IX

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Cuando despierto, inmediatamente me doy cuenta de que aún estoy viva, estoy muy malditamente viva,  porque soy capaz de sentir como el jodido dolor choca como una bola de demolición contra mi cuerpo, gimo silenciosamente aun con los ojos cerrados, y trato de pensar a través del dolor que fue lo que paso.

- Oh, Dios mío - Gimo cuando los recuerdos llegan a mi mente de golpe, los tipos, la golpiza, el hombre que me salvo, pero no puedo recordarlo a él, no puedo recordar su rostro, porque me desmaye, genial, suspiro.

Me paralizo internamente cuando abro los ojos e inmediatamente me doy cuenta de que esta no es mi cama, esta no es mi habitación, y esta no es mi jodida casa.

¿Dónde demonios estoy?

Me remuevo para levantarme, y entonces el dolor pasa a través de mí como un rayo, dejándome sin aliento y sin cordura durante todo un minuto, mis ojos pierden el sentido y un fuerte dolor explota en mi cabeza, trato de no moverme ni un centímetro y espero a que todo pase. Cuando soy capaz de respirar nuevamente y de moverme por lo menos un poco, me doy cuenta de que la camisa deportiva y el pantalón de chándal que llevo puesto no es mío, y por supuesto, no es lo que llevaba puesto ayer.

Oh, mierda.

Levanto la camiseta de los Bulls de Chicago y me encuentro con un vendaje blanco que cubre todo mi torso y espalda hasta donde acaban mis senos, verifico rápidamente si llevo el brasier y suspiro de alivio cuando me doy cuenta de que lo llevo puesto, mis manos están cubiertas también desde mis muñecas hasta mis codos, frunzo el ceño cuando me doy cuenta, ¿Por qué demonios alguien cubriría mis brazos? luego recuerdo todas mis cortadas, nuevas y viejas, y entro en razón.

Levanto la mirada para encontrarme con una habitación completamente pintada de negro, una televisión plasma frente a mí con una chimenea blanco debajo, grandes ventanales con cortinas negras corridas, y algunas puertas que deducía eran el baño y el closet, observo la cama de dos plazas donde me encuentro, con sábanas negras de seda, y grandes almohadones, me doy cuenta, también, de que podría estar en la casa de alguno de los tipos que me ataco, y entonces entro en pánico.

Me levanto de golpe ignorando las punzadas de  dolor, y el mareo que llega a mí, contengo el aliento mientras salgo de la habitación, ignorando completamente la hermosa casa, me desespero cuando me doy cuenta que no sé a dónde ir y cojo el lado derecho, trato de sostenerme contra la pared por que el aire se me va muy rápido, sé que aun puedo moverme porque mi instinto de supervivencia está corriendo dentro de mis venas en este momento y la adrenalina me impulsa, encuentro una escalera y bajo lo más silenciosamente que puedo, está cubierta de alfombra, y no llevo puesto zapatos, así que soy como una maldita ninja que se mueve silenciosamente.

- ¡¡Para!!! Para!!! Está bien!! Tu ganas!!.- Me detengo en seco al escuchar los gritos de una niña, oh, Dios mío, ¿La tendrán secuestrada a ella también?

Sin pensarlo dos veces, termino de bajar las escaleras que me llevan justo a una cocina.

- ¡¡No!! No!! Para por favor!!.- Sigo el ruido con el corazón en la garganta, temiendo ante el daño que le podrían a hacer a una criatura tan inocente, Dios, como puede existir gente tan mala, que demonios está mal con la gente en el mundo.

Cuando estoy justo en la entrada de lo que parece una sala, los gritos de la niña son más fuerte, mi cuerpo tiembla completamente y olvido el dolor porque sé que una vida depende de mí, escondo mi cuerpo en la pared, y empujo el miedo a un lado para asomar mi cabeza por la puerta, cuando soy capaz de abrir los ojos y enfrentar la horrible escena que presenciare, me quedo mirando estupefacta una espalda musculosa y desnuda frente a mí.

-Disaster- (Justin Bieber)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora