Aun con mi cara cubierta por mis manos siento el silencio que se extiende en el salón, puedo escuchar la risita contenida de Damián a mi lado, alguien carraspea exageradamente y la atención está nuevamente en la señorita Meyer, quien está hablando de algún campamento que efectuaran en algunos meses.
Yo simplemente soy miserable silenciosamente, considerando hablar con la señorita Meyer para poder hacerlo completamente sola, pero se en el fondo que la mujer es tan perra que me obligara a hacerlo con él, Dios, ¿Porque en el mundo no puedo librarme un día de estos tíos?
Damián, tan buen amigo el, haciéndome sufrir más, se inclina hacia mi.
- Asegúrate de llevar un par de braguitas lindas cuando lo veas - Me susurra Damián al oído, saco mis manos de mi cara y le entierro un codo fuertemente en las costillas, haciendo que suelte un quejido doloroso.
- Cierra la boca.
*****
- ¿Estás seguro de que estará de acuerdo? - Le susurro a Damián justo cuando estamos frente al restaurante de su familia, The Morning Dawn, Dam voltea sus ojos hacia mí y me empuja muy amablemente, por favor, capten mi sarcasmo, hacia dentro, justo cuando entramos el olor a waffles y huevos revueltos llega a mi tan rudamente que hace a mi estómago rugir.
- Claro que lo estará cariño, traerle a mamá un nuevo trabajador es como traerle el ultimo chocolate del planeta - Sus manos sujetan mi espalda mientras me guía hacia dentro, el restaurante está casi completamente abarrotado de gente comiendo, de toda clase social, desde ejecutiva hasta algunos estudiantes, la gente come con ánimo y placer disfrutando sus desayunos y/o almuerzos, casi soy ajena a la decoración hasta que lo observo con más cuidado, las paredes tienen algún tipo de color melocotón y de ellas guindan cuadros de diferentes expresiones artísticas, el techo y el suelo son de madera al igual que el exterior, parece más una cabaña que un restaurante, y eso le da un punto totalmente hogareño a ésta, observo a la mujer bajita como de unos 40 años acercándose a nosotros, su piel es blanca y tersa y sus ojos son exactamente iguales a los de Dam, su cabello negro y liso cuelga sobre sus hombros, es delgada y menuda, muy bonita, y completamente parecida a una mamá cariñosa y tierna.
- Hola niños, ¿Cómo están? - Nos saluda mientras se seca las manos con su delantal, le da un sonoro beso húmedo a Dam en su mejilla mientras le sonríe.
- Muy bien – Respondo, con una sonrisa pequeña.
Dam gime como un bebe tratando de limpiarse la mejilla, su madre le da una mirada mortífera así que baja la mano.
- Es un placer señora Maddox - Le digo sonriendo mientras le tiendo mi mano, ella ignora mi mano completamente para tomarme en un gran abrazo de oso, woha, para ser menuda esta mujer tiene fuerza.
- El placer es mío pequeña, por favor, llámame Ángela, puedo deducir que tú eres Elizabeth ¿Eh? Dam no ha dejado de hablar de ti - La envuelvo en mis brazos también hasta que me suelta.
- Mamá - Gruñe Damián, mientras cruza los brazos.
- Ah, mi bebe, acéptalo y punto, no es como que pudieras evitar hablar de esta hermosa jovencita - Me sonrojo fuertemente mientras Damián la interrumpe.
- Esta bien mamá, está bien, Eli está buscando trabajo - Comienza Damián moviendo sus manos mientras habla - Así que ella me pregunto tal vez que si nosotros podríamos...- Ángela lo interrumpe.
- ¡¡Por supuesto que sí!! Déjame buscarte un delantal nena, estamos abarrotados de gente, empiezas hoy mismo, ¡¡Estas contratada!! - Ángela corre hacia lo que parece la cocina y desaparece en la puerta.
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-Disaster- (Justin Bieber)
Teen FictionElizabeth Brown tenía un pasado oscuro que nadie conocía, era la chica más callada de la clase, probablemente de todo el Instituto, nunca había conocido lo que era tener un amigo, o simplemente un poco de cariño que no hubiera llegado de su madre, t...