Me despierto al escuchar la voz del piloto anunciando el aterrizaje. Hemos salido con retraso, así que es más tarde de lo que tenía previsto. Aterrizamos a las nueve de la mañana en Miami, saco mi maleta de mano del compartimento de arriba de mi asiento e intento ir lo más rápido posible a coger un taxi para que me deje en el apartamento de Elliot, rezando porque él aún no haya salido hacia la universidad. Suerte que no me ha dado por facturar equipaje, porque sino tendría que sumar como mínimo media hora más.
No he estado en el apartamento de Evan y Sienna en Miami en años, y me da curiosidad ver cómo lo tiene Elliot —seguramente hecho un asco—. Cuando era pequeña solía viajar con mis padres a Miami por vacaciones de verano para ver a mis abuelos, Linda y Ken —a los que iré a visitar uno de los días que esté aquí—, y si estaban los Hank por aquí, también quedábamos con ellos. Aún así, es la primera vez que viajo sola a Miami, y es como si la ciudad se me hiciera un poco más desconocida.
Encuentro un taxi rápidamente y le doy la dirección que Evan me dio. A los pocos minutos ya nos encontramos en un atasco de tráfico y yo cada vez me pongo más nerviosa. Miro a mi móvil, y al abrir la conversación con Elliot veo que su última conexión ha sido a las cuatro de la mañana, lo que significa que probablemente salió de fiesta. Suspiro, aliviada porque seguramente podré encontrarlo en el apartamento.
Aprovecho el atasco para llamar a mis padres, ya que me pidieron que lo hiciera en cuanto llegara a Miami.
—¿Ya has llegado? —pregunta Dean en cuanto responde a la llamada.
—Sí, estoy en el taxi —contesto—. Hay un atasco, a ver si puedo llegar a tiempo.
—Bueno, con lo vago que es el chico seguro que sigue durmiendo, no te preocupes —bromea.
Mi padre Dean siempre se ha metido con Elliot, desde que es pequeño, pero de una forma cariñosa. Es como una costumbre que tienen, y Elliot se lo pasa bien, así que no hay problema.
—¿Está Kyle? —pregunto.
—Sí, estaba esperando a que llamaras antes de irse a trabajar —dice—. Ahora te lo paso. ¡Kyle, es Harper!
—¡Cariño! —se oye la voz de papá Kyle al otro lado de la línea— ¿Todo bien?
—Todo perfecto, papá. El vuelo ha ido bien, aunque hemos salido un poco tarde, y ahora el taxi está en un atasco.
—Vaya, espero que puedas encontrar a Elliot en casa —dice—. ¡Graba la sorpresa en vídeo! Así la subes a YouTube y se hace viral.
—No voy a hacer eso, papá, no va a ser tan emocionante. —Ruedo los ojos— No es como si fuera un soldado que vuelve de la guerra.
—Ay, eres tan aburrida —se queja, y luego se dirige a su marido—. Dean, ¿cuándo la criamos para que fuera una aburrida?
—Adiós —digo, y termino la llamada justo cuando los escucho reír.
Al cabo de una hora consigo llegar al apartamento, y pago un importe exagerado por el viaje en taxi. Entro en el edificio y me meto en el ascensor. Llego hasta la planta más alta, y allí solo hay dos puertas. Según lo que me dijo Evan, que apunté en mi móvil, es la segunda puerta.
Sonrío, contenta de poder estar aquí y pasar unos días con él, y llamo al timbre.
Espero pacientemente durante un rato, pero no me abre. Aún se habrá ido a la universidad.
Vuelvo a llamar para ver si hay suerte, y me alivio cuando escucho unos pasos acercarse a la puerta.
Esta se abre, y aparece una chica a la que reconozco. Es esa chica tan guapa que aparece en algunas fotos de Instagram con Elliot, la tal Caroline. Tiene el cabello despeinado, medio recogido en una coleta desordenada, y el maquillaje un poco corrido, a parte de que solo lleva puesta una camiseta de Elliot y unos pantalones cortos, también suyos.
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See you at six (DDLC #2)
Teen Fiction"Te veo a las seis donde siempre" _________ Prohibidas las adaptaciones y la copia total o parcial de esta obra. Es una segunda parte de Porn Actor, no puede entenderse sin haber leído esa novela. © Claire Deneau, 2015.
