Capítulo 15
Dos semana después...
La luna de miel había llegado a su fin llevándose consigo la miel que derrochamos en Brasil, durante nuestra estadía en dicho país yo deje de tomar anticonceptivos sin el consentimiento de mi marido, por eso lo primero que hice al llegar a Londres fue tomar una cita para el día de hoy con mi ginecólogo.
―Buenos días ―Donaban baja las gradas de nuestra nueva casa; yo no quise quedarme a vivir donde Abby alguna vez estuvo viviendo con él y él tampoco quiso vivir en mi departamento de soltera por lo que llegamos a un acuerdo al adquirir una enorme casa familiar en una residencia privada en las orillas de la ciudad.
―Buenos días ―respondí mientras tomaba una taza de té y revisaba mi correo―, mi padre quiere que cenemos en su casa hoy ―dije sin levantar la vista del portátil.
―Creo que no podemos, me llamo Tony, parece que el cargamento de armas de Luciano ya está aquí, pero hay un pequeño inconveniente por lo que necesita reunirse con nosotros lo antes posible.
Levanto mi mirada hacia Donaban quien ya se ha servido una taza de té y está revisando su teléfono sin ningún problema: ―¿Qué tipo de inconveniente? ―mi nivel de enojo este día había empezado a crecer muy rápido.
―No me quiso decir, dijo que era muy importante decírtelo a la cara, nos quiere ver en la bodega a las doce de la madrugada ―Toma su saco que está colgado sobre una silla del comedor que es donde estamos sentados―, ¿Te llevo?
―Sí, tienen que ver a la pareja de recién casados juntos así que no te libras de mí.
•••
Todos nos habían recibido con los brazos abiertos, inclusive con un pastel de bienvenida que con la ayuda de todos los empleados habían comprado; nuestra familia era muy querida no porque éramos los jefes y dueños, sino por la calidad de tratamiento que recibía cada uno de nuestros colaboradores dentro la empresa.
―Nos alegra mucho que esté devuelta ―Una antigua gerente del departamento de informática se acercó, ella antes era la mano derecha de mi abuelo y luego de mi padre, esperaba que muy pronto fuera la nuestra.
―Muchas gracias Tania ―le bese la mejilla mientras me entregaba su regalo― ¿Qué sucedió mientras no estuve?
―En el área de informática diseñamos un software para mejorar el manejo de las cuentas, nos fue muy bien. También tuvimos un problema con un algoritmo de una planilla sobre un empleado. Eso ya es problema de recursos humanos que no lo han solucionado durante dos semanas.
―Ya haremos una junta donde estén todos los departamentos para ponerme al día, mas con el gerente del departamento de contabilidad.
―Esperamos su llamado.
Ella se separó de mí para hablar con otras personas, mire por un momento mi entorno por lo que pude divisar a mi marido hablando con alguien que no pude ver bien porque él estaba saliendo de la cafetería discretamente. Ahora ese tonto que trama.
Estaba por seguirlo cuando mi teléfono sonó por lo que tuve que contestar y perderme en el trabajo como casi siempre lo hacía.
Por la tarde después de terminar una junta con todos los departamentos y exponerme cada uno de los problemas que sucedieron mientras no estaba, solo me quede con el departamento de contaduría y recursos humanos.
―Sé que este problema se mira menor pero ustedes saben que puede llegar a mayores, el trabajador podría demandarnos por incumplimiento salarial ―dije viendo a los encargados de cada uno de esos departamentos por encima de la gran mesa de juntas, ya era un poco tarde por lo que había quitado mi blazer y remangado mi blusa hasta los codos ―Ustedes tienen el puesto de jefes porque sé que lo manejan muy bien así que espero que este problema no venga por ustedes porque rodaran cabeza hoy mismo ―Quite mis gafas de los ojos y me cruce de brazos observándolos.
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Frívola
ChickLitLo que viene a continuación pueda que no sea el típico cliché, pero ¿Quién lo sabe? Todo pasará como el destino lo quiera, al menos que el karma lo pague conmigo por mi borde actitud o mis sucios y viles trucos. Yo Jaén, dejare tentar al destino...
