Jesús se queda paralizado unos segundos y seguidamente viene hacia mí, coge el mando de la televisión, la enciende y se sienta en el sofá. Laura mira al frente con los ojos llenos de lágrimas, parece que no se ha percatado de mi presencia, sin entender nada miro yo también a la televisión.
-Como noticia de última hora nos llega que el vuelo 108 de Londres con destino a Madrid ha perdido el control. El piloto ha avisado a la central unos minutos antes de caer al mar, por lo que parece no le funcionaban los mandos. Están investigando, pero según los medios no se han encontrado sobrevivientes. Gracias por escucharnos -dice el hombre de las noticias.
Miro a Jesús, está pálido y sin palabras. Laura se tapa la cara con las manos mientras solloza, y yo... Simplemente no tengo palabras. La he perdido, he perdido a la única chica de la cual me he enamorado, solo necesitaba verla una última vez, solo una. Si la hubiera parado aquel día aún seguiría viva, todo esto es por mi culpa, por no pararla hace un año.
-Todo esto es mi culpa, si la hubiera parado esto no habría pasado -digo llevándome las manos a la cabeza, sin dejar de llorar.
-No pienses eso Dani, ya es muy tarde para arrepentimientos -dice Laura suspirando.
Jesús me mira en silencio, se levanta y viene hacia mí hecho una furia. Se para muy cerca y me mira enfurecido.
-¿Todavía la amabas? -pregunta seco.
Me quedo callado, no sé qué decir ni a qué viene esto ahora.
-¿A qué viene esto Jesús? -pregunto extrañado.
-Responde -dice a regañadientes.
Abro la boca para hablar pero el teléfono de Laura me interrumpe, ella enseguida lo coge y se va a la cocina para hablar.
Jesús aparta la vista de ella y me vuelve a mirar, ahora más que enfadado parece que está decepcionado.
-Sí que la amaba, no he podido olvidarla en todo este tiempo. Lamento todo lo que ha pasado... -digo rompiendo otra vez en llanto.
Jesús muestra una mueca algo rara, es una pequeña sonrisa de lado, aunque un poco triste.
-No tienes que lamentar nada, lo hecho hecho está, y me alegra que aún la quisieras. Si estuviera aquí ella también admitiría que estaba completamente enamorada de ti.
Jesús se vuelve a sentar en el sofá con los codos apoyados en las rodillas y la cabeza mirando al suelo, está destrozado, igual que todos.
En ese momento aparece Laura con el móvil aún en la oreja, la cara brillante y una sonrisa enorme. Se acerca a nosotros y deja el móvil encima de la mesa, no sin antes poner el altavoz.
-Chicos, estoy bien no os preocupéis. Me cambiaron el vuelo a última hora ya que llegué tarde al aeropuerto. Acabo de llegar a casa, en unos 15 minutos estaré por ahí. ¡Os quiero! -dice Julia al otro lado del teléfono.
Se oye un pitido el cual indica que ha colgado. Nos miramos entre nosotros, con unas sonrisas que nadie, excepto nosotros, lograría entender.
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Addicted To His Kisses - {DOS TEMPORADAS}
Teen FictionY si la chica sin sentimientos, ¿se enamora?... ¿Y si los besos de dos hermanos se vuelven su droga más deseada? Continúa la historia...
