Magnus miraba a su marido, mientras este jugaba con su hija en el suelo. El brujo sonrió, feliz. Se sentía completo, por una vez en su vida. Ya llevaba años viviendo co Alec, con su nefilim de ojos azules, y en ningún momento se había arrepentido de haber elegido la runa que le quitaría la inmortalidad. No estaba dispuesto a vivir otra eternidad sin Alec a su lado, ya que el muchacho lo era todo para él, junto a su hija, su preciosa hija de cabellos verdes.
Ella se había quedado dormida en los brazos de su papá Alec. Este se acercó a Magnus, cansado pero feliz. Dejó a la niña en la cuna, y abrazó a su marido. Este lo miró con ternura, y lo besó suavemente. Se quedaron así, abrazados durante un buen rato, sin decirse nada. No hacia falta, estando juntos.
Se separaron cuando alguien llamó al timbre. Era Isabelle, de la mano de Simon, y como no, ambos discutían sobre algo que Alec no llegó a entender muy bien. ¿Qué demonios era Matrix?
- ¡Me niego a volver a ver esas películas Simon! Estoy harta. - Izzy se acercó a su hermano, y le dio un beso en la mejilla. Magnus se limitó a reír entre dientes, mientras recogía a Presidente Miau del suelo.
- No grites tan alto cielo, la pequeña está dormida. - dijo Simon, que se había acercado a ver la carita de su sobrina, que dormía plácidamente. Izz bufó, pero dejó de dar voces, acariciándose su prominente tripa. Estaba embarazada de cinco meses.
- ¿Cuando vendrán el rubio teñido y Clary?- preguntó Magnus, curioso. Hacía mucho que no veía a aquellos dos, ya que se habían ido de vacaciones, a visitar a Aline y a Helen, ambas felizmente casadas.
- Están en camino.- respondió el ojiazul, que se encontraba despertando a su hijita, para que saludase a sus tíos. La pequeña gateó hasta su papá Magnus, y este le dio un beso en la coronilla.
Clary y Jace llegaron, los dos cansados pero contentos. Iban a quedarse con la pequeña de Magnus y de Alec durante un tiempo, ya que estos dos irían pronto a ver a Jem y a Tessa, que se encontraban en L.A.
Al final se fueron todos, ya que Izzy estaba cansada y JAce y Clary tenían que cuidar de su hijo Uriha, al que habían dejado con Marise.
Magnus y Alec cenaron, hablando de nimiedades, pero absolutamente enamorados el uno del otro.
al irse a la cama, Magnus dijo:
- Te amo.
Y las mariposas volvieron a volar en el estómago de Alec... Así sería durante muchos, muchos años.
Y aquí acaba la historia. El epílogo ha sido corto, pero no hace falta más, ya os imagináis como sigue la vida de Malec, no es difícil.
Os echaré de menos, echaré de menos los comentarios y los votos, vuestro apoyo o simplemente ver que os a gustado. Gracias, de todo corazón. Esta ha sido una experiencia inolvidable, y os agradezco que hayas estado aquí, conmigo.
Sinceramente os doy las gracias a todos, a los que me habéis leído desde el principio, aguantando mi irregularidad al actualizar, y a la gente que acaba de unirse y está empezando a leer este fic. Como no, a todos los que vendrán.
Os echaré de menos, mucho, pero esto no podía durar para siempre. He escrito, yo creo, todo lo que tenía por escribir sobre mi OTP, y espero con ansía Lady Midnight, pare ver si he acertado en algo, lol.
Os quiero, chicos. Nos leemos, espero, en alguna otra historia. OwO
