Han pasado dos semanas.
Y... Lo que hay que dastacar con entusiasmo es que....Sí, adivinaron, Alec no me ha hablado desde la ultima vez, lo he visto en el descanso y algunas veces en la cafetería sentado con Maggie, últimamente están muy juntos... Es tan difícil verlos así, mucho más difícil que los problemas de álgebra.
Pero bueno, Emilio ha ido sustituyendo el lugar de Alec, poco a poco. Brindandome lo confianza que necesito y que un verdadero amigo sí da.
En cuanto a Mario, a él le ofrecieron trabajo un poco lejos de la ciudad, así que no va a estár de lunes a viernes. El vecindario va a estar muy callado sin escuchar en las mañanas la típica canción de "17 años" pero bueno, es su decisión.
—ya vistes a Ana, está de nuevo de zorra con Julián. —dice Nayeli observando a los dos.
—en primer lugar es viste no vistes, es del verbo ver no vestir, y en segundo... ¿qué tiene? Si se gustan se gustan. —estámos sentadas en una banca.
—perdón laddy diccionario. —bromea, pero no sale una risa. —si tú no quieres admitir que te gusta Alec, yo sí admito que me gusta Juli, es muy inteligente y guapo. —miro a Alec caminando con Maggie a unos metros de mí, tienen una gran sonrisa. —¿Sam? ¿me escuchas?
—¡hey! Ya te vi Sam. —dice Emilio sentándose a mi lado.
—bueno yo me voy. —dice Naye parándose.
—oye, hay algo importante que sucedió hace unas horas. —frunzo mi ceño. —y creo que deberías saberlo. —respira ondo.
—pues ya, sueltalo.
—iba a casa de Ana por algo que mando mi mamá a mi tía... —arqueo mi ceja, esto se va a poner interesante. —y... Vi a Maggie hablando con Ana... De... Alec...
—diablos, ¡lo que faltaba! —bufo.
—bien, voy al grano... —parece serio. —Maggie dijo algo como: sí, ya es mío.
—pudiera ser cual quier cosa, no sé... Como un libro. —no puedo aceptar esto.
—No, ¡Dios Sam! Abre los ojos... —rueda los ojos. —¿por qué cres que están juntos?
—yo... —puedo ver como los ojos se me cristalizan, es difícil enterarte de algo y ya no ver del mismo modo a esa persona. —quisiera estár sola. —siento como una lagrima se desliza por mi mejilla, y entonces la cabeza comienza a dolerme.
—como lo siento. —acaricia mi pelo y después mi mejilla. —¿tus pestañas son postisas?
—obvio que no, ¿quién dijo? —rio, pero después me gana el sentimiento y vuelvo a llorar.
—haber.
—¿crees que no me sé el truco? —sonrío limpiando mis lagrimas.
—¿cual truco? —ríe.
—tú tratabas de besarme, ¡por Dios! Tengo un hermano y sé todo lo que hacen los hombres. —él sonríe arrugando su nariz, se ve gracioso.
—¿Quién? ¿yo? —ríe. —bueno sí, que vergonzoso...
—casi fallo, pero tendras que intentarlo con otra técnica, suerte para la próxima y sigue participando novato... —veo como en un rápido movimiento se acerca a mi cara e involuntariamente cierro los ojos.
¡Dios! Apenas mi cerebro estaba procesando lo que sucedía.
Estoy B E S A N D O a Emilio Brown.
Sus labios se mueven rápidamente en los míos y muerde levemente mi labio. ¿por qué besa tan bien? Toma mi cintura con una mano y con otra sostiene mi cabeza para no alejarme de él.
Debo admitir que es uno de los mejores besos que me han dado.
Todos nos ven y algunos comienzan a hacer rumores.
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Para Siempre.
Teen Fiction"Te amo" Todavía recuerdo la palabra saliendo de sus rosados labios, el momento que cambio mi vida, el momento que sabía que algo andaba raro, el momento más inesperado de mi vida. Sentía y siento atraccion por él, pero no pasará de un amor infanti...