Me quede de pie al borde de la cama, inmóvil, mientras pensaba como iba a despertarlo y no pude evitar fijarme en su cuerpo. Aunque estaba de espaldas se notaba que su complexión era fuerte y seguro que era mas alto que yo, su cabello no era muy largo y era pelirrojo, como la chica que vi en el jardín, por lo tanto debía ser su hermana.
Abrí las cortinas para que entrase claridad a la habitación y al hacerlo oí como Roger se revolvía en la cama,así que me dispuse a despertarlo.
-Señor, es hora de levantarse- dije desde una distancia prudente ya que no sabía si tenia mal despertar.
Roger se dio la vuelta y cuando le vi la cara sentí una escalofrío que nunca antes noté. Seria por esos ojos verde esmeralda o quizás por la intensidad con la que me miró?
-Buenos días señor, mi nombre es Alais y a partir de hoy estaré cuidando de usted. -Mi voz hacia que mi nerviosismo se notase demasiado.
Roger se sentó al borde de la cama y mirándome fijamente comenzó a reírse. Yo sonreí sin saber porque y al hacerlo la risa de Roger ceso, se puso bruscamente de pié y comenzó a caminar hacia mí con cara de enfado. Yo también camine pero para alejarme de el. Realmente era mas alto que yo y mas fuerte! Mi espalda toco la pared y me quedé quieto, Roger no tardo ni medio segundo en acorralarme apoyando sus manos en la pared impidiendo que me moviese a los lados. Puso sus ojos a la altura de los míos y me miró como si intentase descubrir algún secreto oculto. Yo evadía su mirada e intentaba calmarme por que los latidos de mi corazón casi se podían oír.
Roger comenzó a hablar con una voz suave pero amenazante.
-No te lo voy a poner fácil pequeño, así que prepárate para satisfacer todos mis caprichos o acabarás como tus predecesores.
Dicho esto se alejó en dirección al baño y yo caí al suelo mientras miraba su espalda.
-Que quiso decir con "caprichos"?- desde el baño oí que me llamaba así que me levanté y fui para ver si necesitaba algo.
-A que esperas? lávame! -me dijo en tono burlón. -Yo a estas alturas sentía mi cara ardiendo y Roger solo se reía pero no parecía que fuera una broma. Y así fue, comencé a echarle agua por el cuerpo y cuando lo estaba enjabonando no lo podía mirar pero con mi mano sentía cada parte de su cuerpo y el mio comenzó a reaccionar. Comencé a temblar por mi estado y no dejaba de pensar en qué diablos era lo que me ocurría. No era normal que me pusiera así por un chico!
-Que pasa tienes fiebre? -Roger me agarró y me empujo dentro de la ducha. Acabé empapado y en ese momento no pude más. Con un movimiento de manos hice que ambos apareciésemos en el dormitorio secos y vestidos.
-Mierda! -dije en voz alta. Era el primer día y ya me había descubierto yo solíto. Eso significaba volver a huir a otro lugar, volver a empezar, volver a...
Roger me miró muy confuso, este era mi fin
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Mi Señor
AcakEn los tiempos que corren hacer magia está prohibido. La única forma que Alais tenía de ganarse la vida es delito. Teniendo que huir al reino vecino, en el cual nadie lo conoce, comienza de cero pero esta vez como sirviente de la noble familia Golds...
