Lo primero que hice al despertar fue preparar tostadas con café, quería ayudar a mi tía todo lo posible, pero fue en vano ya que ella había ido a su trabajo demasiado temprano, al igual que mi tío, eso sólo dejaba la opción de que fueron a consultar y no a trabajar.
La compañía estaba cerrada a causa de los agentes que se encontraban investigando ,todo este drama había salido en las noticias ayer por la noche y para hoy ya se encontraba en la portada del periódico. Podía imaginar el humor de Ian al enterarse, totalmente irritado y molesto por la situación, cosa que no sería nada agradable de presenciar. Mordí una tostada y lo acompañé con mi bebida, no hay nada en este mundo que se compare con la felicidad que siento al comenzar la mañana con un café, excepto los ojos azules de Ian, esa si era una buena forma de comenzar el día, no podría definir jamás, ni en siglos, la sensación de mirar sus ojos, es que simplemente nunca habría palabra para ello.
Almorcé con Carla en el centro comercial y luego me acompañó a la Universidad a recoger algunos papeles de las nuevas materias que tendría el siguiente mes, caminabamos por el campus ya que acortaba mucho mas el camino donde se encontraba el auto de la rubia. Pasamos por la cafetería donde suelo venir en el receso cuando las horas de clase parecen interminables y hay muchos trabajos que entregar, añoraba estar sentada mientras hacía mis deberes con tranquilidad, pero sólo eso, la universidad era estresante. Hice una mueca al acordarme de Ian, lo que no quería, olvidaba todo lo relacionado con él por un momento pero luego mi mente volvía a lo mismo, quería sentarme y hablar con él por un sólo minuto, decirle que nada de esto es su culpa y que saldrá pronto de ese horrible lugar, pero no debía, yo no era nadie importante para Ian, pero Somerhalder si era alguien importante para mi, ese era el problema, yo quería verlo como a un desconocido y simplemente no podía. Traté de pensar en otra cosa sin embargo no lo conseguí, se sentía incorrecto, es como si mi mente quisiera pero mi corazón latía con fuerza ante cada pensamiento, diciéndome que no.
-Mi hermanita está insoportable_bufó Carla mientras hacía una maniobra para salir del estrecho lugar donde había aparcado_me persigué toda la maldita noche al llegar a casa_con cuidado retrocedió casi rozando a un auto rojo que se encontraba a un costado, hasta que por fin salió.
-Sólo le gusta estar contigo_reí_yo desearía tener una hermana, para no estar sola todo el tiempo en casa, es aburrido.
-Igual la quiero_se encogió de hombros sonriendo_me lleva papel al baño_solté una risa mientras negaba.
-Las ventajas_dije mirando a través de la ventanilla cerrada, el sol se estaba escondiendo y la mezcla de colores era realmente bonito.
-¿Crees que Somerhalder seguirá en prisión para el lunes?_respondí que no lo sabía, hablar del tema no era de mi agrado_lo siento, Nina_la miré dudosa_sé que te sientes mal de que él esté ahí, pero en esta vida todo se paga.
-No lo hizo_dije segura_podrá ser así como es, ya sabes... pero nunca haría algo como eso.
-No dudas ningún segundo_dijo desconcertada_¿tú ves por lo menos algo malo en él?
-Claro que sí_asentí _pero también las cosas buenas.
-Dime algo bueno_elevó una de sus cejas.
-Ahora dice gracias con más frecuencia_miré a Carla que sólo escuchaba con atención_antes no lo hacía, también devuelve el saludo, raras veces_musité lo suficientemente alto_no es que sea desagradable, creo que sólo es su carácter, su forma de ser.
-Ahora que estás tú_me señaló_es como que le das alegría, no sé como explicarlo, Nina. Se nota cuando te mira, lo hace de una forma diferente_escuché atentamente cada una de las palabras de mi amig, queriendo creer que todo lo que salía de su boca fuera cierto ''que Ian me miraba de una forma diferente'', pero lo dudo mucho.
-No soy yo, se habrá dado cuenta que ser amable a veces no es malo_tiré mi bolso al asiento trasero_eso es todo. O habrá conocido a alguien especial_añadí.
-¿Quieres ir a verlo?_habló pasivamente_te llevaré y como buena amiga también te esperaré afuera.
-No_susurré_sería raro, pensará que estoy loca o que diablos sé yo.
-Y se pondrá feliz pero no lo dirá jamás porque tiene un carácter de mierda_hizo un gesto con la cara mientras decía lo anterior, reí por su mueca y seguí oyendo_así que vamos_con un movimiento brusco giró el volante y pasamos a la otra carretera.
-¡Estás loca!_exclamé_pudo ocurrir un accidente_dije por lo bajo, me hacía recordar a mis padres.
-¡Shuu!, Irás a ver a tu príncipe_rodó los ojos.
-Dije que no, Carla.
-Yo dije que sí, no voy a retroceder, así que estás en tu libre albedrío en saltar o no del auto, o bajarte en un semáforo_pensé por un momento y la verdad que sí, quería verlo pero a la vez no. Soy sólo una secretaria para él, no había ningún tipo de relación para que yo fuera a visitarlo, no quería que las cosas se malpiensen. A veces la amabilidad es tomada por otra cosa, y sí, yo sentía algo por Ian pero nadie lo sabía excepto Carla.
