Capítulo XXVII

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*___________*

EL calor del café llegaba a mis manos a través de los guantes mientras sostenía mi taza. Había parado en la cafetería donde había bebido café con Joe el primer día.

Por primera vez en algunos días me había visto obligada a usar mi torpe y oxidado francés con la camarera y por alguna razón, sentí que hasta mi acento la había insultado, tenía las mejillas sonrojadas por ello, Joe tenía un acento tan bonito, tan seductor...

A veces no podía creer lo impulsiva que podía ser, había obligado a mi novio a arreglar sus problemas sentimentales sin mi ayuda... mi teléfono comenzó a sonar.

—¿Si?

—¿_________?

—Oh... Anna, hola— me sentí un poco culpable pues había dejado que Joe se encargara de las comunicaciones y yo no había hecho más que hablar con mamá y mandarle un mensaje a mi amiga

—¿Cómo estás? — parecía nerviosa

—Bien... hace frío

—Eso supe... eh... ¿has hablado con Joe? — algo no andaba bien

—No realmente...

—________... lo jodí todo

—¿Estás bien?

—Yo... ¡oh, mujer! No sé cómo decirte todo este desastre

—Habla de una vez, Anna McKee

—Hace unos días llegó una mujer al hospital preguntando por Jonas, Benson no le dijo nada, pero yo tuve que abrir la bocaza... cuando se iba comenzó a preguntar a todos los residentes por él y se encontró con Rick, el gemelo, que es amigo de Joe

—Aja...— la insté a continuar

—Y al parecer se conocían... comenzó a hablar de lo mucho que lo extrañaba y hecho una palabrería enorme y yo... bueno yo me molesté

—¿Qué hiciste, Anna? — pregunté enderezándome en la silla y dejando el café en la mesa

—Yo... le dije que estaba en Francia, contigo, de vacaciones, disfrutando de las delicias de Europa y de su novia, creo que fueron mis palabras

—¡Anna! ¿Sabes quién era?

—Sí, lo sé, lo sé _____________, lo estropeé, lo sé, era Emily

Hacía ya tiempo que le había contado a Anna todo lo que había descubierto de esa mujer, de cómo Joe había estado taciturno por ella tanto tiempo y de la terrible depresión que sufrió. 

Suspiré al teléfono y apreté el puente de mi nariz entre los dedos.

—____________ lo siento mucho... pensé que debía decírtelo, la culpa ya no podía conmigo

—Está bien, Anna— mi voz era fría

—No, no... se lo dije a Nick porque no sabía que hacer realmente y al parecer él tampoco... le llamó a Kevin, pero la verdad no se en que estén en estos momentos... Y me preocupé porque me dijeron que la mujer esta medio loca...

—Ni yo... pero ya es demasiado tarde

—¿Por qué?

—Ayer la encontramos— suspiré

—No...

—Si...

—_________ como lo siento

—No lo hagas... Joe estuvo muy feliz— mascullé amarga

—¿A qué te refieres?

—Nada... Anna aun no la supera... yo soy... como un cero a la izquierda en su presencia— suspiré

Todas las noches de mi vida [J.Jonas]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora