CAPITULO 28

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Me llega un mensaje. Es mi padre.

-Siento decirte esto pero... No podré ir a verte hasta dentro de tres meses. Tengo mucho trabajo, lo siento.

Mis dedos tecleando sin pensar.

-De acuerdo.

Suspiro y continúo caminando por la calle, en busca de Daniel. Creo que todavía tengo su número, será mejor llamarlo.

CONVERSACIÓN TELEFÓNICA
-¿Si?-dice él al otro lado de la línea telefónica.

Suspiro aliviada.

-Daniel soy Julia, necesito que hablemos.

Se queda callado unos segundos.

-Estoy en el apartamento de unos amigos que no están, me estoy encargando de cuidar la casa y eso. No les importa que me traiga visita, te paso la dirección.

-Genial.

Cuelgo y recibo un mensaje de Daniel, en el cual sale la ubicación exacta del apartamento. Voy lo más rápido que puedo.
Al fin encuentro la casa, toco el timbre y me abre con una sonrisa.

-He venido lo más rápido que he podido -digo con la respiración agitada.

-Pasa -dice algo serio.

Entro y me quedo de pie mirándolo con una sonrisa.

-Me ha encantado -digo acariciando el colgante.

-Me alegra que te guste.

-¿Quieres decirme que te pasa? Estás muy serio -digo molesta.

Qué narices le pasa, él no es así.

-No me pasa nada.

-Dani te conozco y sé que te pasa algo, vamos dime qué sucede -digo a modo de súplica.

-Que me has olvidado en seis meses y has pasado página cuando yo aún sigo leyendo el mismo libro -dice sentándose en el sofá.

Camino lentamente hacia él, algo tímida y nerviosa. No sabía que le pudiera afectar tanto.

-Me costó mucho olvidarte -digo intentando tranquilizarlo.

-¿Lo has conseguido? -pregunta mirándome serio.

No sé que responderle, no sé si ser sincera o si decir lo que no quiere oír. No quiero que vuelva a salir mal, no soportaría volver a hacerle daño.

-Dani yo...-me interrumpe.

-No sé porque siento esto a día de hoy, después de que me engañaras y te fueras a vivir a otro país. Pero el caso es que aún siento lo que sentía, sigo enamorado de ti hasta las trancas y no puedo cambiarlo, no elegimos de quien enamorarnos. Por ejemplo, ahora mismo te besaría hasta mañana sin parar, pero ya no puedo porque estás con ese tal Juan -dice tapándose la cara con las manos.

Un cosquilleo recorre mi cuerpo, me encanta escuchar esas palabras en su boca, suena perfecto.

-No existe ningún Juan. Bueno, en realidad si existe pero terminamos la semana pasada -digo sonriendo.

Levanta la cara y me mira sonriente, echaba de menos esa sonrisa.

-¿Lo dices en serio? -dice emocionado.

-Sí, y digamos que aún no te he olvidado -digo avergonzada.

Veo que se acerca a mí, va a besarme. Cuando está a milímetros de mis labios lo aparto delicadamente y él me mira confundido.

-Pero necesito tiempo, entiéndeme. Acabamos de vernos después de un año, quiero que nos demos un tiempo, por favor -digo lo más amable que puedo.

Addicted To His Kisses - {DOS TEMPORADAS} Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora