Después de contarle mi trágico día a Elizabeth, me sentía muy bien... creo que solo necesitaba desahogarme con alguien... necesitaba a alguien que me eschuchase y me diera concejos. A veces es muy necesario ser escuchado.
Esto me hace recordar que anteriormente tenía una amiga llamada Lauren... ella sufría muchas cosas, su familia era de mente cerrada y a cada rato publicaba cosas suicidas y no dejaba de repetir que se quería suicidar. Yo, muy asustada trataba de ayudarla, pues ella era más que obvio que necesitaba ayuda. Pero no, ella no quiso aportar... se cerraba muy feo y me ignoraba.
Hasta que un día junto con más amigas decidimos apoyarla ya que no era normal que cada día llorase y dijiera que quiere suicidarse. Así que fuimos con ella y la escuchamos... la aconsejamos pero lo más importante aquí es que la escuchamos y gracias a eso evitamos un suicidio, aunque ella evitaba y rechazaba la idea de ir a un psicólogo la convencimos.
Tiempo después ella fue a un psicólogo junto con su familia... y no porque esté loca, sino porque necesita ayuda especial.
—tu vida está más interesante que la mía. —dice Elizabeth.
—lo sé... volviendo al tema... aunque no lo creas, lo extraño, creí que no lo amaba y que éste amor estaba destinado a ser jodido. Pero me equivoqué... como siempre.
—tal vez no lo amas, solo tu cerebro te está pensando o exigiendo amar a alguien... y por eso crees que lo amas. O al menos eso pienso yo, me estoy basando según como eres, así que hay un cincuenta por ciento de probabilidades de que tenga razón. —ella arquea una ceja.
—extrañaba tu cabello color oro. —digo jugando con un mechón de su hermoso pelo.
—Diego la otra vez lo llenó de refresco. —dice haciendo un gesto extraño. —no sabes lo difícil que fue, grité como una loca, y horas después se sentía como un trozo de brocha usada.
—Diego... —cavilo sobre su nombre.
—es tan guapo. —dice suspirando. —lamento no ser una buena amiga...
—no... no eres una buena amiga. —ella asiente con la cabeza abajo. —eres la mejor amiga del mundo. —digo abrazandola.
—entonces amas a Alec o a Emilio. —pregunta Elizabeth.
—¿se puede? —pregunta Alec entrando.
—sí. —dice Eli.
—¿de que hablaban? Oí mal o dijeron mi nombre. —se recarga en el marco de la puerta.
—estábamos nombrando a los chicos más metiches de la escuela. —dice Elizabeth.
—yo ya me iba... solo quería darte esto Sami. —dice Alec entregandome una cajita.
La abro con ansiedad y curiosidad. Y al abrirla un lindo collar se asoma mostrando lo hermoso que es.
—era para tu cumpleaños... pero decidí dártelo hoy, ya se me ocurrió algo mucho mejor para ese día. —dice sonriendo. Elizabeth da pequeños golpes en mi brazo con su codo.
—¡es muy hermoso Alec! —digo sacando el objeto de su lugar.
—la otra parte la tengo aquí... —saca su llavero y me muestra la otra parte. —por la parte trasera tiene nuestros nombres... —toma mis manos para indicarme donde están los nombres.
—¡Gracias! —lo abrazo.
—ven, te lo pongo. —dice volteandome para ponerme el collar.
Alec si pudieras leer mentes, supieras que estoy muy muy muy Enamorada de ti... mi mejor amigo.
. . .
Estaba tan concentrada en mi sueño. Un sueño perfecto donde mando a volar a Maggie y Ana. Donde Alec y yo somos más que amigos y en donde Elizabeth y Diego se mudan a Londres.
Cuando...
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Para Siempre.
Teen Fiction"Te amo" Todavía recuerdo la palabra saliendo de sus rosados labios, el momento que cambio mi vida, el momento que sabía que algo andaba raro, el momento más inesperado de mi vida. Sentía y siento atraccion por él, pero no pasará de un amor infanti...
