27. Inesperado

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Alissa.

Era un sábado de invierno frió y lluvioso como cualquier otro, yo me encontraba sentada cómodamente en el sillón, Mía estaba a mi lado mirando dibujos y Fran dormía con su padre. Se hacia la hora de la tarde en la que Marco venia a buscar a nuestra hija para llevársela a dormir a su casa como hacia casi todos los fines de semana, y como siempre mi pequeña niña estaba ansiosa y feliz por ello. 

El tic toc del reloj pasaba y Marco no llegaba. Mía que ya había aprendido la hora me preguntaba que porque su padre no llegaba y yo no sabia que decirle, era raro que el se atrase...

A eso de las 16:00 hs, mi celular que estaba en la pequeña mesa en el centro de la sala suena derrepente y nos desconcentra de los dibujos.

Era Elena, la nueva pareja de mi ex, se la notaba desesperada y llorando y lo único que pude entenderle fue accidente... y muerte y fue lo suficiente para que yo entrara en pánico.

— Elena ¿que pasa? —pregunte asustada y en vos fuerte, para que me prestara atencion.

— Marco...Marco iba en su Motocicleta a buscar a Mia cuando un camión se salio de curso y lo aplasto — dijo sin respirar Elena— Murió Alissa, murió... —Volvió a repetir y comenzó a llorar nuevamente. Mi mundo se me venia abajo y mi mente empezó a hacerse mil preguntas.

—¿Como? —Seguía sin poder creerlo, sin poder respirar.

— El conductor estaba ebrio, la policia lo detuvo — Aclaro la ex de mi ex —Ahora estoy en el hospital, junto con los Padres de Marco, estamos todos muy devastados — vuelve a llorar — no lo podemos creer, el no la vera crecer...

Un sollozo salio desde dentro Mio —Voy para allá — solo logre decir.

Mía, quien estuvo mirando toda la escena, se percato de que algo andaba mal y corrió para abrazar a su madre, quien se había caído en llanto al suelo. Era como si su cabeza le hubiera hecho clic  en aquel momento y recordó aquel sueño que había tenido hace tanto tiempo cuando su pequeña apenas estaba en su vientre:

"Liam y yo estábamos casados, Mía ya era una niña hermosa y yo estaba embarazada, no por segunda ¡sino por tercera vez! y era de mi amigo. Juntos ya habíamos formado una hermosa familia, aparte de Mía tenia un hermoso varón de cabellos oscuros y estaba esperando una segunda niña. El sueño transcurría en un prado, el lugar estaba repleto de flores amarillas, lilas y blancas y todos corríamos en circulo persiguiéndonos y riéndonos descostilladamente, mi primer hija corría con sus dorados rizos alborotados por el viento y me abrazaba fuertemente y su pequeño hermando de unos cuatro años perseguía a su padre en busca de atraparlo, el blanco de su rostro resaltaba con su cabello y sonreía felizmente. Todos estábamos sumamente felices y sumidos en lo nuestro hasta que a lo lejos divisamos una figura, un hombre de cabellos oscuros y despeinados, estatura alta y rasgos varoniles se acercaba a nosotros... Marco venia caminando a lo lejos, pero en un segundo estaba al lado mio y tomaba de la cintura a una Mía de siete años y se la llevaba con el, y yo no podía hacer nada, estaba inmovilizada , sentía horror en mis venas y de repente todo se tornaba borroso..."  

Casi todo concordaba, y daba vueltas en la cabeza de Alissa, sus tres niños, su relación con Liam, la edad de Mía...aquella madre sufría ante la idea de ver a su hija llorando por la perdida de su padre, que ya amaba tanto ¿que seria de ella ahora? ¿Seria como en su sueño? 

La rubia temía que su pequeña sea como en el sueño "llevada por su padre" en un mar de angustias, y se sentía culpable, la culpa la abrumaba por todos aquellos años en los que le prohibió la sonrisa de la niña a su padre, todos aquellos años de juego y de amor que le negó por el simple capricho de ella misma y por prejuzgar a una persona basada solo en una parte de su vida.  Sentía una culpa tan grande que sabia que la consumiría, y recordó, recordó  también aquella parte del sueño en el que la anciana le había advertido unos años atrás, cuando fran era un bebe y aun tenia tiempo de remediar las cosas:

—Tonta, tonta Alissa, si tan solo supieras...

—¿Si supiera que cosa? —Pregunte con mucha intriga.

— Que la vida no es tan fácil como crees, aveces es necesario tomar decisiones sabias, sin dejar que el orgullo te domine y seque tu corazón. — dijo la niña que ya no era mas niña, sino que se había convertido en una anciana de blancos cabellos y ojos celeste pálido. —La vida es dura niña, ya aprenderás.

—¿que? — Pregunte, <<¿Acaso esta persona estaba loca? Estoy segura que no habla cuerdamente>> se quejo mi mente sin preguntarse por el cambio de edad.

—Ya aprenderás que no todo es lo que parece — solo añadió levantándose lentamente y mirándome con esos ojos que ahora eran pura tristeza.

Ella había sido tan egoísta y caprichosa, que no solo temía por el sufrimiento de su hija, sino que también la abrumaba el solo pensar que su pequeña llegue a odiarla por separarla de su padre tantos años, porque convengamos que los niños crecen y se dan cuenta de las cosas, y Mía era una niña super inteligente, que en un par de años podría tacharla de mala madre.

Alissa estaba tan sumida en sus pensamientos que no escuchaba las veinte veces en la que la pequeña Mía la había llamado, hasta que la niña hablo mas fuerte y comenzó a llorar.

—Mami ¿que pasa? —pregunto la mini rubia con lagrimas en los ojos cuando su madre salio del colapso mental en el que había entrado.

— Mi pequeña, debemos ir al hospital urgente — dijo ya mas calmada la mayor mientras la tomaba en brazos y subía corriendo las escaleras para contarle todo a su prometido.

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🌼¡Hola! ¡Volvi!🌼

Pido disculpas por mi ausencia, ando con muchas cosas en la cabeza, y sigo muy triste por lo que los conté... Estoy tratando de seguir con mi vida, y no quería dejar este proyecto atrás. ¡ya estamos casi a lo ultimo de la nove!

¿Como andan ustedes? ¿Les gusto el capitulo?

¡Pronto habrá actualización!

Besitos😘 los quiero❤







Numerosos sentimientos (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora