Capítulo 16...Mia

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POV ANTON

Miro el cuerpo de Alía dormir tan calmado que me empiezo a desesperar. Lleva casi dos días inconscientes y yo ya no puedo con el dolor de mi pecho. El doctor le ha inyectado un suero con vitaminas para estabilizar su cuerpo con nutrientes, ya que no ha ingerido comida alguna.

La veo dormir y mientras me permito cambiarla de ropa, cierro su suero. Beso cada parte de su piel. <<Es tan hermosa>>.

-Te quiero niña linda.

La marca apenas y está cicatrizando. Nuestra mordida es letal, a no ser que es persona tenga también nuestra sangre, la mayor parte del tiempo afecta tanto a las personas, que su cerebro se congela y se auto- ceda con nuestro veneno. Al yo ser un Alpha el dolor es mucho más fuerte y por ende nuestra mate duerme más tiempo. ¡Pero joder, ya no lo resisto!. El verla tanto tiempo sin siquiera pelear conmigo me pone de mal humor, y mi gente lo sabe.

No he dejado que nadie entre al cuarto y según sé, el consejo ya sabe de ello y vendrá con alguien a ver a mi mujer en algunos días, o mejor dicho cuando se les notifique que ella he despertado.

-Despierta por favor. - beso su mano.

Su marca va desde su nuca hasta la parte baja de su cadera, en ella se formó un tatuaje hermoso, es una especie de enredaderas con pequeñas flores de espina y en su fondo las iniciales de nuestros nombres A&A. la marca es casi de color piel, el problema de todo ellos, es que nuestro amor debe ser pactado para que el color real del tatuaje sobresalga. Mi mayor miedo por ahora es como completare la unión, no quiero que Alía piense que la estoy presionando, pero tampoco quiero que el consejo me la quite, yo más que nadie se lo que es sufrir por amor y sé que si lo hago una vez más, mi cuerpo morirá.

Miro su cuerpo, solo en lencería y ya veo a mi amigo levantándose. Alía incluso dormida, logra despertar en mis emociones que nunca antes sentí con nadie.

Acabo de colocarle un calentador cómodo y abrigado y con cuidado saco su bra por encima de su camisa. No quiero aprovecharme de ella, incluso dormida. Abrigo su cuerpo con el buzo del calentador y beso se frente.

No soy muy experto en peinados, ni nada, pero trenzo su cabello, de tan manera que ningún mechón le estorbe. Beso sus labios por enésima vez en el día y abro la aguja de su suero, para que no le pase nada a mi luna.

Me quedo con ella un rato más y tras no ver ninguna mejoría, salgo de la habitación a zancadas.

-¿Despertó? - pregunta Damián.

-No lo ha hecho.

-Tengo algo que decirte.

-¿Qué pasa ahora?

-El consejo también sabe de Talía.

-Debe ser una broma.

-Anton, sabes las reglas. Ningún humano...

-Lo sé. Es solo que....Alía, ella se destruirá al no tener a Talía a su lado. Es la única compañera con la que le he visto congeniar.

-Anton....yo, lo lamento, no sé qué hacer.

-¿Donde esta ella?.

-Como no le has dejado ver a Alía, tampoco ha salido de su habitación.

Camino con las iras en mí al saber que existen leyes tan absurdas en mi mundo. Si un di abandone a mi manada, fue por esa razón. Odio la idea de que alguien se crea superior a otro, por eso una manera de desafiar a este mundo, fue el amar a una humana...

Me distraigo cuando la puerta del cuarto de Talía es abierta y esta sale de ahí.

-¡Talía!

-Anton....hola. - dice tímida.

>>¿Podemos hablar?

-Yo...quiero ver a Alía. Prometo que no molestare, solo le leeré algo.

-Hablaremos luego. Ahora necesito hablar contigo.

Atrapada en ti®Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora