Maximiliano
Lleve mis dedos a mi cien presionandolos con fuerza. Ella tenía media hora hablando pero realmente no estaba escuchando, ni siquiera sabía de que era el tema. Claire Hamilton era una mujer demasiado insistente, tenía semanas contactandome, siempre venía y me hablaba de cosas triviales, pero mi mente no estaba en estos momentos en esta habitación. Ayer le había mentido a Aome, bueno, técnicamente no, más bien solo no le había dicho nada. Cuando había llegado a mi casa iba con toda la intención de decirle que su padre estaba vivo y no solo eso, sino que había aparecido en mi oficina diciéndome quién era, al final mi cabeza se había enfriado, me había dado cuenta que eso no me pertenecía, debía dejar que él lo hiciera.
Ahora sabía que Claire era su esposa. Mire a la mujer quien estaba tomando asiento y viéndome a los ojos. Ella era joven y muy elegante, se veía que era de esas mujeres con hambre de poder. Me alzo una ceja, esperaba que yo contestara algo que no tenía ni la más remota idea.
—Esta bien, me parece bien —conteste por instinto.
Sus ojos se achinaron en una mueca de satisfacción, ella estaba feliz. Sentí que había hecho o dicho algo mal.
—Maximiliano, en verdad muchas gracias. Con esto estoy segura que empezare con el pie derecho, mi revista crecerá como la espuma.
Mierda, no tenía idea de que hablaba pero al parecer yo tenía algo que ver en esto.
—Claro Claire —segui contestando, ya estaba metido en esto lo mejor era saber de qué demonios trataba.
—Vendré después de la fiesta hacerte la entrevista, las fotografías podemos hacerlas en tu casa o en la mia, tu decides.
Ahora si estaba intrigado.
—¿Entrevista? —no estaba entendiendo nada, todo porque mi mente había estado vagando.
—Max, ¿puedo llamarte Max? —se inclinó en el escritorio sonriendo con picardía. Se relamió los labios.
—Así me llamo —conteste algo seco.
—Bueno, te han nombrado empresario del año y que me des la exclusiva a mi, me haces el honor de empezar mi revista en grande. Además un hombre guapo, sobresaliente y exitoso, es un buen jugo para empezar.
Con que de eso se trataba. Esto me traeria problemas. Las revistas y programas de la ciudad habían estado contactandome para tener la exclusiva, y a todas las había rechazado. No me gustaba mucho el medio y sabía que participar en esto me ponía en el centro, por eso las había rechazado. Ahora Claire tenía de mi propia boca la exclusiva de sacar la entrevista en su revista.
Maldición, ya estaba jodido.
—Ah, bueno Claire...
—En mi casa, está decidido —no me había dejado hablar—. Sabes que en la fiesta habrá una alfombra, así que tú del brazo de tu bella esposa será una de nuestras páginas.
Genial, Aome me iba a matar.
—Bien, pero necesito tiempo para hablarlo con ella. Y tiempo para decidir mis términos.
Su expresión cambió, bajo el rostro y dejo salir el aire de su respiración, volvió a subir su mirada y la conectó con la mía. Cruzo su pierna y llevó su dedo a su barbilla.
—Sabes Max —remarco mi nombre dejándolo salir con suavidad-, yo se la verdad de tu esposa.
—¿La verdad? ¿A qué te refieres?
—Yo se que es hija de mi esposo.
Eso ya no me sorprendía, en parte sabía que ella tenía que saber algo, solamente no quería indagar mas en el asunto. El señor Hamilton se veía que era una persona que le gustaba arreglar sus asuntos por su cuenta, y la forma en que me había dejado saber que había castigado al maldito de Walter por sus medios, me daba que pensar.
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Amor Eterno
Romance[Secuela de Amor Prohibido] [Completa] Aome y Maximiliano tienen la felicidad que siempre desearon. Una vida de lujos, sus hijos, familia y sobre todo, su amor incondicional. Parece perfecto. ¿Pero qué pasa cuando los fantasmas del pasado regres...
