Unas horas más tardes me encontraba acostada en la cama de la casa de huéspedes, descalza y con un moño medio hecho respondía con rapidez los correos electrónicos pendientes; al final se había aprobado mi estadía en Italia siendo aplaudida por mi familia. El único que quedaba sin saber que mi estadía se había pospuesto para un mes más era mi marido, pero sin tan solo se dignara a contestar el teléfono hubiera sido el primero en saberlo.
―TOC, TOC... disculpa ya entre ―dijo Ryan efectivamente entrando a la habitación sin permiso antelado.
― ¿Qué sucede Ryan? Sabes, pude haber estado desnuda antes de que abrieras esa puerta ―dije observándolo sentarse al pie de mi cama.
―Pero no lo estas, además que me estaba aburriendo estando solito en mi habitación ―dice con un puchero que lo hacía quedar en ridículo.
―Pues sal a caminar, nadie te está apuntando a la cabeza y prohibiéndote salir, además, no hagas esas muecas raras que eso solo le luce a los nenes pequeños y tú ya estas viejo ―agarro mi teléfono para leer mis mensajes de texto quitándole atención a Ryan.
―Wow, Jaén eres la persona más amable y sutil que he conocido en mi vida ―Su sarcasmo escurre por su boca.
―Gracias ―sigo sin prestarle atención a lo que él me arrebata el teléfono― ¡Oye, dame eso!
―No ―él se inca sobre mi cama alzando su brazo lo más alto posible para que no lo alcance― Iras conmigo de fiesta hoy señorita aguafiestas.
―No quiero ―intento alcanzar en vano
―No lo estoy preguntando, es una orden. ―Dice el cayendo acostado sobre la cama junto a mí, por lo que me hace reír por tan ridícula situación― Vaya parece que hoy lloverá, hice reír a la reina del hielo
―Ja-Ja-Ja, muy gracioso Ryan ―Me levanto de la cama para sacar unas cosas del cajón de la mesa de noche, quedando de espaldas hacia él
―Vamos mueve ese culo, Te espero afuera cámbiate ―El pasa rápido pero sin darme cuenta siento un tacto caliente en mi trasero, muy rápido para que yo pueda atacar contra eso
―¡Oh ya verás Ryan! Esto me lo pagaras maldito ―Grito llena de furia para que me escuche del otro lado pero solo recibo una risita detrás de la puerta.
―Pues yo te aseguro que me lo agradecerás ―Escucho sus pasos alejarse.
―¡Hombres! ―Me tiro hacia la cama muy frustrada y enojada.
•••
Ambos estamos de camino a un club en el centro de Italia, un chofer de cortesía por parte de Fabricio nos lleva hacia todos lados.
―Sabes, creo que hoy no beberé ―Ryan quita su mirada del móvil y me observa
―Jaén Smith sin beber, no lo creo.―Ryan aparte de ser mi asistente también me ha salvado de muchas borracheras antes de casarme.
―Creo que estoy embarazada ―digo con emoción, él solo frunce su entre cejo
―¡Tan rápido! Pensé que disfrutarías tu vida de casada ―dice.
―Tu sabes bien lo complicada que es mi vida de casada ―suspiro sin darme cuenta.
―¿Ya te hiciste la prueba?
―Fui al médico dijo que dentro de una semana estarían los exámenes oficiales, pedí que me las mandara por correo ―él me observa con su frente fruncida
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Frívola
ChickLitLo que viene a continuación pueda que no sea el típico cliché, pero ¿Quién lo sabe? Todo pasará como el destino lo quiera, al menos que el karma lo pague conmigo por mi borde actitud o mis sucios y viles trucos. Yo Jaén, dejare tentar al destino...
