vingt-quatre

3.2K 465 23
                                        

—En algún momento tendré que regresar a casa. —susurró el mayor, casi para sí mismo. —¿Qué pasará entonces? No quiero volver.

—¿Recuerdas que soy tu mejor amigo, cierto? Puedo ir contigo cuando ese momento llegue.

—Sí, pero... —relamió sus labios, observando al más alto. —¿Qué sucederá cuando te vayas?, ¿volverá a golpearme? —Y cada vez que el tema de los golpes salía a la luz, Jimin lucía indefenso, como un niño pequeño, demasiado asustado como para siquiera pedir ayuda.

—¿No has pensado en llamar a la policía, o alcohólicos anónimos? —El castaño se apoyó en su mano. —Mierda, ¿por cuánto tiempo te callaste esto?, ¿cómo lo soportaste? —Una de sus manos fue hacia el rostro del chico, tocando con cuidado su mejilla y la mandíbula lastimada del mismo. —¿Por qué nunca me di cuenta de esto?

—Jeongguk, nada hubiera cambiado si lo hubieras notado antes.

—¿Eso es lo que piensas? —levantó ambas cejas. —Te lo pongo así, si lo hubiera sabido, ¿crees que hoy tendrías todos estos moretones?, ¿no crees que yo hubiera hecho todo lo posible por detener a tu padre, sus golpes y toda esa mierda? —Cada vez se alteraba más, provocando que las palabras salieran de su boca sin haber sido procesadas previamente por su cerebro. —Joder, ¿cómo es que no te das cuenta de que te quiero demasiado y que lo daría todo solo por saber que estás bien? Realmente odio verte así, no tienes ni idea. —Su tono de voz bajó poco a poco, hasta no ser más que un susurro.

Jimin le miró perplejo por unos cuantos segundos, abrazándolo fuertemente después de eso.

—Y yo a ti. —Se separó un poco, reposando su frente sobre la de su amigo. —También te quiero demasiado. —murmuró, suspirando al terminar las palabras. —Pero, ¿qué pasará con nosotros ahora?

—Dejemos que el tiempo lo decida.

BRUISED [kookmin]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora