Louis colgó angustiado rn cuanto Harry le mandó un beso del otro lado de la línea. Joder, juraba que si el hijo de puta de Harry estaba mintiendo, iba a cortar ese enorme pedazo de carne.
Se mordió el labio pensando en si debía decirle a su madre y arriesgarse a que tuviese un inafarto, o esperarse unos minutos a que tuviese un infarto doble.
— ¿Por qué tan agustiado? — Felicite le preguntó sentándose a su lado en el sofá. En cualquier otra circunstancia le habría golpeado la cabeza, pero ahora solo le dedicó una mirada de azules ojos preocupados.
— Promete que no gritarás — Murmuró sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas. ¡Su hermanita! Su pequeña Charlotte estaba a salvo, no sabía como sentirse. Estaba abrumado.
— ¿Qué está mal? — La omega preguntó angustiada. De repente Louis comenzó a chillar como un pequeño cachorro. Quería a su alfa. Ahora — Por Dios, calmate. No me digas que estás embarazado. Joder, que solo tienes 17 y Harry todavía no te marca ¿qué es lo que tienes en la cabeza? Jesús, ¿qué haremos con un bebé ahora?
— ¡Por supuesto que no, idiota! No estoy embarazado — Exclamó sorbiendo su nariz — Harry trae a Charlotte ¡La encontró!
Estaba tan nervioso y tu emocionado a la vez, quería llorar, por que su hermanita estaría en sus brazos dentro de tan poco tiempo.
— No juegues con eso, tonto
El rostro de Felicite quedó en blanco, sin decir absolutamente nada y con los labios juntos. Louis frunció el entrecejo y soltó un pequeño quejido.
— ¡No juego! Sabes que nunca lo haría. Hablo en serio ¡el la tiene y la trae para acá!
— Como digas, pero donde no la traiga, te corto loa huevos.
— Soy omega, no los necesito mucho — Murmuró. Ni aunque la tristeza le hubiera golpeado fuerte dejaría de ser el auténtico rey de las buenas respuestas.
— Como sea, tonto. A mamá va a darle un infarto como ella llegue aquí de repente ¿no lo haz pensado?
Louis se mordió el labio inferior mirando los ojos de su hermana. Se soltó a llorar.
— Hey, tranquilo — La chica acarició el cabello lacio de au hermano lentamente mientras a ella igual le entraban las enormes ganas de llorar. Siempre tan unidos. Pensó en como un viejo asqueroso se la llevó de sus brazos oara hacer hasta lo que no con ella.
— Es que — Joder — Es que alguien le hizo daño Fizz, y no puedo soportar la idea de mi hermanita siendo lastimada por quien sabe quién. Me pone mal, y pensar que a cualquier otra u otro omega pueda sucederle, incluso a mi, me pone muy triste, por que nadie hace nada por nosotros — Murmuró en un manojo de palabras apenas entendibles — ¿Por qué nadie hace nada por nosotros? — Esta vez dice en forma de pregunta.
— Lou — Comenzó la omega sin saber que decir. Se quedó un momento con los labios entreabiertos y la mente en blanco. Cuando por fin iba a decir algo, la puerta de la pastelería se abrió de golpe, mostrando un alfa alto cubierto con una enorme chaqueta, y una pequeña omega rubia con un moratón en el ojo, una marca grisácea en el cuello y un suéter rosa.
Estaba tan demacrada. La recordaba feliz, sonriente, con un enorme animo y un amor a la vida infinito, con una risa escandalosa y unas manoa delicadas, la recordaba viva. Ahora lucía como una completa extraña, con el cabello rubio enmarañado y una expresión seria en la cara. Vio sus grandes orbes azules cristalizados, y sin siquiera dudarlo un par de segundos se lanzó a sus brazos para abrazarla fuertemente. Estaba más delgada también, antes estaba rellenita, y era hermosa así.
— Te extrañé — Murmuró el castaño sobre el lacio pelo de la rubia — Tanto.
Harry los veía desde la puerta sin decir absolutamente nada. Pensó en que nadie de la familia quería recibir clientes en ese momento, así que tomó las llaves y cambió el letrero por uno que decía "cerrado". Se sentía un poco culpable por haber ocultado esto por tanto tiempo, sabiendo que era importante para su Lou.
— Fue un infierno — La chica le dijo abrazandolo fuerte de vuelta. Su hermano seguía oliendo igual que siempre; a fresas y chocolate — ¿Dónde está mamá?
Louis la miró a través se au flequillo castaño y le sonrió un poco, sintiendo aua lágrimas bajar por sus mejillas. No podía evitarlo, y ver a su hermana después de tanti tiempo era tan bueno que dolía. La abrazó se nuevo, aún más fuerte que antes.
— El horrible alfa que te haya marcado va a sufrir por haberlo hecho — Murmuró con rabia contra el hombro de la chica, sintiendose impotente — Va a podrirse en la cárcel, lo juro.
La chica chilló fuerte. Amaba tanto a su hermanito, tan débil y tan frágil a la vez. Quería llenarle la cara de besos. Lo había extrañado tanto, a el, a su madre y a Felicite. Se soltó del abrazo para salir corriendo hasta su otra hermana. Estaba feliz de por fin estar con ellos.
Harry se acercó a su omega para abrazarlo por la cintura y pegarlo a su pecho fuerte. Le besó la cabeza y la frente. Sus ojitos cristalizados le hacían querer llorar juntó a el.
— Gracias — Louis dijo besando suavemente el pecho del ojiverde.
— No me agradezcas, amor — Le respondió tomando su pequeña mano y pegándola a sus labios y besar la suave piel de la zona — Era necesario, me sentiría muy mal si no te la hubiese traído de vuelta. Tu la amas.
— Eres el mejor alfa que algún día podría tener — Sorbió su nariz — El mejor, te quiero.
Harry sintió su pecho comprimirse y saltar emocionado ante las palabras de su pequeño angelito se grandes ojos azules y lindos labios rosados. Ya le quería como si se conociesen de toda una vida, a pesar de tener tan poco tiempo.
— Joder, omega mío — El alfa susurro estrechando el pequeño cuerpo contra el suyo, con cuidado, sintiendo como ai en cualquier momento el delicado chico se fuese a romper — Te quiero tanto. Eres tan perfecto, más de lo que algún alfa podría desear. Y además, completamente mío.
Besó su nariz y después sus labios suavemente. Le encantaba la manera en la que éstos encajaban de esa forma tan perfecta. Maravilloso, todo en su Lou era maravilloso.
No tenía corazón para decirle quien era el maldito alfa que había tenido a su hermanita encerrada golpeandola y violandola, simplemente no. Era tan pequeño que sentía que se quebraría.
— Pequeño cachorrito alfa — Louis murmuró acariciando el pelo del mayor, sin saber lo que realmente estaba diciendo. De cualquier manera, Harry era su cachorrito alfa — Mi pequeño cachorrito alfa.
— Vamos, gatito, me vuelves loco — Dijo Harry sonriendo — Soy tu pequeño cachorrito alfa.
Nadie se imaginaría que el gran y masculino Príncipe Harry, que además era alfa, cabe destacar, se autonombraría "cachorrito", o peor aún "pequeño cachorrito".
Pero quería tanto a su pequeño que nunca le diría no a algo, por lo tanto, seguiría siendo su pequeño cachorrito alfa.
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Blue eyes (omegaverse)
Random"No puedo poner el mundo entero a tus pies, Louis, pero puedo poner a tu merced España entera cuando desees" Portada por xstylesgirl93x :)
