vingt et un

3.5K 582 40
                                        

Jimin cayó en un sueño profundo tan pronto como su cabeza tocó la almohada, la cual Jeongguk había dejado a su disposición.

Por su parte, el recién nombrado se acostó a su lado, sin despegar la vista del techo de su habitación y, eventualmente, también terminó quedándose dormido.

Ambos estaban fuertemente abrazados cuando el sol comenzó a colarse por las ventanas. Jimin, con su cabeza sobre el pecho del contrario, y este, con una mano debajo de la sudadera del chico, y la otra descansando en su espalda.

El castaño comenzó a dibujar figuritas abstractas sobre su espalda con sus dedos, se quedaron así por un buen rato, sin decir palabra alguna, escuchando atentamente sus propias respiraciones. Al pasar unos minutos más, Jimin habló.

—¿Vamos a quedarnos así toda la mañana y saltarnos la escuela, cierto?

Jeongguk lo miró e inclinó su cabeza hacia abajo, plantando un beso sobre la frente del mayor.

—Exacto, bebé.

BRUISED [kookmin]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora