Me miro por enésima vez en el espejo, buscando por algún defecto que tenga que arreglar en mi ropa. Observo fijamente mi jersey blanco de lana, trenzado y ancho, remetido dentro de los vaqueros de talle alto con una rodilla rota y mis botines altos negros. Está todo correcto. Paso a ver mi cabello, recogido en un moño alto con unos pelos del flequillo sueltos, y mi maquillaje, que tan sólo consiste en rímel y raya de ojos y un brillo natural en los labios.
Respiro hondo, intentando calmarme. Voy a conocer a la hermana de Jayden hoy, dentro de media hora que es lo que tardaremos en llegar hasta el restaurante en el que hemos quedado. Cojo mi móvil para ver si tengo algún mensaje de Jayden diciendo que ya ha llegado, pero no.
Sin embargo, unos minutos después, el timbre de la puerta suena, haciendo que pegue un bote sobre la cama.
Cojo mi bolso de mano y mi móvil para bajar por las escaleras. Puedo escuchar a mi madre saludando a Jayden.
- Jayden, qué alegría verte. ¿Qué tal estás? Pasa, aunque no creo que Savannah tarde mucho en bajar, está de los nervios.
- Hola, Caroline, qué bien te encuentro hoy - dice Jayden, con un tono coqueto que a mi madre le gusta. Maldito Jayden encantador.
Ese pensamiento me hace sonreír, y cuando vuelvo a alzar la mirada hacia donde están ellos, me cruzo con la mirada de Jayden, que cuando deja mis ojos baja lentamente por mi cuerpo, dejando un rastro de calor a su paso..
- Savannah, qué guapa estás, hija - elogia mi madre, dándome un beso en la mejilla cuando llego hasta ella.
La abrazo de vuelta y cuando me despego de ella, siento el brazo de Jayden rodearme la cintura, para después darme un beso en la mejilla.
- Despídeme de papá, llegamos tarde - le digo a mi madre,quien asiente y nos desea que pasemos un buen rato.
Jayden deja que salga primero yo, y cierra la puerta cuando sale él.
- Estás preciosa - dice, y me coge de la mano para empujarme contra él y besarme en los labios. Sonrío en medio del beso.
Jayden es quin conduce ya que yo no sé dónde iremos a comer, y escuchamos la radio, que llena el silencio que se ha establecido en el coche. No es tenso, sino cómodo y tranquilizador. Bueno, todo lo tranquilizador que puede ser.
- Tranquila, le vas a gustar casi tanto como a mí - dice, en tono tranquilizador y poniendo una mano en mi muslo.
Suspiro, poniendo mi mabo sobre la suya y apretándola.
- Eso espero.
- ¿Has encontrado ya algún apartamento para mudarte? ¿Cuando empiezas a dar clases?
- Sí, pero no les he dicho nada todavía a mis padres. Quiero decir, les he contado mis planes y están de acuerdo pero quiero estar segura de que es el mejor lugar para mí y con respecto a lo de las clases, el lunes que viene - le informo, feliz.
Sí, voy a comenzar a dar clases de baile a los primeros cursos, junto a otros alumnos que han sido escogidos para dar clases o talleres. Mi madre, aprovechando mi iniciativa de querer trabajar, ha querido animar a otros alumnos y ver cómo sería dar clsses de baile, fomentar nuestra creatividad a la hora de crear coreografías...
Daré clase los lunes y miércoles, a dos cursos cada día, es decir, dos clases por día y me siento muy ilusionada.
Jayden me felicita, y sé que de verdad se sienye feliz por mí.
- ¿Sacaréis pronto el disco? ¿Y el documental? - pregunto, recordando nuestra conversación de hace unos días sobre los futuros proyectos de la banda.
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They Don't Know About Us
Romance¿Qué pasa cuando el chico malo no es del todo malo y la chica buena no es del todo buena? "Ellos no saben cuánto te quiero, cúanto te deseo y te necesito. Ellos no saben nada sobre nosotros".