Aquí nuevo cap, y aunque lo tenía ya escrito desde el jueves he querido subirlo hoy porque es mi cumpleaños (👏👏👏). Espereo que os guste❤️
- ...Y entonces me dice que ande con cuidado cuando es él quien se estampó conmigo. Total, que se me queda un rato mirando y me ayuda a recoger las cosas que se habían esparcido al caerse mi bolso y sin decir nada, se va. Yo es que no lo entiendo, hoy el chico ese con la capucha y ayer en el autobús con la chica esa... oye, ¿me estás escuchando? - pregunto, observando a Jayden, quien mira un punto fijo en el suelo y asiente con la cabeza, ensimismado en sus pensamientos.
Me acerco y le acuno la cara con mis manos, obligándole a mirarme. Sé cuándo está preocupado, y ahora mismo sé que tiene algo rodando en su mente.
- Lo siento, es que me preocupa. Savannah, te guste o no, eres una chica normal sí, pero tienes a unos cuantos pajarracos malos que por ganar unos miles de euros harían cualquier cosa como ya pasó con las fotos falsas y me da miedo que estén planeando algo - dice, mirándome directo a los ojos en los que puedo ver su inquietud.
- Vamos Jayden, tú y yo también nos chocamos por la calle y fuiste grosero también, y claro que me molestó igual que me molesta ahora lo que ha pasado. Es normal, no tienes que dudar de todo - replico. Me dirijo al tocador y me siento en la silla, cojo mi cepillo y comienzo a peinar mi cabello húmedo pues me acabo de duchar. Lo observo por el cristal y veo que se levanta y se acerca a mí. Me da un tierno beso en la frente y me quita suavemente el cepillo de mi mano.
- Déjame a mí - asiento y él comienza a pasar las púas por mi pelo. Resulta raro que me reconforte.
- Cuando se trata de ti, me es imposible no preocuparme. Te quiero demasiado y me aterroriza perderte o que te pase algo. Entiéndeme - susurra, cerca de mi oído.
Me pongo en su lugar y lo comprendo, porque me siento igual respecto a él. Si algo le pasara no podría soportarlo. Me he acostumbrado a él, a sus buenos días todas las mañanas, a las llamadas nocturnas cuando ninguno de los dos podemos conciliar el sueño, sus brazos tan acogedores y la manera en la que me hace sentir.
- Lo sé, pero quiero tener mi vida normal contigo, Jayden.
Me besó, sabiendo que la conversación se terminaba ahí y después no hubieron más palabras que fueran dichas, solo caricias y más caricias mientras nos hacíamos el amor el uno al otro.
....
- ¿Qué tal estás? - pregunta Will mientras se sienta a mi lado en la cafetería de la academia. Cruza los brazos y apoya los codos sobre la mesa, acercándose a mí y mirándome de manera inquisitiva.
- Si te refieres a los recientes percances que he tenido durante estos últimos días, bien. Sé que sólo han sido accidentes puntuales. Todos sois demasiado paranoicos - resoplo, cansada de que Emma, Emily, Jayden y ahora Will estuvieran atosigándome con el mismo tema.
- Pero Sav, tienes que entender que nos preocupamos. Eres, quieras o no el centro de mucha polémica y...
- Mira, - empiezo a decir ya enfadada. Podría jurar que tenía las orejas encendidas del calor que sentía en mi cara acumulada - si queréis venir a hablar conmigo para pasar un rato AGRADABLE de amigos, bien, pero no necesito que todos vengáis a reñirme y a decirme lo mismo los cuatro - cojo mis cosas de la silla a mi izquierda y me marcho a los vestidores. ¿Que por qué me marcho allí? 1. Porque sabía que Will no podría entrar y 2. porque tengo clase en diez minutos.
Durante esos diez minutos, me limito a sacar la ropa de baile de una forma un tanto violenta, clara señal de mi rabia y enfado que siento.
Sé a lo que estoy expuesta desde que soy una niña, pero soy normal ante todo. ¿Es que acaso nadie puede chocarse sin querer conmigo por la calle? E incluso la niña que comenzó a hablarme de una manera extraña haciéndome preguntas eso es normal, ¿no? Me reconocería y la curiosidad no pudo con ella.
Sin darme cuenta las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas y me siento terriblemente tonta. Siento la presión que hace que se me cierre la garganta y se me haga una bola que no me deja coger aire. Me agarro a las taquillas, apretando los dientes. No, no, no, no.
Me deslizo como puedo hasta quedar sentada y siento que pasan siglos cuando unas manos agarran mis brazos y destapan mi cara.
- Savannah, dios mío. Estás teniendo un ataque de ansiedad, vamos respira conmigo. Mírame Savannah.
Me concentro en sus ojos, llenos de pánico, pero su voz tranquila me ayuda. A mi cerebro aturdido parece costarle identificar los ojos a los que miro fijamente, que aunque intentan transmitir calma, esconden algo más.
- Emily, ¿dónde...? ¡Savannah! - veo a Emma correr hacia nosotras y agacharse a mi altura.
Las dos se las arreglan para devolverme a la tierra, y yo respiro como si hubiera corrido una maratón. Siento un cansancio enorme cernirse sobre mí y apenas puedo hablar.
- Vamos, Savannah, debes ir con tu madre. No estás bien - dice Emily, ayudándome a levantarme mientras que Emma recoge lo que se me había caído al suelo sin darme cuenta.
Sin embargo, me niego a hablar con mi madre de esto porque me agobiará más así que no me muevo del sitio.
- No necesito ir con mi madre, tenemos clase y ya llegamos tarde. Vamos - ellas se miran entre sí y decido ignorarlo. Sé lo que piensan, pero decido dejarlo estar y pasar del tema. Me cambio rápido y nos vamos a la clase de danza moderna.
Intento concentrarme todo lo que puedo, siguiendo los pasos que explica la profesora pero mi mente está en otra parte. ¿Y si no fue un accidente? El hecho de que todos crean lo mismo me está haciendo dudar pero no vi nada fuera de lo normal, la gente maleducada que no pide perdón cuando choca contigo existe y no es la primera vez. Mira Jayden, discutimos la primera vez que nos vimos, aunque supongo que se puede justificar pues no empezamos con buen pie.
Todos me sobreprotegen y no sé por qué ven que soy tan frágil. Aguanté años de estar sola en la academia y las burlas y desconfianza de las niñas y niños. He aguantado bien que en ciertas épocas en las que mi familia se veía salpicada por la prensa los paparazzis me siguieran. Joder, tienen que haber sido meros descuidos por parte de mí y de quien se chocó.
En un pispás la clase llega a su fin. Emily y Emma se acercan en silencio, supongo porque no saben cómo manejar la situación.
- No pasa nada, chicas. Estoy bien - les aseguro, mirándolas a ambas a los ojos.
- ¿Seguro? Si nos necesitas llámanos, ¿vale? - asiento. Recuerdo que me propusieron ir a una Jam Session* y que decliné su oferta porque prefería tener una noche de relax mientras veo la quinta temporada de Crónicas Vampíricas.
Vuelvo a asentir y una vez cambiadas, nos despedimos.
Me dirijo hacia mi coche, mientras veo instagram y pienso en algunas ideas de sitios para ir a una sesión de fotos con Will. Pienso en un descampado cuya luz del atardecer me pareció muy atractiva cuando pasé hace poco por allí.
De repente, mi móvil suena y veo que es Jayden. Dudo en si cogerlo, no quiero que vuelva a llenarme la cabeza de dudas y me vuelva a enfadar. No quiero otros ataques de ansiedad y no quiero más problemas aunque sólo sea por unos minutos.
Lo mando al buzón de voz aunque me cueste hacerlo, y sigo caminando con los cascos puestos. Suena Sign of the times, de Harry Styles, mi artista favorito.
La noche es fría, aunque menos que la de ayer. Me aprieto más el chaquetón y guardo el móvil en el bolsillo y mis manos con él pues no las puedo tener fuera de ellos porque siento que del frío se me van a caer heladas.
Al estar ya el cielo muy oscuro, no distingo muy bien las figuras de otros transeúntes pero sí reconozco mi coche. Lo que creía que se veía por encima era un gato, sin embargo cuando ya estoy lo suficientemente cerca me doy cuenta de lo equivocada que estaba.
La calle por detrás está cortada, pues había encontrado aparcamiento en un parking cerca de una residencia por lo que la persona encapuchada y yo nos quedamos frente a frente.
Cojo el móvil para hacer la marcación rápida a Jayden, pero ni siquiera sé si le di al botón correcto, porque un brazo rodea mi cuello y el móvil cae sobre el asfalto.
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They Don't Know About Us
Romance¿Qué pasa cuando el chico malo no es del todo malo y la chica buena no es del todo buena? "Ellos no saben cuánto te quiero, cúanto te deseo y te necesito. Ellos no saben nada sobre nosotros".