Me llega un mensaje. Es mi padre.
-Siento decirte esto pero... No podré ir a verte hasta dentro de tres meses. Tengo mucho trabajo, lo siento.
Mis dedos tecleando sin pensar.
-De acuerdo.
Suspiro y continúo caminando por la calle, en busca de Daniel. Creo que todavía tengo su número, será mejor llamarlo.
CONVERSACIÓN TELEFÓNICA
-¿Si?-dice él al otro lado de la línea telefónica.
Suspiro aliviada.
-Daniel soy Julia, necesito que hablemos.
Se queda callado unos segundos.
-Estoy en el apartamento de unos amigos que no están, me estoy encargando de cuidar la casa y eso. No les importa que me traiga visita, te paso la dirección.
-Genial.
Cuelgo y recibo un mensaje de Daniel, en el cual sale la ubicación exacta del apartamento. Voy lo más rápido que puedo.
Al fin encuentro la casa, toco el timbre y me abre con una sonrisa.
-He venido lo más rápido que he podido -digo con la respiración agitada.
-Pasa -dice algo serio.
Entro y me quedo de pie mirándolo con una sonrisa.
-Me ha encantado -digo acariciando el colgante.
-Me alegra que te guste.
-¿Quieres decirme que te pasa? Estás muy serio -digo molesta.
Qué narices le pasa, él no es así.
-No me pasa nada.
-Dani te conozco y sé que te pasa algo, vamos dime qué sucede -digo a modo de súplica.
-Que me has olvidado en seis meses y has pasado página cuando yo aún sigo leyendo el mismo libro -dice sentándose en el sofá.
Camino lentamente hacia él, algo tímida y nerviosa. No sabía que le pudiera afectar tanto.
-Me costó mucho olvidarte -digo intentando tranquilizarlo.
-¿Lo has conseguido? -pregunta mirándome serio.
No sé que responderle, no sé si ser sincera o si decir lo que no quiere oír. No quiero que vuelva a salir mal, no soportaría volver a hacerle daño.
-Dani yo...-me interrumpe.
-No sé porque siento esto a día de hoy, después de que me engañaras y te fueras a vivir a otro país. Pero el caso es que aún siento lo que sentía, sigo enamorado de ti hasta las trancas y no puedo cambiarlo, no elegimos de quien enamorarnos. Por ejemplo, ahora mismo te besaría hasta mañana sin parar, pero ya no puedo porque estás con ese tal Juan -dice tapándose la cara con las manos.
Un cosquilleo recorre mi cuerpo, me encanta escuchar esas palabras en su boca, suena perfecto.
-No existe ningún Juan. Bueno, en realidad si existe pero terminamos la semana pasada -digo sonriendo.
Levanta la cara y me mira sonriente, echaba de menos esa sonrisa.
-¿Lo dices en serio? -dice emocionado.
-Sí, y digamos que aún no te he olvidado -digo avergonzada.
Veo que se acerca a mí, va a besarme. Cuando está a milímetros de mis labios lo aparto delicadamente y él me mira confundido.
-Pero necesito tiempo, entiéndeme. Acabamos de vernos después de un año, quiero que nos demos un tiempo, por favor -digo lo más amable que puedo.
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Addicted To His Kisses - {DOS TEMPORADAS}
Roman pour AdolescentsY si la chica sin sentimientos, ¿se enamora?... ¿Y si los besos de dos hermanos se vuelven su droga más deseada? Continúa la historia...
