11.
El martes me desperté con la alarma, tomé una ducha rápida y bajé esperando que todo estuviera arreglado, pero la mueca en la cara de luke me decía que no esperara eso, abrí la boca para saludar pero me quedé callada, caminé hacia el refri y tome un poco de leche, agarré una manzana y me senté frente a luke, él evito mi mirada todo el tiempo, suspiré y me puse de pie
—Iré por mi bolso, no tardo- dije a luke y subí corriendo, tomé mi bolso y mi celular, cuando bajé corrí a la cocina, luke no estaba por lo que salí sin decir adiós, mi boca calló abierta cuando no vi el auto de luke, ¿se había ido sin mi?, quise entrar y salir de casa de nuevo esperando ver el auto pero sabía que no lo vería, por lo que me giré hacía la casa de al lado y el auto de Ed tampoco estaba, —¿te diviertes conmigo?- murmuré y miré el cielo, apresurada corrí hacía la parada del camión 3 cuadras más adelante y este me llevó a la prepa, al llegar dieron el timbre por lo que no pude buscar a luke y reclamarlé, me dirigí a mi salón. Cuando la campana del descanso sonó corrí hacia la cafetería, luke se estaba dirigiendo a la mesa donde el equipo se encontraba, caminé hasta ellos y como siempre mi bandeja estaba allí, al llegar y sentarme luke se puso de pie
—¿Qué pasa?- preguntó peter mirándome extrañado, el ignoró la pregunta y se giró tratando de alejarse
—¿A dónde vas?- pregunté pero no me hizo caso, consiente del lugar en el que estábamos pero sin importarme demasiado me puse de pie y corrí hacia él, —te hice una pregunta luke, ¿a donde vas?- pregunte de nuevo, sin mirarme a los ojos trato de avanzar y me paré frente a él, —¿Qué demonios esta pasando?, ¡estas comportándote como un idiota!- solté, él estaba en silencio evitando mirarme a los ojos, —¡Luke!- grite y sentí una lagrima derramar por mi mejilla
—Deja de molestarme Anna- murmuró y mis ojos se abrieron, jamás, desde que tenía memoria me había llamado así, sabía que no me gustaba, —no quiero que me molestes más, ni aquí, ni en casa- espetó, —y ya no te traeré más- sus palabras eran lo suficientemente bajas para que nadie más que yo escuchara pero en tono firme para que supiera no era una broma
—¿Qué esta mal?- pregunté sin evitar el dolor en mi voz, me estaba lastimando y él lo sabía, y yo estaba segura que nada de lo que me decía lo quería decir realmente, su mirada estaba puesta en el piso, —Luke, necesito que me mires a los ojos y me digas eso de nuevo, porque no te creo nada y si es una broma, no es divertida- aseguré, negó
—Me avergüenzas camila, no quiero que me vean a tu lado más- dijo con seriedad mirándome a los ojos, se giró y tirando su bandeja en el bote salió del comedor, todos estaban ocupados ateniendo sus asuntos, todos excepto 2 personas en ese lugar, Alex, quien me miraba esperando el momento adecuado para acercarse y Ed, quien sin preguntar me abrazo y pegó contra su pecho
—Sácame de aquí- murmure entre su pecho y comenzamos a caminar a prisa, primero hacía su salón donde tomó su mochila y después salimos del instituto, subí a su auto y después arrancó, mis pensamientos viajaban en torno a lo sucedido con Lucas, la mano de Ed busco la mía y la sostuvo durante todo el camino, él auto paro a la orilla del camino que habíamos tomado y se giró para verme
—¿estas bien?- asentí un instante y las lagrimas volvieron, negué de inmediato y él me atrajo a su abrazo de nuevo, —esta bien, esta bien, estoy aquí, vamos a pasar esto, esta bien- comenzó a murmurar mientras su mano acariciaba mi cabello, cuando los sollozos pararon me separé un poco, su mano izquierda subió a mi mejilla y limpio una lagrima que seguía allí, —¿quieres hablar?
—Ayer… cuando llegamos escuché a Luke teniendo una pelea con papá y mamá- expliqué
—Eso pasa siempre camz, con todos- trató de tranquilizar y negué
