El departamento tenía vista a una plaza.
Era lo único que Lucas recordaba de su visita anterior. La sala amplia, con grandes ventanales, era moderna pero acogedora. A la derecha, un pasillo bien iluminado desembocaba en el dormitorio. Apenas entraron, Lara llevó sus cosas hacia la habitación y desapareció en el cuarto de baño. Él caminó hacia las ventanas y se quedó mirando las luces y el devenir de los pocos transeúntes trasnochados que decidían andar a esas horas deambulando por las calles heladas. La noche había avanzado licenciosa y el tránsito menguaba minuto a minuto.
Un ruido a su espalda hizo que cambiara el foco de atención y usara el vidrio oscuro como espejo. La dueña de casa entró en su radio de visión, se acercó a él y se detuvo a su lado fijando su mirada más allá de la baranda del balcón.
- Si quieres, enciende la computadora – le propuso solícita –. Voy a ver que hay en el refrigerador para preparar la cena.
Lucas vaciló algunos minutos y luego la siguió a la cocina. La observó mientras hurgaba en la heladera y, sin previo aviso, le cerró la puerta con descaro obligándola a saltar hacia atrás. Ella se volvió a mirarlo con el ceño fruncido y sin saber a qué atenerse.
- Te debo una disculpa – explicó arrepentido -. No me he portado como un caballero en todo este asunto.
Lara se irguió y lo enfrentó con una sonrisa burlona.
- No – ratificó complacida -, en realidad te has portado como una virgen quinceañera.
El comisario no pudo dejar de sonreír ante el evidente absurdo. Alzó las manos con las palmas abiertas y bajó la cabeza en señal de rendición.
- Lo siento de verdad - insistió arrepentido -. Creo que deberé esmerarme bastante para poder compensarte.
Animada por el rumbo de la conversación, ella sorteó la distancia que los separaba y lo encaró seductora.
- Pues si – ronroneó mirándolo incitativa -, deberás esmerarte mucho.
Una sombra de indecisión cruzó el rostro del policía.
- El problema es que nos parecemos –comentó vacilante -. A mí también me desagrada sentirme acorralado.
Ella retrocedió un par de pasos imitando el gesto de manos en alto.
- Entonces haz las veces de cazador – propuso sonriente - Te entrego el mando sin problemas.
Lucas esbozó una mueca de incredulidad e hizo un gesto con su dedo índice indicándole que se aproximara una vez más.
- Bien – dijo sonriendo mientras la abrazaba de la cintura atrayéndola hacia él -. Eso me va a dar la posibilidad de ser creativo y compensarte.
Lara rió bajito y se acomodó frotándose contra su cuerpo, luego lo miró con recelo.
- ¿Quieres que veamos los videos? – preguntó comedida.
El comisario respiró profundamente mientras negaba reiteradas veces con la cabeza.
- No – decidió resignado -. A esta altura, da lo mismo verlos ahora o por la mañana.
A la oficial se le iluminó el rostro aunque aún no estaba demasiado convencida de su buena estrella.
- ¿Estás seguro? – preguntó ansiosa.
Él le quitó el broche que sujetaba su rodete informal dejando que la melena rubia cayera como una cascada de oro sobre su espalda.
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EL INFIERNO DE EVA
Mystery / ThrillerTodo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. Friedrich Nietzsche 1844-1900 ¿Cuantas veces podemos tomar decisiones equivocadas sin autodestruirnos? ¿Cuantas veces podemos decir te amo y arrepentirnos sin pagar las consecuencia...