―DO YOU LIKE THIS SHIT, SISSY?❜
✧ Contenido homosexual, si no te gusta, vete.
✧ Esta hermosa historia está adaptada, la original es de @vnconditixnal
✧ TOP¡!JEONGGUK;BOTTOM¡!JIMIN
✧ Contenido que puede ser delicado, mención a violencia.
打撲傷;...
Los dos chicos estaban jugando FIFA tranquilamente, cuando de repente la señora Jeon regresó a casa, ya que había terminado de trabajar. Cuando ella entró a saludar, le pusieron pausa al juego, sin embargo, la madre salió tan rápido de la habitación de su hijo tanto como entró, dejando a los dos adolescentes a solas una vez más.
—... Jimin. —Jeongguk miró de reojo a su amigo, jugueteando con el control de Xbox en sus manos.
—¿Sí? —El chico le prestó toda su atención, volviéndose hacia él y dejando el control sobre su regazo.
Jeongguk también le miró, abrió sus labios para preguntarle sobre la venda que había visto, pero se retractó.
—Nada. —tragó saliva duramente, mirando hacia otro lado.
—Dime. —comenzó a pinchar el costado del chico con sus dedos. —Dime, dime, dime. ―dijo, alzando un poco más la voz. ― ¡Por favor! ―Jimin se estaba comenzando a desesperar, y de un momento a otro, estaba sobre el regazo del chico.
—¿Park? ¿Qué haces? —Los ojos de Jeongguk estaban abiertos a tope, contemplando la cercanía entre ambos.
—¿Qué ibas a decirme?
—Ya se me olvidó. ―soltó una leve risa, mientras de a poco lo acercaba más a su cuerpo, abrazándolo cuidadosamente, apoyando su mentón en el hombro del más bajo.
Los cálidos dedos del castaño tocaban la espalda de Jimin por encima de su suéter, y allí logró sentir la gruesa venda.
—Jeongguk-ah, estás apretándome mucho...
—¿Te incomoda?
—Duele un poco. —susurró, por lo cual, Jeongguk le soltó un poco en respuesta, sin embargo, comenzó a darle unas cuantas caricias con su nariz en la clavícula. —Ay, pero no hagas eso, Jeonggukie. Me da cosquillas. ―Jimin soltó una risa, de la forma más dulce posible, tan hermosa que Jeongguk tuvo que controlarse a sí mismo para no ahogar a Jimin en un abrazo más fuerte.
—Lo siento. Es solo que te quiero mucho, pastelito.
El más bajo sonrió otra vez, haciendo que Jeongguk también sonriera. Cualquier persona que los viera en esa situación pensaría que realmente son novios.
—Yo también te quiero, Jeonggukie. —El mayor entre los dos sintió un burbujeo en su pecho al decirlo, volviendo al lugar que estaba ocupando anteriormente en la cama de Jeongguk. —No te lo había dicho, pero voy a dormir aquí esta noche, ¿no te molesta, cierto?
—Siempre serás bienvenido aquí, Jimin. —Jeongguk tuvo que morder la esquina de su labio para no terminar con una gran sonrisa en su rostro.
/❃/
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.