Se miran entre ellos bajo los cuchicheos de los demás y mi mirada atenta en Daniel. Sin ni siquiera mirarme se levanta junto a Laura, se ponen en el centro y Daniel se lanza cogiéndola por la cintura con una mano y la otra simplemente la tiene pegada a su pierna.
Laura le sigue el beso. Bajo la cabeza y cierro los ojos, derramando así varias lágrimas. Me levanto, cojo la chaqueta y me marcho de esa casa. No sé qué hacer ahora mismo, no sé a dónde ir y además con el pijama, el cual son unas mayas viejas y una sudadera de mi padre que me viene tres tallas más grande.
Después de caminar durante unos llego al parque del centro y me siento en un banco. Apoyo los codos en las rodillas y miro al suelo, sin borrar la imagen del besos de Laura y Daniel de mi cabeza.
No sé cuanto tiempo aquí, hundida en mis pensamientos. Mi móvil no ha dejado de sonar en todo el rato, seguramente tendré llamadas de todos. Estarán bastante preocupados... Creo que ya va siendo hora de volver.
Me levanto y empiezo a correr hacia casa, no quiero que se piensen algo que no es, ya tendrán suficiente con haberme ido sin decir nada y no contestar el teléfono.
Llego lo más rápido que puedo y pico al timbre ya que no tengo las llaves. Espero unos segundos con la respiración agitada cuando me abre Jesús con cara de preocupación, al verme se le ilumina la cara y sonríe.
-Pensaba que te había pasado algo -dice lanzándose a abrazarme.
-Tranquilo, estoy bien. Solo necesitaba tomar un poco el aire -digo sonriendo.
Nos separamos y entramos, a verme todos abren los ojos y Laura viene hacia mí corriendo a abrazarme.
-Lo siento tía, de verdad. No deberíamos de habernos besado, todo ha sido por culpa de ese maldito juego... Pensaba que te había pasado algo ahí fuera o que no querías seguir siendo amiga mía -dice al borde del llanto.
-Tranquila no estoy enfadada, solo que me ha dolido. Pero que sepas que nunca dejaremos de ser amigas -digo abrazándola.
-Gracias... -dice ella.
Nos separamos y me mira con una sonrisa. Aparto mi mirada de ella y miro a Daniel, el cual está mirándome con lágrimas en los ojos desde el sofá. Me acerco a él y sin dejarme hablar me abraza.
-Lo siento, perdóname -dice con la voz temblorosa.
-No tienes que sentir nada, no debería de haberme puesto así por un juego -digo acariciando su espalda.
-No te vuelvas a ir así, me habías asustado -dice separándose de mí para mirarme serio a los ojos.
-Nunca -digo negando con la cabeza.
Acaricia mi mejilla y deposita un dulce beso en mis labios, lo miro sonriendo y nos separamos bajo la atenta mirada de los demás.
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Addicted To His Kisses - {DOS TEMPORADAS}
Teen FictionY si la chica sin sentimientos, ¿se enamora?... ¿Y si los besos de dos hermanos se vuelven su droga más deseada? Continúa la historia...
