Capítulo19...Mala racha.

7.7K 511 20
                                        

Un pequeño gemido se escapa de mis labios y al sentir mi zona intima tan humada abro los ojos.

-¡Ahhh!

Mi vista se posa en Anton, quien tiene su cabeza muy ocupada entre mis piernas.

-Pa...pa-ra. - tarto de hablar entre jadeos. No sé qué hora es, pero talvez y ahora mismo algunos ya estén levantados. Muerdo mis labios y abrazando las bolsas de dormir mantengo mi orgasmo callado.

Su legua no me da tregua e inevitablemente arque mi cuerpo cuando aumenta su ritmo y mi cuerpo convulsiona ante él.

Sus besos suben a mí y soy incapaz de responder ya que su mano sigue dentro de mí. Mi cuerpo poco a poco se calma y mi cuerpo igual.

-Buenos días. - dice cuando mis ojos se abren.

-Hola. - hablo casi cansada.

Me remuevo incomoda y dudosa asiento.

-Necesito un baño. - Anton me mira y sonriendo besa mis labios.

-Yo igual, pongámonos nuestro traje de baño y salgamos al lago.

-Mi maleta tiene Talía.

-Voy por ella.

Lo veo salir de la tienda y nuevamente esa sensación de miedo viene a mí.

-Hola Alía. ¿Me extrañaste?

No respondo, solo me limito a no pensar en nada.

-Todo está a punto de cambiar. Nada será igual. No creas que porque me he ido significa que te dejaré. No te encariñes con quien quieres que muera.

Mi corazón late rápido e inmediatamente mis lágrimas caen de mí. Por esta razón es que quise huir de la manada. Para que no salgan heridos.

-Las cosas.....¿Amor qué pasa?

-Nada, solo que me duelen los ojos.

-Alía, no me gustan las mentiras.

-No miento. - Trato de reír, pero parece ser una mueca.

-¿Qué pasa?

-Nada, solo vamos a bañarnos.

-No quiero insistir. Sé que te abrirás conmigo. - me abraza. - Lo sé.

Aun con recelo me cambio con el atuendo que trajo y me coloco un terno de baño enterizo. Tiene una abertura en la cintura y aprieta un poco mis pechos haciéndolos sobresalir. Es de color rojo y más que ello tiene pequeños toques dorados que me gustan mucho.

-Tiene que ser tan escotado.

<<Está celoso>>

-¿Qué? Apenas y se notan mis pechos.

-Se notan. - me señala. - y mucho.

-No se nota. Casi no tengo los pechos tan grandes.

-Los tienes perfectos para mí. Eso te lo aseguro. - habla viendo con descaro mis senos.

-Va..mos al lago.

-No quiero...

-Solo vamos. Por favor.

-Ni como negarme. - sonríe al verme levantar.

Salimos de la tienda y caminando de la mano nos percatamos de que nadie está afuera.

-¿Qué hora es?

-Las siete.

-¿Nadie está despierto?

Atrapada en ti®Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora