Ahora el trago fuerte se avecinaba, darle la "gran noticia" a mi padre, respire hondo bajando por las escaleras tras el llamado de mi madre era evidente que mi padre ya estaba enterado de mi enlace nupcial, ahora lo que exigía era mi explicación del por qué tanta prisa, sentí tanto miedo al ver a mi padre sentado en el sillón mirándome fijamente con el entrecejo fruncido sus brazos cruzados y su impaciente golpeteo del pie al piso me demostraban su furia.
-¿Puedes explicarme lo que me dijo tu madre?- Estallo mi padre.
-Papá... me casare con mi no... vio- Jajá ¿novio?- Pensé.
-¿Por qué?
-Porque... - Me quede callada.
-¿Te obligo?- ¿Era brujo o adivino?
- No... papá- Me acerque a él- Amo a ese hombre.
- ¿Quién es él?
-Es Skandar Keynes- trague saliva.
-¡¿Qué?!- Dejo caer La taza de té que le acababa de dar mi madre- ¿Es una broma _______ (tn)?
-No, no lo es- baje la vista.
- ¿Fue por eso verdad?- se levanto del sillón pisando los restos de la taza- Por eso vino aquí, por eso su amabilidad, ¡porque era tu noviecito!- gritaba a todo pulmón.
-Si... por eso porque era mi... novio- Mentía sin restricción alguna, sin darme cuenta todas mis mentiras se convertían poco a poco en una bola de nieve que pronto me aplastaría.
-¿Por qué lo dices hasta ahora? ¿Acaso...- la mirada de mi padre se fijo en mi vientre llevándome rápidamente las manos a él y negando con mi cabeza.
-No Robert, _______ (tn) no esta embarazada- Abogo mi madre.
-¿Entonces por qué?- Continuo mi padre.
-Porque...- rasqué mi cabeza tratando de que alguna idea cayera sobre esta- Temía que no lo aceptaran.
-¿Y ese muchachito?- Dijo despectivamente- ¿tendrá aunque sea la decencia de venir a dar la cara?
-Si... Ho...y vendrá- tartamudeaba.
-Muy bien pues lo esperare, necesito hablar con él- se sentó de nuevo en el sofá con sus mejillas rojas como tomates.
Como acto de magia se escucharon unos leves golpes en la puerta de mi casa, la vista de mi padre giro velozmente a esta, sabia de quien se trataba, mi madre corrió a recibir al tan necesario invitado, la imagen de Skandar frente a la puerta me hacía sentir un nudo horrible en mi estomago, era patética la forma en que se presentaba, un ramo de rosas rojas y una enorme sonrisa en su rostro.
-Buenas noches- Saludo frescamente.
-Buenas noches- respondió mi madre mientras mi padre y yo lo asesinábamos con la mirada.
-Esto es para usted- Le ofreció el enorme ramo de rosas a mi madre.
-Un ramo de rosas no equivale a el valor de mi hija- Mi padre rompió el silencio.
-Lo sé Señor Richardson- Mi madre acepto el ramo que le regalaba Skandar mientras que lo invitaba a entrar- Su hija jamás se igualara a nada.
-Dígame algo jovencito- Mi padre se levanto del sillón- ¿Por qué tanta prisa por casarse con mi hija?
-Porque nos amamos- volteo a verme- ¿Cierto o no ____ (tn)?
-Si eso- rodee mis ojos.
-No lo sé,- negó mi padre- Yo no me creo su historia de que están locamente enamorados, debe haber algo mas y exijo que me lo digan ¡Ahora!- grito intimidando a mí "prometido"
- Papá- Decidí hablar aumentando mi historial de mentiras que en un solo día tenía una cifra record- Lo que pasa es que Skandar y yo nos ama...
Amamos- Termino Skandar tomándome por la cintura provocando en mí unas ganas infinitas de matarlo.
-Así- pronuncio tiernamente mi padre- Eso no justifica la prisa- Cambio el tono a uno más rudo.
-Está bien –Explote- Te diré la verdad- Al escuchar esto Skandar abrió a tope sus ojos y negó con la cabeza, pero lo ignore- Skandar necesita que me case con él para.... – Titube- Para que su familia deje de oponerse en nuestra relación- Mentí de nueva cuenta- Y por favor padre no hagas lo mismo, me casare con Skandar aunque no lo aceptes.
Mi padre mordió feamente su labio inferior haciéndome sentir el más profundo miedo, jamás había visto a mi padre en tal estado emocional, jamás lo había hecho rabiar.
-Muy bien pues creo que no me queda más que decir, lo has dicho todo y si esa es tu decisión pues no puedo hacer nada mas- Mi padre se levanto del sillón y partió de la sala escaleras arriba, mi madre negó con la cabeza y se acerco a mi futuro esposo.
-Lo único que te pido es que la cuides y que nunca le hagas daño- Yo solo reí internamente al escuchar las palabras de mi madre alejando la mano del desalmado de mi cuerpo.
-Claro que si señora- Skandar era un hipócrita, un actor de primer nivel- Ahora me voy ya es tarde- Menciono mientras caminaba a la puerta en solitario mi madre me fulmino con la mirada al verme dejar caer relajadamente en el sofá y con su cabeza me indico que lo siguiera yo solo rodee los ojos y de mala gana pero sin mostrarla al cien me incorpore del cómodo lugar, a una distancia considerable caminaba al lado de Skandar el silencio en el ambiente era tanto que se escuchaban los cantos de los grillos del jardín.
-Mañana vendrá mi madre por ti- Dijo antes de abrir la puerta de su coche.
-¿Para qué?- Permanecía a varios metros de lejanía de él, por lo que decidí aunque fuera contra mi voluntad acercarme un poco más.
-Para tu... -Trago saliva y continuo sin mirarme a la cara- Tu vestido de novia.
Sentí como si una tina de agua helada cayera encima de mí y esta recorriera cada parte de mí cuerpo, esas últimas cuatro palabras me recordaban que todo era una cruel realidad y que mi verdadero calvario lo empezaría en dos días. Me limite a responderle algo no hallaba palabra suficiente para mostrarle mi furia interna, Skandar permanecía parado al lado de la portezuela de su automóvil pero de manera sorpresiva se aproximo a mí, no me moví ni un solo centímetro estaba petrificada, el rose de sus labios en los míos era algo inexplicable a pesar de todo el odio que radicaba en mi ese contacto me daba un cosquilleo interno que despertaba cada célula de mi ser.
-Lo siento- Pronuncio sobre mis labios- Pero era necesario.
-¿Qué? ¿Necesario? ¿De qué hablas?- Intente empujarlo con ambas manos pero él las sujeto en el aire.
-Tu madre nos mira- Murmuro – Seria demasiado raro que me despidiera de ti sin un beso ¿No lo crees?- Era increíble ese hombre era el más voluble del mundo.
- Lárgate ya- Murmure de igual modo – Vamos vete.
Skandar partió en su automóvil mientras yo me quedaba parada en medio del camino resignada a cometer un grave error.
ESTÁS LEYENDO
Herencia De Amor ©
Roman pour AdolescentsSkandar Keynes joven impuesto a vivir en una mundo lleno de comodidad y placeres, se ve obligado a buscar en un mundo desconocido para él a una joven inocente e ingenua para convertirla en su futura esposa, esto con el fin de obtener la herencia d...
