Capítulo 17 - Primer día-

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      Estoy frente al espejo dandole los últimos retoques a mi perfecto uniforme.

      Constaba de unos jeans negros ajustados a mis piernas, una camisa color blanca con una corbata de cudrillé y unos zapatos color negro.

       Este uniforme no me disgustaba ya que me quedaba de maravillas.

        - Windy, se hace tarde - grita mi madre desde la cocina

       Tomé mi mochila, me mire una última vez al espejo, me sonreí y abandone la habitación.

       Sería un gran día, al menos eso parecía.

       Mi mochila me fascinaba. La había comprado hace un tiempo y jamás la había usado, porque no sabía dónde la había guardado. Con la mudanza la encontré en el fondo del armario.

        Era color negro con unos corazones aderidos a la tela.

         Era simple pero a la vez hermosa.

       . - Nos vemos mamá - dije dándole un cálido beso en la mejilla y dirigiéndome a la puerta.

          - Cuídate - me dijo ella.

          Comencé a caminar rumbo a las escuela, y en pocos minutos llegaría, estábamos a pocas cuadras.

           Iba imaginando como seria recibida, si me haría de amigos, si encontraría un Alexander Cónsoli o si simplemente serían igual de idiotas como en mi colegio anterior.

          Ya casi llegando al colegio divisé a dos adolescentes, que al parecer tenían mi edad y también estaban en el último año.

         Eran dos chicos. Uno era más alto que el otro, mucho más atractivo, de cabello castaño, y ojos verdes y el otro era rubio pero menos lindo

          Venían por la vereda opuesta a la mía, pero yo ya debía cruzar e ir por esa, la escuela estaba de ese lado.

          Crucé e iba detrás de ellos, hasta que el menos apuesto se voltea hasta mi.

         - ¿Eres nueva? - dijo mirándome.

        Solo asisti con la cabeza. Se veían chicos muy populares, no sabía cómo eran, tal vez intentaban burlarse de mi.

         Ambos se detienen.

          - ¿Qué es lo que quieren? - dije.

         - Ey! Tranquila, ¿Porque estás tan a la defensiva? - dijo el más lindo.

        - Van a querer burlarse de mi ¿Verdad? - dije bajando la vista

          - ¿Cómo crees? Somos todos unos caballeros. Queremos que no te sientas excluida - dijo el más guapo.

        - ¿Cuál es tu nombre? - dijo el otro.

       - Soy Windy - dije.

       - Un gusto hermosa - dijo el más lindo.

       Me dijo hermosa...

        - Yo soy Thomas Jefferson y él es Max Dalton - dijo el más guapo.

      - Lindos nombres los de ambos - dije sonriendo.

       Thomas Jefferson el más guapo y el menos atractivo era Max Dalton.

       - Ven, vamos - dijo Max.

        Los tres íbamos rumbo a los altos portones de la escuela.

        Yo iba entre los dos chicos, mientras que ellos me interrogaban.

       - Iré al baño antes de entrar a clases, esperenme - dijo Max.

        Quedé a solas con Thomas. Sus ojos verdes me observaban de arriba a abajo lo cual me incomodaba.

        - ¿Eres popular aquí? - dije para que dejase de mirarme.

       - Algo así - dijo riendo. - Soy escritor, tal vez eso es lo que me hace popular - dijo sonriendo.

       Woow, escritor.

        - Oh! ¿Con que escribes, eh? Siempre fue mi sueño debería intentar con algo - dije.

       - Claro, puedo ayudarte - dijo.

       - Si, claro - dije.
  

       Los dos nos quedamos mudos y mirándonos. Estabamos penetrando mutuamente la mirada del otro. Parecíamos novios...

        Nuestras sonrisas brillaban y los minutos parecían horas.

       - Ya, vámonos. Llegaremos tarde - dijo Max arruinandolo todo.

       Íbamos subiendo la escalera, yo iba al lado de Max.

      Llegamos y me indicaron el curso al que íbamos.

      - Puedo sentarme contigo hoy - me dijo Max mostrando su sonrisa.

      - O yo puedo sentarme contigo - dijo Thomas.

      - Como quieran chicos - dije.

       - Conmigo - dijieron los dos a la misma vez.

       Los dos comenzaron a mantener cierta rivalidad y a pelearse por mi...

      Realmente rarísimo todo.

       La profesora interrumpe la pelea.

     - Se sientan, porfavor -

      Parecía ser amable.

       - Me sentaré un rato con cada uno - les susurré.

       - Okey, primero con él - dijo Max.

      Oh sí, me sentaré con el guapo escritor.

        - Buenos días alumnos - dijo la joven profesora.

       Todos respondieron educadamente.

        - Es profesora de Literatura - me dijo al oído Thomas.

       Yo no respondí.

        Comenzamos la clase. Yo me sentía extraña, más que todo incomoda. Thomas no dejaba de mirarme y Max no dejaba de controlarnos a ambos.

        Me daba la impresión de que ambos peleaban por mi...

      

         

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