Aome
Tomé la taza de café, la lleve a mis labios mientras sus ojos no dejaban de observarme. Volví a poner la taza en la mesa y reímos al mismo tiempo.
—Y así fue como lo conocí.
Finalmente dijo riendo.
—Realmente es una historia divertida.
Aidan, el amigo de Austin me estaba contando cómo se habían conocido. Era gracioso que debido a un incidente no muy agradable se habían hecho amigos.
—Me habló mucho de ustedes y bueno, mi familia y yo somos nuevos en la ciudad, así que me decidí a venir a conocer a su musa.
—Por dios, Austin sigue bromeando con eso, pero su hija es su mayor inspiración para pintar.
—Claro...Eso mismo me dijo —sus ojos corrieron en mi rostro—. Siendo sincero tenía curiosidad, quería conocerte. ¿Puedo cortar formalismo? Somos de la misma edad y cada vez que uso el señora o usted, me hacen sentir anciano.
Empecé a reír. Asentí sonriendo.
—No te preocupes, si eres amigo de Austin eres amigo nuestro.
Me limite a contestar.
—Eso me hace sentir bien —me miró a los ojos por un detallado momento, tuve que girar los míos para que dejara de hacerlo.
Me levanté del asiento. Sus ojos escudriñadores me resultaban incómodos.
—No quiero ser grosera, pero debo hacer algunas cosas y bueno...
—Oh, perdón, es mi culpa te vine a quitar tu tiempo.
Extendió su mano, la tome con cortesía negando con el rostro.
—No te preocupes.
Rozó mis manos con su otra mano, acariciándome. Removí mi mano en un movimiento automático. Él no se inmutó, incluso no le importo mi reacción.
—Aome, en verdad fue un gusto conocerte.
Ladeo una sonrisa arrugando sus ojos verde intenso.
—Igualmente, Aidan.
Respondí sintiéndome algo incómoda, no entendía porqué me veía tan detalladamente hasta el punto que su mirada hacía que quisieras voltear el rostro. Se sentía como si quisiera leerme. Era guapo, no podía negarlo, pero su mirada no me provocaba disconfort por ese motivo, era otra cosa.
Se dio la vuelta mientras Philips aparecía para escortarlo hacia la salida. Se volteo una vez más.
—Tengo entendido que mi madrastra te invito a la fiesta que tendremos, así que te veo allí. Adiós, Aome.
Me guiño el ojo dejando un malestar en mi estómago.
Iba a hablar pero él salió rápidamente.
Así que su madrastra era Claire, y lo volvería a ver en la fiesta. No quería ir a esa fiesta, pero parecía algo importante. Él era misterioso.
***
Sus pasos me sacaron de la lectura. Cerré el libro y me dediqué a observar a mi hermoso hombre.
Era noche, rozaban las diez y siempre cuando el sueño no me ganaba, lo esperaba en la biblioteca.
Se acercó hacia mí con una de sus tantas hermosas sonrisas, esas que hacían que mi mundo temblará bajo mis pies. Sus ojos brillaban, con la baja luz que había en la biblioteca. Me extendió la mano, se la recibí para que me levantara y me pegara a su cuerpo. Deje salir un suspiro al sentir sus labios en los míos.
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Amor Eterno
Romance[Secuela de Amor Prohibido] [Completa] Aome y Maximiliano tienen la felicidad que siempre desearon. Una vida de lujos, sus hijos, familia y sobre todo, su amor incondicional. Parece perfecto. ¿Pero qué pasa cuando los fantasmas del pasado regres...
