Guardamos todo en el maletero del coche recordándonos al mismo instante en el que lo hacíamos para venir a Miyagi. Suspiré en cuanto cerré la puerta, realmente se me hacía duro dejar Miyagi después de lo bien que me había sentido estos dos días, tenía claro que haría lo posible por volver en unas semanas. Mi madre se acercó hasta mí para darme una pequeña caja de cartón y una bolsa azul. Miré por un momento ambas cosas y ella me dedicó una media sonrisa. Estaba seguro de que algo bueno residía en ambos regalos. Los coloqué en la parte de detrás del coche y volví hasta donde mi familia se encontraba.
Mi madre fue la primera en abrazarme. Me apretó con fuerza entre sus brazos trayéndome muchos recuerdos del pasado y haciéndome desear quedarme en Miyagi para siempre, ese apoyo familiar era lo que había necesitado durante estos años y era lo único que me faltaba. Mi padre no esperó para abrazarme por lo que se unió sin pensarlo. Él también me abrazaba pero, sentía que lo hacía más como intentando dejarme fuerzas, deseando que a partir de ahora fuera todo a mejor.
Mis padres hablaron por un rato conmigo. Conté con ambos para que supieran todo lo sucedido durante estos años, ¿quién mejor para aconsejarme que ellos? Me aconsejaron que no me preocupara y que disfrutara de todo lo que venía ahora. Me pidieron que volviera pronto, que echaban de menos verme más a menudo. Después de hablar volvieron a abrazarme familiarmente y tuve que aguantar las ganas de llorar.
—Yuu —susurró Aroa al acercarse a nuestro lado. Sonreí al verla porque había sentido que ella era lo único que no podía faltarme.
—Cariño, siempre lo digo pero, dime que lo cuidarás —le pidió mi madre haciendo que ella la mirara fijamente. Intercambió miradas conmigo esbozando una pequeña sonrisa y miró a mi madre para responder.
—Es mi único deber —soltó sin más haciendo que mi madre sonriera con fuerza. La abrazó nada más soltó esas palabras haciendo que la tomara por sorpresa.
—Ahora es momento de que todo vuelva a la normalidad —susurró lo suficientemente alto para que yo pudiera oírlo. Sentí como ella le devolvía el abrazo algo temblorosa.
—Es de lo único que tengo ganas —admitió con la voz algo entrecortada. Mi padre se unió al abrazo provocando que ambas rieran.
—¡Nishinoya! —Exclamó aquella chillona y familiar voz de Clara— Ya sabes lo que tienes que hacer —me alentó y sonreí mientras elevaba los brazos quitándome todo tipo de culpa. Se acercó a mí para darme un cariñoso abrazo. La apreciaba mucho, era como una pequeña hermana para mí también.
—Tú siempre igual Clara —se quejó su hermana y sonreí. Clara la miró con mala cara haciéndome recordar que eran de la misma familia.
—En realidad solo quería darle un abrazo —comentó algo molesta. Negué con la cabeza mientras me separaba de ella y me disponía a despedirme de sus padres—. ¿Estás bien? —Preguntó algo preocupada y miré hacia atrás encontrándome con sus ojos algo enrojecidos. Ella asintió intentando despreocupar a su hermana y me miró queriéndome decir que no pasaba nada con la mirada.
—Como siempre, ¿qué más podemos decirte? Gracias por cuidar de ella —dijo su padre antes de abrazarme familiarmente como su madre. Aunque, eso no era así, hacía tiempo que no la cuidaba tanto.
Después de un rato nos encontrábamos en el coche dispuestos a arrancar de una vez o jamás llegaríamos a Miyagi. Lo peor de volver era el hecho de tener que despedirse una vez más, las despedidas siempre son duras y eso era lo que más nos dolía. Una vez en el coche nos volvimos a despedir para después arrancar el coche y dejar atrás nuestra pequeño pueblo. Apreté el volante reprimiendo las ganas de pararme y volver atrás, debía de admitir que el hecho de volver a Sendai me aterraba, ¿qué sentiría al volver? ¿Qué pasaría después de todo? Todos esos pensamientos se vieron parados al sentir una cálida mano sobre mi muslo.
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Volando || Nishinoya Yuu
FanficDiferentes épocas, nuevos cambios, momentos viejos de la vida, ¿vamos a quedarnos siempre juntos? ¿Vas a quedarte siempre junto a mí? ➳Secuela de Aprendiendo a volar. ‣Historia completamente escrita por mí, toda adaptación y copia...
