—¿Sam? —dice Nayeli. —en serio que no has dejado de ver a Alec todo el tiempo. —dice rodando los ojos. —¿algo sucedió que no nos quieres contar? —la miro y niego con la cabeza.
—es sólo que... Ahora que estoy totalmente soltera puedo fijarme en más ¿no? —ella ríe.
—esa es la actitud mi amiga. —dice divertida.
—hola chicas, ¿me extrañaron? —Elizabeth llega sonriendo.
—¿me vas a explicar qué sucedió hace rato? —ella muerde su labio.
—obviamente, pero después de que me expliques desde cuándo tienes novio. —arquea una ceja.
—fue una pequeña mentira para no dejarte sola.—ella se pone seria.
—mientes, ¿ni siquiera una histora roamantica? —toma mis hombros.
—pues... Estaba mirando muy cómplice a Alec, los dos se miraban mutuamente con ojos de amor. —dice Nayeli.
—no es verdad, sólo... Quería dejar de pensar en Emilio por un segundo. —miento.
—¿entonces por qué Alec nos mira justo ahora? —dice Nayeli.
—pues no lo sé, ¿por qué no se lo preguntas tú? —le digo a lo que ella asiente con su cabeza.
—es verdad. —dice. —¡oye Alec! —le grita a lo que Alec nos mira frunciendo el ceño. —¿podrías venir un segundo? —él camina hacia nosotras.
—¿Qué sucede? —dice sonriendo.
—Sam y yo nos preguntábamos por qué motivo nos miras... —él me mira.
—¡no es verdad, yo no me preguntaba nada, ella sí! —digo nerviosa.
—en realidad miraba a una persona en especial, pero si les incómoda lo dejaré de hacer. —todo mi cuerpo se tensó. ¡Gracias Alec!
—estás muy roja Sam, ¿tienes calor? Porque el día está demasiado nublado. —dice Nayeli riendo.
—me enfermé de calentura eso es todo. —trato de excusarme, ella toca mi frente con su mano.
—y vaya que estás ardiendo. —dice.
—bien ¿podríamos solo entrar a clases? —digo incómoda.
—¿te llevo a tu salón? —dice Alec sonriendo.
—descuida Sam, nosotras nos esperamos más tiempo. —dice Elizabeth.
—bien... —Alec sonríe mientras toma sutilmente mi mano.
Y los dos caminamos, podría jurar que estoy tan cerca de Alec que hasta puedo oler la fragancia tan deliciosa que trae consigo.
—te pones nerviosa, incluso más que yo. —lo miro sonriendo. —me gusta tu sonrisa, ¿ya lo sabias?
—deja de hacer eso por favor. —digo sonriendo.
—de acuerdo. —ríe nervioso. —ojalá nos toque juntos en el proyecto de álgebra. —frunce su labio.
—y sino, te apuesto a que mi equipo será mejor que el tuyo. —digo riendo.
—jaja sueñas Sam, mi equipo será el mejor. —miro en frente y está Emilio, así que suelto la mano de Alec, y él frunce su ceño.
—ahí está Emilio, vamos por otra parte. —digo retrocediendo.
—¡no! Si jamás puedes enfrentarlo cómo esperas superarlo, y si no lo superas... Lo nuestro tal vez no podría existir. —toma mi brazo. —ahora, vamos a pasar a lado de él y vas a mostrarle que no te afectó en nada lo que sucedió, demuéstrale que ya no lo necesitas. —lo miro y asiento con mi cabeza.
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Para Siempre.
Novela Juvenil"Te amo" Todavía recuerdo la palabra saliendo de sus rosados labios, el momento que cambio mi vida, el momento que sabía que algo andaba raro, el momento más inesperado de mi vida. Sentía y siento atraccion por él, pero no pasará de un amor infanti...