Dos años después...
Dante se encontraba fumando y bebiendo, sentado en las escaleras le incendios mientra miraba el atardecer. Se encontraba todo muy tranquilo y eso era lo que necesitaba.
"Ojala todos los días... No... La vida fuera así de tranquila." era un pensamiento que rondaba en su cabeza mientras sonaba "Bed of roses" de Bon Jovi.
Ya estaba a punto de dormirse allí cuando su celular empezó a sonar, era Támara.
-¡Io! -Dice como su saludo típico.
-¡Ni "Io", ni ostias! Tenemos un problema con Argenta.
-¿Qué pasá con él?
-Los bravucones lo acaban de llevar a un antro de mala muerte, parece que le quieren...
-¿Drogar, verdad?
-Sí. Será mejor que vengas que al menos a tí sí te respetan y tienes más criterio propio.
-Vale, voy para allá y diles que si lo encuentro de malas formas, les ira muy pero que muy mal.
-Vale, te enviaré la dirección por SMS.
Dante se bajó de las escaleras y entró al apartamento cuando ve la dirección.
-Bien. Una amiga, creo, está esa zona. La llamaré para que te vaya a recoger, cuando yo llegue allí se va a poner restringido para menores de edad.
En ese momento, cuelga, coge su chaqueta de cuero y su pistola y se va al cuarto de Jennifer, la cual estaba durmiendo muy plácidamente.
-¡Hey, despierta! Voy a necesitar tu ayuda. -Le dice al tirarla de la cama. -Argenta esta con la mierda hasta el cuello.
-Eso no me importa. Quiero dormir. -Contestó mientras se volvía a subir a la cama.
-Si me ayudas, hare hamburguesas de pizza.
-Soy toda tuya para cualquier cosa.
Para Dante, era sorprendente que por algo como eso, ella sí fuera capaz de dar más que por un amigo.
-Ve y recoge a una amiga. Está a unos treinta minutos de aquí si sabes por donde ir -Le muestra la dirección. -. Apenas llegues, me tienes que llamar... Bueno, pues te veo allí.
Jennifer salta por la ventana y, al llegar al suelo, se va corriendo a la velocidad de un deportivo. Dante solo coge la escopeta recortada de uno de sus varios escondites de tenía un arma y baja en el ascensor.
-Esto va estar jodido, pero a la familia hay que protegerla. -Se decía a si mismo, mientras veía su reflejo distorsionado de manera sádica. - Nos veremos, bastardo.
Dante cogió un taxi, dijo la dirección y se puso a esperar a llegar, Jennifer había cumplido con lo acordado. Cuando se encontraron, se pusieron a buscar a Argenta hasta que lo localizaron en un callejón con un tipo raro y los bravucones del instituto.
-¡Argenta! ¡Ahora sí que estás jodido! - Dice Dante mientras se le acerca para darle un puñetazo lo suficientemente fuerte como para tirarlo al suelo. -Te dije que si te descubría con esta clase de drogas, te haría sentir mucho dolor.
Cada palabra iba acompañada de un puñetazo.
-Pues bien, capullo de mierda - dice dirigiéndose al vendedor. -, dime dónde está el laboratorio y no tendras que perder la vida.
-¿Me acabás de amenazar?-dice el hombre sacando una pistola.
-Puedes tomártelo como quieras, pero voy a necesitar saber su localización. -Responde sacando su escopeta.
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El sendero de la venganza
FantasíaDespués de la desaparición de su peor enemigo, Dante empezara un camino de caos y destrucción para encontrar a un enemigo que le quito lo que más quería pero le mostrara la razón de todos sus males. Aventura nueva para un héroe reinventado. *Secuel...