Qué intensos son los finales.
No son felices,
ni tristes.
No son gran cosa,
son solo
finales.
Tanto por guardar,
por recordar,
incluso aún por vivir.
Encierran tanto,
te encierran.
Y te pierdes el próximo
principio.
Me quiero perder,
no salir de este episodio,
si quieres lo retocamos,
juntos,
pero no sueltes el punto final.
Quedémonos flotando en esta nube,
hagamos algo por nosotros.
Permitámonos ser felices de una vez por todas.
