mal despertar.
Roger se dio la vuelta y cuando le vi la cara sentí una escalofrío que nunca antes noté. Seria por esos ojos verde esmeralda o quizás por la intensidad con la que me miró?
-Buenos días señor, mi nombre es Alais y a partir de hoy estaré cuidando de usted. -Mi voz hacia que mi nerviosismo se notase demasiado.
Roger se sentó al borde de la cama y mirándome fijamente comenzó a reírse. Yo sonreí sin saber porque y al hacerlo la risa de Roger ceso, se puso bruscamente de pié y comenzó a caminar hacia mí con cara de enfado. Yo también camine pero para alejarme de el. Realmente era mas alto que yo y mas fuerte! Mi espalda toco la pared y me quedé quieto, Roger no tardo ni medio segundo en acorralarme apoyando sus manos en la pared impidiendo que me moviese a los lados. Puso sus ojos a la altura de los míos y me miró como si intentase descubrir algún secreto oculto. Yo evadía su mirada e intentaba calmarme por que los latidos de mi corazón casi se podían oír.
Roger comenzó a hablar con una voz suave pero amenazante.
-No te lo voy a poner fácil pequeño, así que prepárate para satisfacer todos mis caprichos o acabarás como tus predecesores.
Dicho esto se alejó en dirección al baño y yo caí al suelo mientras miraba su espalda.
-Que quiso decir con "caprichos"?- desde el baño oí que me llamaba así que me levanté y fui para ver si necesitaba algo.
-A que esperas? lávame! -me dijo en tono burlón. -Yo a estas alturas sentía mi cara ardiendo y Roger solo se reía pero no parecía que fuera una broma. Y así fue, comencé a echarle agua por el cuerpo y cuando lo estaba enjabonando no lo podía mirar pero con mi mano sentía cada parte de su cuerpo y el mio comenzó a reaccionar. Comencé a temblar por mi estado y no dejaba de pensar en qué diablos era lo que me ocurría. No era normal que me pusiera así por un chico!
-Que pasa tienes fiebre? -Roger me agarró y me empujo dentro de la ducha. Acabé empapado y en ese momento no pude más. Con un movimiento de manos hice que ambos apareciésemos en el dormitorio secos y vestidos.
-Mierda! -dije en voz alta. Era el primer día y ya me había descubierto yo solíto. Eso significaba volver a huir a otro lugar, volver a empezar, volver a...
Roger me miró muy confuso, este era mi fin

Mi SeñorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora