Capitulo: 55

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“Dong Wook, podrías dejarme en el hotel que está a 4 calles de aquí, por favor?”, preguntó de pronto Diana. “No, no podría! Tú te vas a mi casa esta noche. Te prepararé una habitación. No permitiré que te quedes sola hoy.”, respondió él autoritariamente. “Pero…”, intentó rebatirle la muchacha. “No! Después te ayudaré a buscar un lugar para quedarte pero no esta noche. Hoy fue un día lleno de muchas emociones para ti. Necesitas que alguien te cuide y te mime… Para eso estoy yo!”, le rebatió el chico. Finalmente la chica aceptó y el muchacho la llevó a su casa. Ahí le prepararon una habitación.

Ya en la casa del muchacho, Diana se dio un baño y se metió de inmediato a la cama. Se sentía agotada física y sicológicamente. Se estaba acomodando para dormir, cuando de pronto Dong Wook golpeó la puerta. “Puedo pasar?”, preguntó él. “Lógico, esta es tú casa!”, respondió ella. “Te traía algo para comer.”, dijo Dong Wook y le acercó una bandeja a la cama. “La verdad es que no tengo hambre.”, respondió ella. “Lo supuse, pero no te puedes quedar sin comer. Aunque sea un poco, si?”, respondió el muchacho y le dejó la bandeja sobre la cama. Después de eso se retiró.

Durante la semana siguiente, Hyun Joong finiquitó todos los temas pendientes con la agencia. Evitó encontrarse con Diana, acudía cuando sabía que ella no estaba. Diana por su parte, se quedó durante toda esa semana en la casa de su amigo, debía encontrar un nuevo lugar donde vivir, lo cual le tomaría un poco de tiempo. Cuando lo consiguió, rentó un departamento en un piso alto en el centro de la ciudad y ahí se mudó con la ayuda de Susan y de Dong Wook.

El día llegó en que Hyun Joong se iría definitivamente al servicio militar. Dejaría su casa a cargo de la ama de llaves, quien se encargaría de mantener todo en orden por ese tiempo. Arregló un par de bolsos con sólo lo suficiente, sabía que no necesitaría ropa, pero llevaba sus cosas personales más importantes. Abrió el cajón de la mesa de noche para coger sus documentos personales, cuando de pronto encontró una cajita. La tomó y sonrió tristemente. Al abrirla, vio ahí dentro el anillo de compromiso que le había dado a Diana. Lo tomó entre sus dedos y lo acarició. Sabía que aunque había tomado la decisión de casarse con Min Ki y afrontar todo lo que se venía hacia adelante, nunca podría olvidar a Diana. Ella era y sería siempre la dueña de su corazón. Estaba seguro de que Min Ki nunca le haría sentir lo que Diana había hecho en su vida, pero no podía hacer nada ya para evitarlo, debía hacerse cargo de sus actos y ya no era tiempo de mirar hacia atrás, aunque fuera infeliz el resto de su vida. En eso pensaba, cuando de pronto se abrió la puerta de su habitación. Miró de inmediato y vió a Min Ki de pie sonriéndole.

“Hola, mi amor!”, dijo ella y luego caminó hacia él. “Hola!”, respondió él observando el suelo. “A ver! Es hermoso!! Es para mi?”, preguntó Min Ki al ver el anillo en las manos del chico. “No!! Esto, no es para ti! Suéltalo!”, respondió el bruscamente y luego lo volvió a meter en la caja. “ Y… de quién es entonces?”, preguntó ella desconfiadamente. “De nadie! No es tu asunto!”, dijo Hyun Joong un tanto molesto. “Si es mi asunto! Tú eres mi futuro esposo!”, respondió ella desafiante. Él no dijo nada, se puso de pie y se fue a mirar por la ventana. Min Ki también se quedó en silencio. Se acercó tímidamente al lado del chico y lo tomó del brazo. “Bueno… yo sólo venía a decirte que cuando vuelvas estará todo listo para el matrimonio. Yo me encargaré de todo con tu madre.”, dijo ella tímidamente. Hyun Joong siguió en silencio, no quería pensar en el matrimonio. 

El chico había arreglado todo para pedir un permiso especial en el ejército y así regresar en tres meses para concretar la boda. Min Ki tendría casi los 9 meses para esa fecha.

“Bueno, Min Ki. Me voy! Cuídate mucho y cuida mucho a mi bebé, si?”, agregó finalmente el chico suavizando la voz. “Si, así lo haré.”, dijo la chica. Hyun Joong tomó sus bolsos y salió de la habitación.

Fueron largos tres meses. Hyun Joong se instaló en el ejército y poco a poco se fue adaptando a la rutina de entrenamiento. A pesar de que él era un buen deportista, el nivel de exigencia era bastante alto. Debía levantarse durante las primeras horas del día y apenas caía el sol, lo único que añoraba era ir a dormir con el cansancio extenuante del entrenamiento de la jornada. Cuando las noches no estaban tan frescas, le gustaba sentarse afuera a tocar la guitarra y entonar alguna canción. Extrañaba mucho a su público y la adrenalina de los shows. Pero sobre todo, lo que más extrañaba por las noches, cuando se acostaba a dormir en esa pequeña cama, que no se igualaba en lo más mínimo a la de su habitación, eran los brazos de Diana a su alrededor, brindándole esa estabilidad que sólo ella le daba. Antes de dormir, todas las noches pensaba en la muchacha, mientras apretaba fuertemente el colgante que ella le había dado como regalo en su último cumpleaños. Y lloraba escondido, para que nadie lo viera. Tenía todo el propósito de olvidar a la muchacha estando lejos de ella y ocupado en otras cosas, pero indiscutiblemente le estaba resultando una tarea casi imposible. Allí dentro no tenía contacto con el mundo exterior. No podía tener teléfono móvil y sólo podía usar el teléfono fijo para llamar a su familia una vez cada 2 semanas. Generalmente llamaba a su madre o a Min Ki para saber del bebé. Al parecer, todo marchaba de maravilla afuera. El embarazo de la chica había estado en regla, aunque el bebé se había ocultado en todas las ecografías y no podían determinar su sexo aún. En cuanto a los preparativos para la boda, había sido todo planeado a la perfección. El matrimonio se llevaría a cabo en la casa de los padres del muchacho, en las afueras de la ciudad. Sería una ceremonia muy íntima, a la cual sólo asistirían los familiares y amigos más cercanos.

Diana por su parte, decidió enfocarse plenamente en su trabajo. Apoyó a Jung Min y Young Saeng con sus carreras como solistas, visitando Norte y Sudamérica y a Dong Wook a instalarse definitivamente en el mercado estadounidense, en donde el chico ganaba terreno día a día.

"My destiny"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora